Junio 16, 2004

Entrevista en la radio

En mi post a propósito de cierto programa de radio que sólo me duró un día, comenté que había ido más veces a la radio pero siempre como invitado. Pues una de esas veces es la que voy a contar hoy.

Era mi primer año en Madrid (es increíble lo que dio de sí ese año). Yo preparaba, es un decir, oposiciones así que, pasaba muchas horas delante de los libros intentando estudiar. Normalmente, entre semana, lo hacía de noche porque, entre otras cosas, andaba con el sueño cambiado. Y para amenizar los penosos momentos allí sólo, leyendo libros de Historia y Filosofía, escuchaba un programa de radio de cobertura nacional que me hacía mucha compañía. Un día decidí escribirles para felicitarles por los buenos ratos que pasaba con ellos, pero, en lugar de hacerles una carta normal, les mandé un relato conmigo de protagonista, describiendo más o menos lo que sentía al escucharles y las consecuencias de ello. Era una especie de cuento fantástico-humorístico que me quedó bastante apañado.

A los pocos días, nada más empezar, su director y locutor principal comentó que había recibido una carta muy original y que pasaba a leerla en su integridad. Una vez hecho esto daba un número de teléfono y pedía al autor de la misiva que le llamase. Yo, que no tenía nada mejor que hacer, lo hice. Se mostró muy simpático y, al enterarse que vivía en Madrid, me invitó a venir a la emisora para conocernos. Era ya la una de la madrugada por lo menos, y como entonces (incluso ahora cuando puedo) vivía a impulsos, bajé a la calle, tomé un taxi y me dirigí a la emisora. Allí me recibieron muy amistosamente, y en vez de tenerme fuera esperando, me hicieron pasar adentro y me acomodaron al lado del locutor, junto a un tipo que yo desconocía y que luego me enteré que era el cantante del grupo que en ese momento era el número uno en las listas (y no era Aute).

Yo empezaba a estar algo acojonado porque soy muy tímido y me estaba temiendo lo que finalmente sucedió. Al terminar la canción que estaba sonando, el locutor empezó a hablar de la visita que tenían en ese momento, me presentó y me hizo una entrevista en toda regla. No recuerdo nada de lo que dije porque mi mente permaneció en blanco durante todo el tiempo.

Tras haber hecho de nuevo el ridículo, terminó el asunto de marras y nos fuimos el locutor, el técnico de sonido, el cantante y yo a tomar unas copas. Allí, ya más en mi ambiente, me tranquilicé y acabamos a las tantas de la mañana con un colocón importante. Volví a casa, no comenté a nadie lo sucedido, ni siquiera a mis compañeros de piso, y allí se terminó todo.

Como ven, a cualquiera le ponen un micrófono delante y es una experiencia muy poco recomendable y que no pensaba repetir (estás tomando nota, Jasp?). pero unos años más tarde, me volvió a suceder más o menos lo mismo, con otro programa, esta vez de mañana, y otro cantante invitado del que, ahora sí, recuerdo su nombre y que se llamaba Paul Carrack.

Así que, si están pensando escribir a una emisora para felicitarles por su programa, no pretendan ser originales. Si no saben qué poner, pueden probar a copipastear (qué horror de palabro) este párrafo:

"Cojonudo tu programa, oyes. Me dibierto mogollón con él. Sigue asín".

Seguro que no tendrán problemas.

NOTA: Esta historia que les acabo de contar tiene su lado negativo. El director del programa, al comentarle qué tipo de música me gustaba a mí, me prestó una cinta que había grabado personalmente en Nueva York, para que hiciera una copia y se la devolviera. Por esos azares y maledicencias del destino, acabé perdiendo la cinta. Le llamé por teléfono para comentárselo. No me creyó, lo cual tampoco le culpo, y fue una conversación bastante tensa. Finalmente, le mandé una caja de vino de Rioja con una carta excusándome de nuevo por mi torpeza y nunca más volví a saber de él puesto que dejé de escucharle por lo mal que me hacía sentir.


Escrito por Hallofon a las Junio 16, 2004 11:44 AM | TrackBack
Comentarios

Tu y tus experiencias, como siempre, alucinantes. No debes guardar vergüenza de aquel hecho. Ya quisiera más de uno.

Si me llamas a la radio, tienes un Gmail para ti solito, así que tu mismo.

No obstante, si ya tienes Gmail, te regalaré un buen riojita de esos y cuando pueda escaparme por tus lares, una buena fiesta por supuesto.

Un saludo ;)

Escrito por jasp a las Junio 16, 2004 12:00 PM

Mira que perderle la cinta..... A mí no me tienes que perder nada antes de mandarme un Rioja (o sea, que no te cortes);-)
Pero mejor nos lo tomamos juntos en una buena cena.
Saludos!!

Escrito por odyseo a las Junio 16, 2004 12:08 PM

Venía a ver si podía prestarte algo (algún disco de Aute o de Sabina, por ejemplo) tú me lo pierdes en cuanto puedas y me mandas una caja de botellitas de Rioja....y aquí paz y despues gloria.

Escrito por toya a las Junio 16, 2004 01:12 PM

Hasta ahora no he podido leerte, amigo harrafon.
Estoy con toya, te presto mi karaoke casero con canciones de ELVIS y pelucón incluído, me lo pierdes, y me pagas en vino.

Escrito por krida a las Junio 16, 2004 01:20 PM

ESTOS SON TUS AMIGOS!!!!

Na más te quieren por el vino.

Como yo vaya, pero si me lo mandas sin perderme nada mejor que mejor, todos contentos, tú no tendrás cargo de conciencia y yo una caja de vino.

Al bread, bread y al wine, wine.

SC.

P.

Escrito por Pródigo a las Junio 16, 2004 01:27 PM

Mis desinteresados amigos:

Lamento informarles que hace tiempo me bebí mi colección particular de vinos de Rioja

Como bebida para obsequio sólo me quedan un par de botellas de muestra de vodka que robé del minibar en la habitación del hotel de un par de suecas que me pidieron que les calentara la cama el invierno pasado, y un biberón relleno de orujo que utilizaba para conciliar el sueño en las noches de insomnio hasta que observé que un chupete con Armagnac era mucho más efectivo

Escrito por halsifon a las Junio 16, 2004 04:06 PM

Me han dicho que las refriegas con alcanfor a zapatazos son muy efectivas para esas largas noches en vela..

Escrito por krida a las Junio 16, 2004 04:57 PM

Lleva mucho cuidado con el alcanfor....que hace tiempo me dijeron que tenia un efecto fatal sobre el deseo sexual....debe ser por el olor.

Escrito por toya a las Junio 16, 2004 05:35 PM

Bueno, si además de perder la cinta, pierdo también el deseo sexual, me tendré que regalar una caja de vinos de Rioja para "levantar" el ánimo

Escrito por hallofon a las Junio 16, 2004 06:26 PM

Jo tio vaya experiencias q tienes xD eso tiene q ser la leche xD anda q perderle la cinta.... menudo estas hecho...

Escrito por gorkamorka a las Junio 16, 2004 08:48 PM

La lastima q la cosa terminara asi quien sabe si hoy podiamos estar hoy oyendote en una gran emisora!!!!

Saludos.

Escrito por Ginebra a las Julio 4, 2004 08:46 PM
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