Desde que tengo perro, y en septiembre hará diez años, el paseo nocturno se ha convertido en un hecho cotidiano como puede ser la ducha, el desayuno o que se me estropee el ordenador justo en el momento más inoportuno. Todas las noches, cuando otros muchos se ponen el pijama, se toman un tazón de caliente Cola-Cao y se predisponen a ver la tele antes de dormir, a mí todavía me queda una labor que hacer. Y es una labor muy agradable, salvo cuando hace un tiempo de perros y nunca mejor dicho.
Normalmente, la aproximadamente una hora que vago por las desérticas calles del lugar en el que vivo, suelo ir con los cascos escuchando música, mientras me entretengo mirando detrás de las cortinas de los pisos bajos cómo, en la intimidad de su hogar, la gente pasa las últimas horas del día. Me sorprende lo poco que veo a las personas hablar entre ellas. Están sentadas con la mirada fija en la televisión, o en un libro o en la pantalla del ordenador. No sé si siempre ha sido así, pero da que pensar la poca interrelacion que existe dentro de un hogar, donde se supone que uno tiene más confianza.
La mayoría de las veces aprovecho este tiempo para escuchar discos nuevos o que he oído muy pocas veces. A veces son un incordio tal que suelo acelerar el paso. Otras veces descubro auténticas joyas que pasan rápidamente a engrosar la estantería de los CDs imprescindibles. El tipo de música que oigo depende de mi estado de humor. Si estoy normal escucho cosas variadas, lo mismo heavy metal, que soul, que jazz-rock o rock clásico. Para los días duros, cuando estoy enfadado con todo el mundo tengo una selección de discos cañeros, que pongo a volumen máximo para eliminar adrenalina, toxinas y de paso asustar a los pocos viandantes con los que me cruzo con mi aspecto agresivo y los espasmos musculares que me dan de vez en cuando (normalmente coincidiendo con un apabullante sólo de guitarra o de batería)
En cambio, para los pocos días que estoy de bajón, deprimido o he tenido malas noticias, tengo reservados unos CDs de mis artistas favoritos, de los que sacan todo lo que llevo dentro, me ponen la piel de gallina y me hacen cantar con desgarradora voz. El problema es que las perras, notando mi estado emocional, se solidarizan conmigo y empiezan ellas también a ladrar y a aullar con lo que parecemos más una procesión de ánima venidas del más allá que alguien paseando a sus cánidos.
Y por último, hay días como ayer, en los que salgo sin música, para impregnarme del sonido de la noche, y hacer funcionar al cerebro sin distracciones. Son paseos sumamente agradables, en los que suelo ir hablando sólo y sonriendo casi todo el rato.
También suelo aprovechar estos momentos para preparar estos posts. Siempre llevo papel y bolígrafo y en cuanto me viene alguna idea la apunto y la desarrollo esquemáticamente. La gran mayoría de mis escritos tienen su origen así.
Los fines de semana de verano, que hay mucha gente joven por la calle, acostumbro a ir a los sitios donde se reúnen, porque hay muchos de ellos a los que les gusta acariciar a las perras y yo disfruto mientras lo hacen porque sé que a ellas les encanta que les hagan caso. Y si de paso hay alguien comiéndose un bocadillo, lo siento por él pero tendrá cuatro ojos clavados en él pidiendo misericordia como si nunca antes hubieran probado bocado. Creanme cuando os digo que es imposible resistirse a sus miradas.
Y, en fin, este suele ser el punto final de una jornada común. Una excelente forma de acabar el día relajado, optimista y preparado para meterse en la cama
Maravillosa exposición!
Yo también tengo música para cada momento, de hecho creo que si hiciera una peli sobre mi vida debía ser un musical, porque en la música podemos encontrar tantas cosas.......y además a través de ella se pueden expresar todas las tonalidades del estado del alma.
Que pase usted un buen día!!
Escrito por Mr.Friedrich a las Julio 16, 2004 11:18 AM"La banda sonora de tu vida" así lo llamo yo, precísamente por la selección.
Ayer salí, hoy resaca.
No se sale los jueves...
No se debe salir los jueves...
Si sales un jueves no llegues tarde...
El jueves no es mal día para salir...
El jueves... a saco.
No, es serio, no lo hago más.
Escrito por Pródigo a las Julio 16, 2004 11:34 AMMuy sana y relajante la forma de concluir el día..
Buen post, como siempre.. cocorico.. (uis, se me ha escapado)
Hola!!! He descubierto este blog y me ha encantado lo que he leido .... me temo que me convertire en asidua :-) Un saludo
Escrito por maite a las Julio 16, 2004 10:21 PMSaludos, compañero. Bonitos paseos nocturnos.
Escrito por odyseo a las Julio 17, 2004 12:35 PMsobre eso que dices de la gente que mira la tele, hay una frase genial en una canción de Martires del Compás" que lo resume todo:
Lo de pasear cada noche con el perro está muy bien, yo lo hacía antes, cuando tenía un pastor Belga, ahora que ya no, me limito a escribir. Pero se echa de menos a veces..
Saludos de ¿Nunca te has tropezado con Buffy la caza vampiros?
jo.... no se porque no ha salido la frase.. cosa mas rara.. en fin, la escribo de nuevo ( me refiero a la frase de Mártires del compás ). Diced así:
TELEVISORES ENCENDIOS, PAREJAS DESASISTIDAS..
ea.. espero que esta vez no se censure. ¿EStará metido en esto alguna cadena de tv? jeje
Me ha gustado mucho que hables como lo haces de tus perras, será porque yo tengo también un can y lo amo y me lleva de paseo todos los días, a primera hora, recién levantados, a la Casa de Campo. Es el mejor momento del día. Yo no necesito música: voy hablando con él, sóla, hago estiramientos o ejercicios varios, o tomo algún apunte, cuando algo se me viene a las mientes o a los ojos.
Gracias, compañero canino; ahora, cuando salgamos el can y yo, os recordaremos a vosotros también.