Hoy no sé qué escribir.
Ayer a la tarde, como vengo haciendo últimamente, me senté ante un papel en blanco, con un bolígrafo en la mano, dispuesto a anotar algunas ideas que luego desarrollaría y acabarían convirtiéndose en el post de hoy. Pero no se me ocurría absolutamente nada. Me había quedado seco.
No era la primera vez que semejante cosa ocurría y en esos casos tengo que recurrir a estrujarme el cerebro en busca de algún recuerdo, alguna anécdota con la que saciar el apetito de los ya habituales del lugar o despertar el interés de los recién llegados. Pero sólo una par de acontecimientos de segunda categoría (y sin esperanzas de subir a primera) acudían a mi mente como el día aquel en que me quedé a las siete de la mañana, en un lugar deshabitado, con el coche en marcha, las puertas cerradas a cal y canto y las llaves dentro (y yo fuera, of course) o aquel inolvidable momento en el que a mi hermano y a mi nos rodearon unos cuantos hombres de color a las 11 de la noche en una desierta Madison Square en el corazón de Manhattan.
La segunda opción era componer un relato de humor absurdo como el anterior pero lo único que se me ocurría era una vulgar copia del mismo, sustituyendo la prueba ciclista por una competición de triatlon vasco o un partido de fútbol nudista
Así que, muy a mi pesar, abandoné toda esperanza y pospuse la redacción para la noche, para el momento de mi paseo perruno. Llegado este, me armé de nuevo con papel y bolígrafo, dejé la música en casa para evitar distracciones y salí con la intención de dar una larga caminata. Las perras se mostraron totalmente insolidarias y no pusieron ningún interés en solucionarme la papeleta y protagonizar algún hecho divertido cayéndose por un barranco o persiguiendo con saña a una pareja que se hacía arrumacos en la playa. Fueron a lo suyo a pesar de la evidente desazón que me producía mi falta de inspiración. Miraba al cielo. Tal vez si relatara la aventura de la primera nave espacial española con destino al sol. Tampoco. Llegué a casa deprimido y con el cuaderno en blanco.
Hojeé el periódico en busca de algo con lo que contentarme y descubría con horror que ya había utilizado casi todas las secciones del mismo: crucigrama, horóscopo, cartelera de cine, agenda de servicios, noticias deportivas. Sólo me quedaban los anuncios de relax y la previsión del tiempo. De los primeros prefiero no hablar y a ver de donde saco yo algo interesante de lo segundo.
Al meterme en la cama, en vez de prepararme para un plácido sueño, seguí machacándome el cerebro en busca de algo que me relajara. Así que esta mañana me he despertado una vez más sin tener esa ensoñación erótica sobre una mujer invisible y una varita mágica que tanto me apetece tener y en su lugar he vuelto a soñar con trabajo, atascos y otros asuntos sin ningún interés.
Así que, sintiéndolo mucho, y esperando que lleguen mejores días, hoy no habrá post.
Escrito por Hallofon a las Julio 22, 2004 09:27 AM | TrackBackSi es sólo hoy vale.
Pero cui-da-di-to.
Pródigo te vigila....
Escrito por Pródigo a las Julio 22, 2004 09:54 AMGracias
Escrito por krida a las Julio 22, 2004 11:20 AMEsto no es un comment :P
Lo del partido de futbol nudista suena bien... desarrolalo :)
Escrito por Alfred a las Julio 22, 2004 04:00 PMDe acuerdo, me has convencido, hoy no he leido nada.... pero lo de "esa ensoñación erótica sobre una mujer invisible y una varita mágica " me dejó alucinada..... pero como no he leido nada. Jajaja un saludo, voy ha leer tus post atrasaos.
Escrito por duende a las Julio 22, 2004 05:14 PMSi es que el no saber qué escribir da mucho que pensar para escribir. je.
Escrito por Burdon a las Julio 23, 2004 01:11 AMPara no saber que contarnos nos has dicho mucho.
De verdad crees que te falto inspiracion???
PD: Gracias Hallofon
Mira que iba a poner yo algo pero no me acuerdo qué.
Escrito por juggler a las Julio 23, 2004 11:15 AM¿Y una mezcla entre los anuncios de relax y la sección del tiempo?
Escrito por MiChAeL a las Agosto 11, 2004 03:20 PM