Agosto 04, 2004

Un día particular

Se acabó. Si ustedes llegan aquí pensando que voy a poner otro de esos artículos de gran "inventiva" siento decepcionarles porque hoy no habrá tal cosa. Tengo miedo que de tanto gastar el cerebro este se vaya empequeñeciendo, vayan menguando sus prestaciones y, al final, me tenga que recolocar como auditor. O, lo que es peor, me dé un síncope cerebral y acabe mis días comiendo purés y haciéndome caquita en los pañales. Además hay días en que florecen las ideas y otros que no. Y ayer tocaba que no.

Y eso que el día empezó como otro cualquiera: el despertador sonando a las 6:40 AM y librándome de un sueño no erótico. La ducha, el afeitado, el desayuno, la limpieza bucal y el paseo perruno de todos los días. Luego coger el coche, llegar al trabajo, consultar la agenda y abrir las carpetas de "pendiente", "urgente" y "a ejecutar imperiosamente".

A eso de media mañana, un inusual ruido vino a sacudir mi relajada conciencia. El teléfono. Tras luchar denodadamente para que el sillón volviese a su posición vertical contesté algo molesto por la impertinencia de la llamada.

"Mira, que hemos organizado una comida para celebrar el cumpleaños de X. Hemos reservado mesa a las 14:00 horas en el restaurante XXX de Haro"

Aquello era música celestial para mis oídos. Siempre es agradable una visita a Haro. No sólo porque se le conoce como la capital del vino (mucho mejor título que, por ejemplo, la capital del crucigrama o la de los que se llaman Alipio) sino porque es un lugar de gente acogedora, simpática y tolerante.

Así que dejé todo lo que estaba haciendo, que no era mucho la verdad sea dicha, entregué el mando en plaza a un pelota y ambicioso subalterno que lo recibió de mil amores, y me fui al coche con la intención de pasar un muy agradable resto de la jornada. Además, el día anterior, la mula me había traído un par de CDs de los que hay que escuchar a volumen obsceno para descargar adrenalina y la mala leche que llevo acumulando estas dos ultimas semanas.

Llegué al restaurante en el momento justo, es decir, justo cuando estaban sirviendo el primer plato: entremeses variados. Tras saludar a la homenajeada y hacerle entrega del regalo de mi presencia, me puse la servilleta al cuello y tras servirme un par de vinos para calmar la sed de tanto grito al volante, hinqué los dientes sobre las correspondientes raciones de Jamón, Lomo, Chorizo, Ensaladilla Rusa, Calamares, Langostinos, etc. De segundo plato un solomillo de considerables dimensiones. Para el postre apenas había hueco para nada así que opté por pedirme un ligero sorbete de limón al cava, que de paso me ayudara a digerir lo previamente engullido.

Y allí apareció el camarero con una copa semejante a esas que le regalan los árbitros al Real Madrid, llena hasta rebosar de mi sorbete, con una pajita que sobresalía y por la que se conoce yo debía ingerir semejante palangana. Pero como el calor apretaba y soy hombre de orgullo subido que me impide dejar restos, me apliqué con dedicación al acto de aspirar y respirar y, al cabo de 20 minutos ya no quedaba ni rastro del digestivo en cuestión. Cuando le comenté al camarero mi proeza, me dijo: " A que estaba bueno?. Es que le hemos añadido un "chorrito" de vodka". Conociendo como conozco a los jarreros (naturales de Haro) me imaginé que el "chorrito" consistía en media botella. Así que me notaba yo un poco traspuesto y con la mirada torva. Lo malo es que tenía que conducir una buena tirada y odio tener que hacerlo con alguna copa de más. Pero no podía quedarme a dormir la mona porque mis perras me estaban esperando. Así que le rogué a un amigo, que iba en otro coche y que de postre había pedido profiteroles con chocolate caliente, que me hiciese de chófer.

Un par de horas más tarde llegué a casa, paseé a las perras y, dado que los efectos de la bebida estaban desapareciendo, fui al frigorífico, saqué una tarrina de sorbete de limón, media botella de cava y me preparé una deliciosa y helada jarra que degusté sobre una tumbona en la terraza mientras asistía a los últimos coletazos del día.

Así que estaba como para escribir chorradas. Y hoy tampoco estoy para mucho más. Por lo tanto, hasta mañana.

Escrito por Hallofon a las Agosto 4, 2004 09:54 AM | TrackBack
Comentarios

Vaya, vaya, te cuidas fatal... a ver cuando le das una alegría a ese cuerpo y dejas las intelectualidades para septiembre, que se te va a encoger....
;-))
Un saludo.

Escrito por odyseo a las Agosto 4, 2004 10:46 AM


Como estamos hoy,eh??!!!
Bueno, bueno...hasta mañana!!!

Escrito por Princesa a las Agosto 4, 2004 12:11 PM

Qué curioso... hoy también me había propuesto no escribir nada nuevo ni original... y creo que algo así he hecho.

Escrito por grache a las Agosto 4, 2004 12:59 PM

Pero tu en que trabajas?.
Saludos
MJ

Escrito por MJ a las Agosto 4, 2004 03:27 PM

MJ: Se nota que todavía no llevas tiempo suficiente allí, pero ya se te va impregnado esa costumbre minesotense de hacer preguntas indiscretas, aunque una verdadera nativa de allí me habría hecho la siguiente:

Pero tu cuanto ganas?

En cuanto a la respuesta me voy a hacer el gallego y contestar:

A qué te refieres exactamente con lo de "en qué"?

Escrito por hallofon a las Agosto 4, 2004 04:11 PM

Decididamente me importa un bledo en que trabajas, pero lo de ¿cuanto ganas? me interesa y mucho...... me da igual que me contestes en euros o pesetas........ Con champan en la nevera a cualquier hora....... mejor en euros por favor

Escrito por duende a las Agosto 4, 2004 04:25 PM

El champange es muy util. Es el otro elemento imprescindible en la nevera de cualquier persona emancipada junto con la nata ; )·

Escrito por Eowyn a las Agosto 4, 2004 05:00 PM

Te puse en mi apartado de blogs diarios desde que te descubri y hoy cuando he leido lo de Haro no sabes lo que me ha pasado por el cuerpo, sniffff desde agosto pasado no he estado por allí. Soy algo jarrera y que envidia me has dado.
Un saludo!!!!

Escrito por maite a las Agosto 4, 2004 05:03 PM

Pues hombre, hoy le haces honor al subtìtulo de tu blog con eso de: "Desahogo intelectual sin efectos secundarios".

Escrito por khandika a las Agosto 4, 2004 06:45 PM

Lo siento. Seguramente tienes razon y estoy volviendome una indiscreta (cosa que no me gusta nada). Retiro la pregunta.
Saludillos
MJ

Escrito por MJ a las Agosto 4, 2004 11:53 PM

Lo que daba yo por un dia de relax, asi, como el tuyo...snifff!!!!!

Saludos

Escrito por Ginebra a las Agosto 5, 2004 01:37 AM

Enhorabuena por tu prudencia en no querer conducir chispao!!!

No sabes lo que echo de menos una buena comilona en algún mesón hispano. Y me vengaré.

Saludotes

Escrito por Fernandet a las Agosto 5, 2004 08:41 AM

Oye pero eso del cerebro no te dio de pequeñito ya:-)

Escrito por cedrik a las Agosto 5, 2004 04:38 PM
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