Nada chicos. Aquí sigo hecho una piltrafilla con mi catarro a cuestas que no consigo mitigar. A este paso me veo pasando las navidades inhalando vahos en lugar de hacerlo con sustancias mucho más entretenidas.
Al menos en algo sí he mejorado. Ya no bizqueo cuando estornudo y la orina ha recuperado su color y textura habituales. Este fin de semana pienso aplicarme un plan de choque a base de comer pimientos rellenos picantes, para sudar a gusto, y luego envolverme en un un par de mullidas sobrecamas (a ser posible nórdicas). Si de ésta no me recupero tendré que pasar al plan B.
El caso es que todos los días he venido a trabajar. Y no es que me considere imprescindible en la empresa, ni mucho menos. Yo creo que si dejase de venir el único que lo iba a lamentar sería el propietario de la máquina del café de la entrada. Pero he venido para dar pena. Para que me consideren un sacrificado y abnegado trabajador e inspirar un sentimiento paternal en algunos, maternal en otras y sexual en la secretaria del jefe de exportación.
Sin querer he conseguido embadurnar de mocos tres memorándums, dos informes de gestión y una colección de transparencias que había en la sala de reunión. Así que han salido todos los comerciales extrañados por los picos de ventas que se habían producido estos últimos meses.
Para colmo ayer fui al dentista. Menos mal que conseguí controlar los ataques de tos mientras estaba en sus manos. Si no, hubiera conseguido un piercing en la campanilla, una extirpación parcial de las amígdalas y convertir sus títulos académicos en papel manché.
Es una lástima que los coches no estén preparados para espasmos incontrolados de estornudos y flemas. Los limpiaparabrisas no son ajustables en el interior del habitáculo, el acelerador y la palanca de cambios son demasiado sensibles, y el volante, aunque ciertamente es más mullido que antes, duele bastante cuando te golpea a traición. Además, durante esos segundos que pierdes el control del vehículo no puedes ver bien a quien atropellas, si es una persona o un animal, y ante la duda, ni te detienes. Y eso, a veces, queda feo.
Y que me decis de la comida. Pierdes por completo el sentido del gusto. La coliflor mornay al gratén me ha sabido a ensalada de anchoas a la vinagreta, el escalope vienesa parecía merluza a la vasca y el sorbete de limón sabía exactamente igual que la tarta de queso.
Bueno, no voy a seguir porque estoy dejando el teclado y la pantalla hechos un asco y luego no va a haber forma de batir el record del pinball que conseguí anteayer. Y recordad, abrigaos bien, no vayais por ahí de tarzanes enseñando pelo en pecho y medallón, que luego pasa lo que pasa.
Escrito por Hallofon a las Noviembre 26, 2004 09:10 AM | TrackBackAisss!!! Si es que eres como un niño pequeño!!! jajajaj Que malito estoy y que poco me quejo,no?? jajajaja No te preocupes se ve que estas mucho mejor jajaja
Que te mejores del todo
Saludotes
Escrito por Ginebra a las Noviembre 26, 2004 10:09 AMainssss....como me he reido!!!
Ya sé que está feo reirse de la desgracia ajena, pero no he podido evitarlo...soy una insensible sin corazón..
Ponte bueno pronto, hallofon.
Yo también me he reído lo mío :), pero no de ti, sino por cómo lo cuentas. Me encanta llamarle a los mocos mocos, al pan, pan y al vino, vino.
Hace tiempo que no me acatarro así (desde que no trabajo), pero antes me ponía a morir con las toses y los mocos. Era horrible porque daba clase en un instituto, así que ya te puedes figurar; entre le calor humano, los cambios de temperatura cuando salías al pasillo, los catarros ajenos, la tiza... ¡Uf!
Venga, chico: a cuidarse. (Y gracias por hacerme reír).
Escribo lo más alejado de la pantalla que me permite mi cansada vista y mis cortos brazos, para evitar verme atacado por semejante cantidad de virus de la que eres un agradecido portador. Sin duda eres un buen anfitrión para estos bichitos, que han decidido quedarse por toda la semana.
Que te mejores.
Saludos
Pues yo esta vez no te voy a hacer caso, auqnue se acerque diciembre yo voya seguir enseñando pelo en pecho y medallón xDD
Escrito por gorkamorka a las Noviembre 26, 2004 12:16 PMje, yo e consiguido que mis mocos no caigan en el teclado, tengo puesto dos tapones de pañuelos de papel y un paquete mas para cuando estos esten empapados.....