Esta mañana he salido de paseo bajo un sol de justicia. Armado de mis gafas de sol, mis bermudas y mi lacoste azul he aprovechado que hoy no trabajaba (perdón, que hoy no iba a trabajar) para relajar mi maltrecho cuerpo y mente y olvidarme por unas horas del stress acumulado.
Pero el destino me tenía reservado otra cosa. Conforme avanzaba por el paseo playero, un viento huracanado se ha levantado de golpe. Y el ímpetu de la velocidad y la fuerza del aire ha ido creciendo exponencialmente hasta límites insospechados. Primero han empezado a volar los papeles. Posteriormente las papeleras. Cuando les ha llegado el turno a los primeros jubilados he decidido que sería más prudente ponerme al abrigo. Luego han empezado su vals los coches: primero los citröen, luego los utilitarios, posteriormente los coches alemanes y finalmente una fregoneta con sus 45 ocupantes incluidos.
He conseguido llegar a casa sano y salvo. La más perjudicada ha sido mi perra, que no consiguió ponerse a buen recaudo en su afán por perseguir las hamburguesas que surgían de un puesto ambulante. Vean y juzguen las consecuencias de semejante hura-can:

Antes del huracán

Después del huracán
Aunque queda claro que nunca llueve a gusto de todos y siempre hay alguien que sale ganando.

Y no me digan que no he salido favorecido
Escrito por Hallofon a las Abril 28, 2005 09:57 PMjoer te has repuesto del declive, post dos dias seguidos, ¿y la auditoría? se fini?
Escrito por hacernohaciendo a las Abril 29, 2005 12:18 AMoye pues yo en la última foto te veo muy favorecido
Escrito por dawu a las Abril 29, 2005 02:13 PMEl can salio mejor parado creo yo aunque conozco a alguien que mataria por ese pelucon y ese color de pelo......
Escrito por cedrik a las Mayo 2, 2005 05:44 PM¿¿alfombra rosa?? ¿¿tapiceria amarilla?? MARICOOOOOOOOOON!!!!
Escrito por xabe a las Mayo 14, 2005 01:13 PM