Este fin de semana, y por causas ajenas a mi fuerza de voluntad, he dormido especialmente poco. Así que ayer, lunes, me desperté especialmente dormido.
Entre bostezo y bostezo con seguí llegar a mi despacho. Mi secretaria estaba esperándome para darme un escueto mensaje:
- Que subas a ver al Presidente. Es algo muy urgente
Subí todo lo de prisa que dio de sí el ascensor. En cuanto llegué me llevó a la sala de reuniones y me espetó:
- Me han dicho que además de ser un hombre tremendamente atractivo y un escritor de talento es usted un genio con los números
- Sí. Me sale especialmente el número de La Culebra Saltarina. Quiere que se lo muestre?
- No, gracias, que acabo de desayunar. Hemos encontrado un agujero en las existencias de varios millones de euros. Investigue su origen y, antes de que finalice el día, tráigame la cabeza del responsable sobre bandeja de plata.
Volví a mi cubículo. Pasé tres horas escudriñando papeles, repasando listados e interrogando a sospechosos. Por fin, una mente despierta y aguda como la mía encontró el fallo. Inmediatamente llamé al Jefe de Informática para que se presentara ante mí. En cuanto entró en mi despacho no tuve ninguna duda. Tenía una cara de culpable que echaba para atrás. Conseguiría su confesión antes de la hora de la siesta.
- Buenos días, Sr. Jefe de Informática. He descubierto una serie de movimientos de entrada de mercancías altamente sospechosos que han producido el día 22 de noviembre a las 15:30 horas. Y todos los indicios le apuntan a usted!
- La culpa es de mi antecesor que era un inútil
- Pero si fue despedido hace ocho años! Y se suicidó poco después! Cómo va a ser él!
- Probablemente tendrá un cómplice, o un familiar. O tal vez sea su espectro el que vaga por los pasillos de la empresa reclamando venganza!
- No me venga con cuentos. Que ya somos adultos. No me lo creo.
- Bueno. Le voy a ser sincero. En realidad fue una tormenta. Y además se me derramó una Coca-Cola sobre el teclado
- Pero como una tormenta y una Coca-Cola van a teclear correctamente una contraseña de acceso e introducir movimientos?
- Ahí me ha pillado. Era Pepsi. Y Light
- Ya. Tampoco me lo creo
- Bueno. Le voy a ser sincero. En realidad los movimientos están correctamente hechos. Es usted el que los está mirando mal
- Qué? Acaso ha visto el concepto que figura en los listados? Tenemos alguna mercancía que se llame Hala Madrid? O Zapatero traidor, Rajoy Presidente? Y qué me dice de Atrápame si tienes güevos, mariquita? No cree usted que estos movimientos son sospechosos?
- Tiene razón. No son normales. Bueno. Le voy a ser sincero. En realidad ha sido mi subordinado. Un becario llamado Críspulo Fernández. Es él el que tiene toda la culpa.
- Mmmm. Su nombre me resulta familiar. Vale. Váyase y dígale a ese sujeto que venga aquí
Diez minutos más tarde el tal Críspulo se presenta en mi despacho. Tenía aún más cara de culpable que el otro. Este iba a confesar antes de la hora del almuerzo.
- Buenos días, Sr. Becario de Informática. He descubierto una serie de movimientos de entrada de mercancías altamente sospechosos que han producido el día 22 de noviembre a las 15:30 horas. Y todos los indicios le apuntan a usted!
- Imposible. Yo entré en esta empresa el 13 de Diciembre así que no he sido yo
- Vaya. Qué fallo. Y no sabrá quién ha sido no?
- No. Pero encontré este disquete. Lo he analizado. Alguien se lo ha bajado de Internet. Es un fichero que aparentemente calcula la combinación ganadora de la Lotería Primitiva de la semana siguiente pero en realidad es un maligno virus creado por la Fundación FAES para que se propague por la administración pública y cause el caos por todo el país.
- Bravo, Críspulo. No sabría que hubiera hecho sin usted. Ahora mismo llamo al laboratorio para que investiguen a quién pertenece el disquete.
Una hora más tarde el Jefe del Laboratorio se presenta en mi despacho con los resultados de sus pesquisas:
- Tienen ya al culpable?
- En efecto. Es el Jefe de Informática. No hay ninguna duda
- Estaba seguro de que era él. Cómo lo han pescado? Huellas dactilares? ADN? Carbono 14?
- No. Por la etiqueta. Pone: Este disquete es propiedad exclusiva del Jefe de Informática
- Muy bien. Les felicito. Buen trabajo. Muchas gracias.
Y pulsé la tecla de mi secretaria. No la que ustedes se imaginan, la otra.
- Por favor venga aquí que le tengo que dictar una comunicación para el Sr. Presidente
- Ya estoy lista.
- Mi muy querido Sr. Presidente. Me honra que usted me haya dado la oportunidad de demostrar mi valía. Por ello tengo el placer de comunicarle que he descubierto al culpable. Se trata del Jefe de Informática Sr. Rufiáñez... un momento, si se apellida igual que el Sr. Presidente
- Es que es su sobrino
- Entonces borre lo que le he dicho y vuelva a tomar nota. Mi muy querido Sr. Presidente. Me honra que usted me haya dado la oportunidad de demostrar mi valía. Por ello tengo el placer de comunicarle que he descubierto al culpable. Se trata del Becario de Informática Sr. Críspulo Fernández que deberá ser inmediatamente despedido. Suyo atentamente, etc.
Y así terminó la dura jornada de trabajo de ayer
Escrito por Hallofon a las Mayo 24, 2005 10:01 AM"La verdad siempre prevalece" debería ser la frase que colgara en el antepecho de la puerta de entrada a tu despacho. Qué tu vales musscchho!!!
Escrito por odyseo a las Mayo 24, 2005 11:00 AMCual es el grado de realidad y cual el de ficción en todo esto? xDDD
Escrito por gorkamorka a las Mayo 24, 2005 01:14 PMel becario siempre tiene la culpa..
Escrito por dawu a las Mayo 24, 2005 05:25 PMMe recuerda a un cuento de Chejov sobre la propiedad de un perrito. ¡Qué puto es el mundo cuando se pone puto! ;)
Escrito por peke a las Mayo 25, 2005 02:09 PMQue de recuerdos...yo fui becaria...sniff
Escrito por Huma Heuschkel a las Mayo 25, 2005 08:22 PMCon todo lo que le debes a Críspulo, desagradecido!
Escrito por Veva a las Mayo 26, 2005 12:17 PMNo dista mucho de la vida real, de pelotas y trepas.
Simpática historia por la forma...
Saludos.