Críspulo acaba de cumplir los 18 años. Ya es mayor de edad. Su recientemente adquirido status refuerza su convicción de que no puede pasar otro día más sin perder la virginidad. Por ello, y tras estudiar estratégicamente sus posibilidades de acostarse con una mujer y analizar pormenorizadamente sus últimos fracasos, acuerda con su íntimo amigo Apapucio ir a visitar el club Sílphides (o Síphilis como acostumbran a llamarle los más asiduos visitantes). Para poder financiar la visita al lugar, Críspulo ha pedido a aquéllos parientes de mayor confianza que, éste año, en vez de recibir los habituales regalos de bufandas, guantes o camiones de juguete, le ingresaran el dinero en la cuenta de la Caja de Ahorros para que pudiera disponer de él a su antojo.
Raimunda cree que tiene 52 años aunque no existe documento que lo acredite. Nacida en la antigua colonia española de Guinea Ecuatorial, con apenas 20 años vino a la metrópoli a trabajar de camarera y pronto acabó utilizada y explotada en aquel club donde ya lleva 30 años. Su chocante presencia en el local, al lado de jovencitas de impresionantes curvas, venidas recientemente de Rumania, Lituania o Brasil se debía a un doble motivo: 1) Sus 120 kilos de peso, añadido a su hosco semblante dan tranquilidad a las otras chicas del local y de paso ahorra a sus dueños la contratación de un servicio privado de seguridad y 2) La existencia entre los caciques locales de un par de tarados sexuales cuyas libidinosas prácticas sólo ella es capaz de satisfacer. En el día de hoy, como casi siempre, languidece recostada en una esquina, segura de que una noche más, va a irse de vacío. Pero la visión de alguien que acaba de atravesar la puerta, le dice que tal vez hoy no sea así.
Críspulo y Apapucio entran en el local y se dirigen separadamente, como han convenido, hacia la barra. A Críspulo, al que se le van los ojos detrás de una impresionante rubia de trasero cimbreante, apenas cubierto de un pantalón minúsculo que enseña más de lo que tapa, se apresta a subirse a un taburete cuando una enorme mole negra le agarra de los huevos con fuerza y que, estrujándoselos hasta casi perder la respiración, le dice: "Me invitas a una copa, guapo?". Ante tal amenaza indirecta y un par de nuevos apretones estratégicos, Críspulo se ve obligado a asentir.
La curiosa pareja se instala en la barra. Raimunda continúa con la situación agarrada por el mango, y nunca mejor dicho. Se pide una copa de un sospechoso líquido verde. El pide una cerveza. Resultado: 50 euros que ha de pagar religiosamente. Al sacar la cartera, ella no puede dejar de notar lo abultado de la misma por lo que, tras apurarse de un trago su copa, se dirige a él y le susurra al oído: "Qué, guapo, vamos dentro a una habitación?" Críspulo mira de reojo a Apapucio, que, rodeado por dos bellezas de quitar el hipo, una rubia y una morena, parece estar pasando una agradable velada. Está dispuesto a rechazar tan amable invitación pero un nuevo movimiento de muñeca de la mujer, le hace cambiar de opinión, y ambos se dirigen a la parte trasera del local.
Tras abonar 10 euros más en concepto de alquiler de sábanas y jabón, entran en la habitación asignada. La fornida mujer se quita la ropa en un santiamén. La visión de aquel cuerpo desnudo únicamente provoca en Críspulo una sensación de repugnancia. Raimunda, que hace años que no echa un polvo en condiciones con alguien menor de 50 años, está excitada ante las posibilidades que la noche abre ante ella. Por ello, se abalanza sobre su cohibido partenaire, y tras desembarazarle de toda su ropa, comienza a intentar excitarle utilizando para ello todos sus conocimientos sobre el tema.
Críspulo, viendo que es incapaz de desembarazarse de la penosa situación en la que se encuentra, decide cerrar los ojos y pensar que es su vecina, de la que está secretamente enamorado, la que le está efectuando ese trabajillo en sus partes bajas. Este truco funciona ya que rápidamente es presa de una fuerte erección. Raimunda, agradecida ante la muestra de aprecio a sus desvelos, lo abraza con fuerza y ambos caen pesadamente sobre la cama. Le coloca el correspondiente preservativo y justo cuando introduce el miembro en su inmensa cueva, él, extasiado ante lo que cree es un gozoso encuentro sexual con el objeto de sus sueños más eróticos, no puede evitar vaciar su seminal líquido sobre la funda de plástico recientemente adherida.
Ella, enfurecida por no haber disfrutado ni un sólo segundo de la presencia de su juvenil apéndice en su interior, le empuja a un lado, le quita el condón y empieza a restregarle el miembro de nuevo porque no se va a quedar en ascuas después de todo lo que ha esperado este momento. Así que, una vez conseguida una segunda erección (bendita juventud), se introduce de nuevo el aparato, esta vez sin preservativo ante la seguridad de que ese muchachote de aspecto tan infantil no le iba a transmitir nada maligno. Con voz apremiante le conmina a que inicie el vaivén coital y así lo hace. Esta vez dura algo más, 1 minuto y 14 segundos, y Raimunda, feliz porque menos da una piedra, lo cubre de besos a pesar de las muestras de asco de su oponente.
Una vez convenientemente aseados y abonados los 100 euros de la tarifa extra, se reintegran al local. Pero algo ha cambiado en la decoración. En lugar de clientes en animada conversación con señoritas ligeras de ropa, se encuentran una hilera de personas contra la pared y con los brazos y piernas extendidos; las luces rojas propias del local, se han convertido en luces azules que se cuelan por la ventana; la música de cierto cantautor cuyo nombre no me viene ahora a la cabeza, ha sido sustituida por un molesto ulular de sirenas y un nuevo tipo de clientes, todos vestidos de igual uniforme y blandiendo una especie de consoladores negros, se ha hecho cargo del cotarro. En resumen, estamos asistiendo a una redada en toda regla.
Cuando Críspulo y su pareja hacen irrupción en la sala, una sonora carcajada les recibe. Uno de los policías se dirige a ellos y les dice:
- No me jodas Raimunda que has conseguido engañar a un cliente joven y apuesto.
Otro policía coge del brazo a Críspulo y, atravesando el local, entre las risotadas de todos, clientes policías y prostitutas, se dirige hacia la persona al mando de la operación:
- Mire, Señor Comisario. Este pardillo se lo estaba haciendo con Raimunda
El comisario, esbozando una sonrisa dirige su mirada hacia nuestro joven amigo. Al ver su cara, le cambia el semblante y una mezcla de incredulidad y furia modifica totalmente su aspecto:
- Pero, Críspulo, tenías que ser tú!!
Este, no acierta más que a emitir dos palabras:
- Hola, Papá!
El otro día tuve el placer de escuchar a Jasp en Radio Bitácoras. Y me recordó a un episodio que tenía prácticamente olvidado: Yo tuve un programa de radio.
Tenía 21 años y estaba en la Universidad. Vivía en un piso con mi mejor amigo y un par de colegas de éste que estudiaban periodismo. Los fines de semana volvíamos a casa, con el estómago vacío y la bolsa de la ropa sucia llena, con el fin de, tras una pequeña cura de desintoxicación que finalmente se limitaba exclusivamente al domingo, reponer fuerzas para la dura vida del estudiante.
El caso es que estos dos compañeros de piso trabajaban desinteresadamente en una radio local, absolutamente pirata e ilegal. La emisora en cuestión estaba en manos de un grupo de pirados radicales de extrema izquierda, que apoyaban todo tipo de barbaridades como la revolución proletaria, la lucha armada y la desaparición de la familia tradicional. Al comentarles que me hubiese encantado hacer un programa de música, me dijeron que había una franja horaria, los sábados de 14:00 a 15:00 horas cuando los insignes revolucionarios estaban comiendo, que nadie quería y que podría rellenar con mis peroratas musicales. Acepté gustoso el ofrecimiento y me imaginé trepando en las alturas de la radiodifusión, haciendo competencia al mismísimo Joaquín Luqui.
El primer sábado acudimos mi amigo y yo al local de la emisora, armados con una colección importante de Lps, entre los cuales, por supuesto, se encontraba la discografía completa de Luis Eduardo Aute. Fuimos diez minutos antes con el fin de que nos explicaran el funcionamiento del control de sonido y demás artilugios que hacen posible la emisión de ondas. Así que, interrumpiendo durante un momento sus propuestas de fusilar a todos los curas e intervenir las empresas a golpe de dinamita, nos dieron un cursillo de manejo rápido. Cuando nos preguntaron sobre qué iba a versar nuestra diatriba y les dijimos que iba a ser un programa musical, nos miraron con cierto aire de desconfianza, aire que me hizo temer por mi seguridad personal.
Una vez solos, hicimos nuestra presentación a la audiencia. Dado su carácter ilegal, la hora que era y el hecho de que no proponíamos ninguna destrucción masiva, supongo que el número atentos oyentes se limitaba a nuestras respectivas familias. Puesta la primera canción, mi amigo propuso:
- "Qué tal si nos fumamos un canuto para calmar los nervios"
- "Muy buena idea" - contesté yo - "ponlo bien cargadito que estoy a punto de defecarme encima"
En ese mismo instante me percaté que, por un descuido, había dejado el micrófono abierto y que las tiernas palabras antes mencionadas habían surcado los aires hasta los excelsos oídos de nuestros progenitores. "Empezamos bien el día" fue mi primera reflexión.
El programa siguió su curso. Además de una exquisita selección musical, teníamos grabadas en una cinta unas cuantas parodias, escritas con ese humor irónico que me caracteriza y que a veces desparramo en mis escritos (*). Esperábamos llamadas felicitándonos por nuestra música o por los graciosísimos intermedios humorísticos. Pero el teléfono permanecía mudo, hasta que, a la media hora, un reconocible Ring Ring nos devolvió la esperanza.
Contestó mi amigo y enchufamos el micrófono para que nuestro primer oyente tuviese el honor de ser dado a conocer. En mala hora se nos ocurrió semejante cosa. Lo que siguió fue un encendido discurso de 20 minutos de duración donde no se dejaba títere con cabeza, se echaban por tierra los diez mandamientos, XX siglos de historia, las más ilustres doctrinas filosóficas e incluso la declaración universal de derechos humanos. Yo estaba esperando que en cualquier momento llegase un furgón de la Policía Nacional y fuésemos directamente al calabozo por colaboración con banda armada, sacrilegio y conculcación de medio código penal al completo.
Mientras nos derretíamos en sudor y dábamos buena cuenta de la botella de pacharán que nos habíamos traído para serenar los ánimos, el émulo de Bakunin seguí con su discurso de rompe y rasga. Cualquiera se atrevía a cortarle el micrófono. Así que le dejamos explayarse a gusto y cuando terminó le obsequiamos con una ovación, le dedicamos un tema y a otra cosa mariposa.
El teléfono volvió a sonar un par de veces más aunque ninguno de nosotros osó volver a descolgarlo. Así fueron pasando los diez minutos que quedaban, y en cuanto llegó el relevo, pusimos los pies en polvorosa, aunque el camino a casa lo hicimos sigilosamente camuflados, mirando a diestro y siniestro y con el corazón en un puño. Al llegar a casa un silencio sepulcral. Mis padres, amablemente, me comentaron que no habían conseguido localizar el dial por el que emitíamos, pero por sus miradas de desaprobación, dudo que esto fuera cierto.
El sábado siguiente, al llegar a la emisora, nos comentaron que algún caco malintencionado había robado la noche anterior todo el equipo y que, por falta del capital necesario para reponerlo, las emisiones se suspendían "sine die". Nunca una mala noticia me había alegrado tanto.
Y hasta aquí mi historial como estrella de un programa de radio. He estado alguna que otra vez en las ondas pero siempre como invitado, nunca como protagonista
(*) Recordando esas grabaciones, no he podido evitar estar unos minutos con la sonrisa en la boca. Me acuerdo, en especial, de una parodia de la Vuelta Ciclista a España, que tuvimos que estar horas para grabarla porque era imposible contener la risa durante tanto tiempo. Lo bueno de escribir este blog, aparte de haber conocido a gente muy interesante, es que recuerdo cosas que tenía olvidadas y que en un momento de mi vida me hicieron muy feliz. También he recordado momentos amargos pero éstos han sido los menos.
Gracias a mi dramático escrito del martes pasado, he recibido una proposición de una productora de cine de Hollywood para llevar a cabo la película Lo que el viento se llevó 2 - Rhett se da cuen y llora. Por ello, me veo obligado a emigrar a tierras californianas para vivir en Malibú rodeado de rubias oxigenadas y con la cartera repleta de dólares. Una pena.
Así que, con gran dolor por mi parte, he de comunicar la siguiente noticia:
LIQUIDACION TOTAL POR CESE DE NEGOCIO
Los artículos que se ofrecen son los siguientes:
- Apartamento en perfecto estado. 82 m2 inútiles. Situación inmejorable: justo encima de un bar. Podrá pedir las cervezas por la ventana, sin salir de casa, se ahorrará un pastón en equipo de música y, si dispone de un buen olfato, podrá conocer el menú del día antes que nadie. Excelente altura para los que midan menos de 1,75 metros. Muy bien iluminado, sobre todo cuando se enciende la luz. Consta de salón-comedor, 2 dormitorios, 1 baño, 1 aseo, 1 orinal, cocina equipada: frigorífico, lavadora, lavavajillas, alambique para fabricar whiskey, laboratorio ilegal, plantación de marihuana, cuarto oscuro para revelado de fotos, agujero con mirilla en la pared que da al baño de la vecina de enfrente, garaje y trastero. Calefacción ecológica a base de estiércol. Incluye vecino gorrón al que siempre le falta algo.
- Cama de matrimonio a medio usar. Es decir, media cama usada y media no. Con colchón de agua, somier giratorio y con 4 niveles de vibración, efectos de luz y sonido y sorpresa final. Para pasar una noche inolvidable. Se acompaña de dos mesas de noche a juego, en cuyos cajones hay preservativos de todos los tamaños, colores y sabores, algunos usados y otros no. (Si es tan amable, deposite los usados en la basura que a mí se me ha olvidado)
- Mesa de ordenador estilo rococó del siglo XIX. Original diseño con rígidos salientes a la altura de la rodilla (lo sé por propia experiencia). Cajones extraíbles y de gran peso (mi pie derecho también lo sabe por propia experiencia). También se incluye en el lote el ordenador, la impresora, la cámara para videoconferencia, un muñeco representando a Bill Gates, agujas de hacer punto, un manual de yoga y un bote de vaselina. Opcional: un teclado musical, con peluca a juego por si quiere recordar sus años yeyés, con partituras de Rascaelvinov, Chalecovsky y Risky-gorbachov, así como una guía de cómo practicar arpegios por Geogie Dann.
- 2 Perras perfectamente educadas y de intachable moral. Eficaces guardianas de la casa. Acostumbran a estar tumbadas en la entrada, y si viene un ladrón incauto, tropezará con ellas y del morrazo que se dé contra el suelo, se le quitarán las ganas de volver a robar. No ladran nunca. Usted podrá dormir tranquilo pase lo que pase en su casa: incendio, inundación, terremoto. Ellas se pondrán a buen recaudo con tal sigilo, que usted no se enterará de nada.
- Vajilla, Cubertería y Cristalería completas a estrenar. Procedentes de una boda frustrada ya que la noche anterior, cuando volvía del trabajo temprano para darle una sorpresa, le pillé en la cama con mi mejor amigo y su familia no se atrevió a reclamar los regalos que nos habían hecho. Ahora que recuerdo, también hay un par de copas con nuestros nombres rodeando un corazón atravesado por una flecha, un juego de tapetes con floripondios para un sofá y un artilugio que no se sabe muy bien para qué sirve pero como lo regaló la tía sorda del pueblo nadie se atreve a preguntar, pero así por la pinta que tiene debe de ser algo para asar carne.
- Colección de litografías y posters. Divididas en dos apartados: Los impresionistas (Monet, Manet y Degas) y Las Impresionantes (Pamela Anderson, Veronika Zemanova y Yola Berrocal)
- Varios CDs a estrenar, provenientes de regalos de amigos muy guasones. Incluye artistas como Aute, Sabina, Ana Belén o Miguel Bosé. Es posible que el plástico que les envuelve le sirva para algo. El resto puede ir directamente a la basura.
Y finalmente:
- Se vende weblog en perfecto estado de funcionamiento, con una cartera de fieles clientes de unas 20 unidades, de lo mejorcito que pueda usted encontrar, y con una proyección de futuro insuperable. Eso sí, para optar a este lote hace falta reunir los siguientes requisitos:
- Ser un alcohólico de fin de semana y un obseso sexual de diario
- No contar mentiras
- Encontrar la forma de meterse con Aute, Sabina y demás en cada post, aunque no venga a cuento
Si quiere comprar todo lo expuesto de una sola vez el precio es de 600.000 euros más la voluntad. Para tratos individualizados consultar en privado.
El lunes hice la radiografía de un viernes rutinario. Hoy voy a hablarles de un viernes el concreto, éste pasado, día 21 de mayo de 2.004
Por la mañana recibí la sorpresa de una llamada de mi hermano mayor comunicándome que venía a pasar el fin de semana junto a su nueva novia y a una amiga de esta, así que, si me era posible, podría ir a recogerles al aeropuerto. Como no tenía ningún plan previsto, accedí gustoso, ya que hacía tiempo que no le veía. Conociéndole, el hecho de que viniese con una mujer adicional, lo englobé más en su interés por adentrarse en el mundo del ménage à trois que en el socorrer a un familiar desvalido y necesitado. Así que sobre esta cuestión no me hice ninguna ilusión. Y eso que no tenía ninguna duda de que las chicas iban a ser de rompe y rasga dado el historial pasado del miembro más afortunado de mi familia.
Por una vez el avión llegó a su hora. Allí apareció mi hermano acompañado de las dos mujeres. Como había previsto eran dos bombones. Nos montamos todos en mi coche y nos dirigimos a su hotel a descargar el equipaje. Posteriormente quedamos en ir a cenar por ahí.
Durante la cena me dediqué a una de mis aficiones favoritas, observar, analizar y criticar a la gente que acabo de conocer. De mi hermano, sólo les diré que parece mentira que de una misma familia, con una educación idéntica, mismos padres, mismo colegio y sólo un año de diferencia, hayan salido dos personas tan distintas. El no bebe, nunca ha fumado un canuto y se ha acostado con decenas de mujeres.
Su novia era una chica alta, rubia, de pelo rizado. Pocas veces había estado con alguien tan chulo y despreciativo. Muchos dirían que exhibía una gran seguridad en si misma pero a mí me parecía chulería y altivez. Hablaba como si las palabras, por el hecho de salir de su boca, tenían vida en sí mismas y necesitaban de toda nuestra atención y disfrute. Estaba todo el rato echándose la melena hacia atrás y poniendo cara de necesitar un flash.
A mi derecha estaba la de las grandes tetas, perdón, la amiga. Era una especie de fotocopia pero en morena. Y poco más les puedo sobre ella decir porque no saben lo agobiante que es cenar al lado de unas tetas que te miran fijamente y no te quitan ojo. Yo intentaba desviar su mirada de ellas, tan redondeadas y perfectas, tan accesibles tras el generoso escote. Miraba a los ojos de su propietaria, a los demás comensales, incluso fingía ser entendido en vinos y me dedicaba a leer la etiqueta de la botella. Todo con tal de apartar la vista. Y sudaba. En cierto momento estuve a punto de dirigirme a ellas directamente suplicándoles que miraran para otro lado, que me estaba sentando mal la cena sintiéndome observado de esa manera, pero hubiese hecho el ridículo. Así que, a riesgo de padecer tortícolis, fijé un punto en el horizonte y me pasé el resto de la velada con la mirada fija en él.
Y luego estaba la conversación. Allí sentado, rodeado de tres personas levitando por encima de nuestras cabezas, tal parecía su superioridad sobre el resto de los mortales, me sentía empequeñecido e irrelevante. Además, cada vez que enumeraba alguna de mis múltiples cualidades, para demostrar que yo tampoco era un don nadie, mi hermano acudía en mi ayuda. Si yo hablaba de aquellas facetas de mi personalidad que resultan únicas, él comentaba: "Sí, éste siempre ha sido un bicho raro". Si hacía mención de mi boyante situación económica, tema que siempre he considerado que atrae mucho a las mujeres, su comentario era: "Sí, éste siempre ha sido muy mirado con el dinero. A mí, en cambio, nunca me ha preocupado gastar más de la cuenta". Y, de paso se pedía el plato más caro de la carta del restaurante. Yo, que acababa de pedir un escalope con patatas, porque tenía antojo de escalope con patatas, quedaba como el miserable ahorrador incapaz de saber disfrutar de la vida. Ante semejante panorama, toda esperanza de contemplar ese par de mamas mencionado anteriormente más de cerca y liberado de su corsé, desapareció como azucarillo que se disuelve en el agua.
Al terminar la cena, en un último movimiento desesperado de recuperar mi prestigio, insistí en pagar la cuenta. Tampoco opusieron mucha resistencia. Incluso di una propina a todas luces exagerada. Una vez en el exterior, llegó el momento de la verdad. Les propuse ir a tomar una copa. La novia de mi hermano dijo que estaba muy cansada y que se retiraba al hotel. El dijo que también estaba cansado. Y la tetona, ante mi mirada de cordero degollado, se unió al grupo de los fatigados y también optó por una retirada. Estuve a punto de preguntarles si habían reservado una habitación o dos pero me retuve en el último momento.
Así que tras despedirme con dos fríos besos a cada una de las chicas, y un apretón de manos al cabrón de mi hermano, me dirigí al coche. Y volví a casa decepcionado, calentito y con la cartera aligerada en un par de centenares de euros.
El tenía 17 años. Su vida sentimental se había limitado a un par de amores platónicos que resultaban ser las novias de sus mejores amigos. Así que se conformaba con observar y sufrir en silencio. Nunca había tenido la suerte de ser correspondido. Ella, en cambio, era un poco mayor y desde los 15 años había navegado por diferentes brazos siempre maduros, de chicos uniformes de gran atractivo físico pero de escasa imaginación.
Y el destino les unió una noche de verano, cuando, por algún motivo que escapa de toda razón, él se transformó en un torbellino incontenible de seducción, desparpajo y encanto. Todo lo que había estado ocultando, incluso a sí mismo, durante tantos años, brotó aquella noche de forma milagrosa y casual. Ella se sintió hechizada por la actuación de aquel jovencito imberbe, de increíble gracia, bello de cara y corazón y totalmente irresistible. Por ello, accedió a verle los días sucesivos y pronto se convirtieron en novios.
Para él era su primera experiencia. Estaba en una nube. Sus pensamientos tenían una única destinataria. No podía dormir de la felicidad que le embargaba y estaba dispuesto a todo con tal de seguir disfrutando de la compañía.
Ella se sentía fatal. El recuerdo de que estaba saliendo con un chico más joven, inexperto y totalmente dependiente le ponía fuera de sí. Pero no podía dejar de sentirse atraída por su inocencia, su enorme personalidad escondida, por su amor incondicional. Pero tenía que encontrar alguna forma de acallar su parte más cerebral, aquella que le decía que estaba perdiendo el tiempo, que iba a malgastar sus mejores años, que dejaría escapar una oportunidad mejor. Sus amigas, todas con novios que superaban con creces la veintena, le habían abandonado. Se encontró en una encrucijada y decidió continuar con su joven admirador, aunque éste pagaría caro todo el mal que indirectamente le estaba causando.
Y se dedicó a mortificarle, a hacerle sufrir. Llegaba siempre más de una hora tarde, aunque él nunca dejó de llegar puntual a la cita. Descolgaba el teléfono varias horas cuando sabía que él iba a llamar. La mitad de las veces que quedaban, fingía un enfado y se marchaba a casa. Otras veces, anulaba citas de gran importancia para él. Pero no podía ignorar que, durante los momentos que pasaban juntos, se sentía feliz, maravillada por una persona imposible de no querer. El, por su parte, aguantaba los desplantes, las esperas con una paciencia que cada día iba desgastándose. No comprendía por qué su ser amado, la persona más importante de su vida, se comportara así. Vivía en un continuo desasosiego, sin saber lo que le depararía el minuto siguiente, incapaz de rebelarse contra un destino a la vez tan maravilloso y tan cruel.
Y fueron pasando los meses, y los años. Ella acentuaba sus crueles tratos, consciente de que cuanto más tiempo durara aquella relación, más alejada del mundo que había idealizado se iba a encontrar. El cada vez sufría más, y rezaba por algún acontecimiento que cambiara los destinos de ambos. Y esto es lo que ocurió exactamente, en Enero, dos años y medio después de su primer encuentro. Una chica, compañera de clase, se cruzó en el camino de él y cambió el rumbo para siempre. Era una chica preciosa, la más popular entre sus compañeros, que había sido solicitada por casi todos ellos pero siempre se había mantenido al margen. Pero algo vio también esta chica en él y le sedujo. El, que no esperaba otra cosa, aprovechó la ocasión para cortar definitivamente los lazos con su primer amor, y, sin ni siquiera una explicación o un comentario, dejó de llamarla.
La primera reacción de ella fue de alivio. No intentó ponerse en contacto para averiguar los motivos de su repentina desaparición. Simplemente aprovechó el momento para volver a su anterior vida, conocer nuevos hombres, más maduros y reencontrarse con sus amigas de siempre.
6 meses después se encontraron fortuitamente. Su nueva novia se hallaba de viaje y él se encontraba de copas con un amigo. Ella estrenaba chico. En cuanto le vio, hizo todo lo posible para llamar su atención, besando con frenesí a su acompañante, intentando provocar los celos de su antiguo amor. Este, seguro de su actual situación, no le hizo ni caso. La indiferencia, el desdén con el que le miró, produjo en ella un efecto totalmente inesperado. Se derrumbó. Hecha un mar de lágrimas corrió hacia él y le pidió hablar a solas. Una vez conseguido esto, ella se confesó. Lo que dijo era lo que se había estado ocultando todos estos años. Estaba perdidamente enamorada y fue una estúpida por tratarle tan mal. Ahora comprendía su error y le rogaba que le volviese a aceptar, que nunca más se comportaría de igual forma, que le perdonase. El, sintiendo pena, le contó que tenía una novia y que era muy feliz con ella. Que lo sentía pero ya era demasiado tarde.
Dos años más tarde, se volvieron a encontrar. El ya no vivía en la ciudad. Aquella segunda novia le había provocado de nuevo mucho dolor, y, desde entonces, aunque había tenido aventuras, su corazón había dejado de latir. Ella, en cambio, tenía novio formal, aunque ello no fue obstáculo para que pasaran la noche juntos. Y así estuvieron durante varios años. Seguía con su novio, pero cada vez que él llegaba a pasar unos días, ella se escapaba y se dedicaba por completo a él. Para éste, era una forma sencilla de obtener los placeres de la vida y se sentía feliz al no tener que comprometerse.
Pero un día, hablando por teléfono, ella le comentó que se casaba. Esto le dejó perplejo. El novio era claramente inferior, tanto física como intelectualmente a él. Acaso ella no le despreciaba cada vez que pasaban una noche juntos? Lo que él consideraba una situación idónea, una chica guapa a su disposición y sin nada que pagar a cambio, de repente se convirtió en un desaire, en una afrenta y dejó de llamarla.
Y no volvieron a encontrarse ni llamarse nunca más..... hasta el sábado pasado, 17 años después de la boda de ella.
El estaba una vez más de visita en la ciudad. Tomaba una copa junto a un amigo cuando la vio entrar. Su corazón dio un vuelco. Apenas había cambiado. Estaba igual de resplandeciente y atractiva. Con las piernas temblando se acercó a saludarla. A ella también se le cambió la cara al verle. Había dejado a su marido al cuidado de la casa y de los hijos mientras celebraban el cumpleaños de una amiga. Tras los saludos de rigor, las preguntas acerca de los paréntesis de sus respectivas vidas, volvió a surgir ese entendimiento, esa sensación de intimidad, de que no hay mundo más allá de la presencia del otro. Tras unas horas de conversación, que a ellos les parecieron unos pocos minutos, él le propuso alquilar una habitación en un hotel cercano y pasar unos momentos más a solas. Ella, inconscientemente, aceptó. Se dirigieron discretamente al hotel. El subió primero. Y se sentó a esperar.
Cuando ella llamó a la puerta, él acudió raudo a abrirla. Y lo que sucedió después, nadie hubiese sido capaz de adivinarlo. Cuando vio su figura, ese contorno que tan bien conocía y que no había podido olvidar, acudieron a él, de forma avasalladora, más de veinte años de sentimientos reprimidos. Comenzó a llorar de forma incontenible. Eran tantas las emociones, las lágrimas, que apenas podía respirar. Se ahogaba. El cuerpo se convulsionaba y la garganta se deshacía en desgarradores sonidos. De repente, sin ningún tipo de aviso, sin estar prevenido en absoluto, se había dado cuenta de que había desperdiciado la mayor parte de su vida, que hubiera podido ser el hombre más feliz del mundo de no haber tomado una decisión equivocada. Una decisión promovida por su vanidad, por un afán de venganza estéril, por creerse más listo que nadie cuando ella le ofreció la oportunidad de volver a ser una pareja feliz. Había basado toda su vida de adulto en una segunda opción, cuando la primera había estado tan cerca y tan factible. Allí mismo, tomó conciencia de que había sido un infeliz toda su existencia y de que seguiría siéndolo el resto de sus días. Y todo esto se lo decía a su amada, a su amor verdadero y eterno, que, con los ojos también llorosos, le acariciaba la cabeza.
Tantas emociones y tantos lloros hicieron efecto sobre su derrotada mente y se quedó dormido. Ella, se incorporó con sumo cuidado para no despertarle, cogió el bolso y se fue en silencio. Su marido le estaba esperando.
6:40:00 - Suena el despertador
6:40:01 - Apago el despertador
6:40:02 - Me vuelvo a dormir
6:52:10 - Abro un ojo. Miro al despertador y veo que son las Ç~}Ø horas. Me pongo las gafas y compruebo la hora: 06:52. Hora de levantarse
6:53:15 - Echo una meada
6:58:17 - Termino la meada
6:59:00 - Me ducho, me afeito, me echo desodorante, me pongo las lentillas y me visto con traje y corbata
6:59:25 - Voy a la cocina y desayuno café con leche y magdalenas
7:02:00 - Cojo las correas y llamo a las perras para salir a pasear
7:06:15 - Las perras aparecen al final del pasillo
7:12:15 - Las perras llegan a la puerta
7:30:10 - Terminado el paseo subo a la moto y me voy a trabajar
FIN DEL PRIMER ACTO
8:00:00 - Llego al despacho y enciendo el ordenador
8:05:00 - El ordenador es un un poco lento
8:10:00 - Por fín ha arrancado el ordenador. Me pongo a trabajar
8:11:00 - Estoy cansado de trabajar. Cojo unos papeles y los esparzo por encima de la mesa para que parezca que estoy muy atareado
8:11:30 - Leo el periódico, de atrás hacia adelante, como de costumbre
8:15:00 - RIIIING, RIIING, RIIING - Suena el teléfono (a que no lo habían adivinado?)
8:17:00 - RIIIING, RIIING, RIIING - Joder qué pesadez. No se dará cuenta de que no estoy??
9:05:00 - Termino del leer el periódico. Me conecto a internet. Subo mi post del día y leo lo que han escrito mis favoritos
9:06:00 - Como mis favoritos son más vagos que yo aún no han escrito nada así que no me queda más remedio que trabajar (traidores!!)
(Impasse de unas cuantas horas, llenas de números, hojas, informes, teléfonos que suenan, charlas en la máquina del café, bostezos, conexiones a internet, una comida de menú, más bostezos, viajes mentales, miradas al reloj y por fín llegó la hora de salir)
FIN DEL SEGUNDO ACTO
19:30:00 - Llego a casa. Me quito el traje, me ducho, me doy ración extra de desodorante, una pizca de colonia Abrótano Macho y me pongo ropa de civil (de las perras no hablo porque me tienen frito)
20:00:00 - Quedo a las 20:30 horas, en el lugar de siempre
20:30:00 - Llego puntual a la cita. Me pido una cerveza
20:31:00 - Cuanto tardan! Me pido otra cerveza
20:32:00 - Menudo morro tienen algunos! Vamos a por la tercera!
20:40:00 - Tiempo muerto en los servicios
20:44:30 - Llega el primero. Para que no beba sólo me pido otra cerveza
20:48:45 - Ya estamos todos. Qué vamos a tomar?
22:15:00 - Pedimos unos bocadillos para variar. Servirán de improvisada cena. Yo me pido uno de salmonella. Es el que mejor pinta tiene
23:25:15 - Decidimos cambiar de zona, de ambiente y de precio de la cerveza
23:50:00 - Llegamos a nuestro destino. Oteamos el horizonte, hacemos un mapa mental de la situación, visualizamos objetivos, localizamos las salidas de emergencia, desarrollamos una estrategia común, nos distribuimos por todo el local, esperamos a la señal convenida y...
23:59:20 - AL ATAQUE!!!!!
00:00:00 - Uy! Se ha acabado el viernes. Qué le vamos a hacer!!
FIN
Si alguno de ustedes tiene alguna sensación de deja vu, no les extrañe porque ya hice un post parecido que es éste de aquí (aparte de que siempre hablo de lo mismo y me repito más que una ración de pimientos rojos del bar "El Roto")
CARTELERA DE BLOGS PARA EL FIN DE SEMANA
Este fin de semana, si no saben que hacer, les propongo visiten mi complejo de ocio y entretenimiento Pitácoras.com, donde tendrán lugar las presentaciones en sociedad de los siguientes weblogs, creados por aficionados de todo tipo y extracción social. Se ruega no sean demasiado crueles y no la tomen con los autores que hacen lo que pueden.
Sala 1 - El taller de las frases pequeñas: Sesiones: 17:00, 17:10, 17:20.. y así cada diez minutos hasta la hora de cerrar. Precio de la entrada: 10 euros con derecho a comentario de tres palabras máximo.
Sala 2 - Ya ba siendo ora de escrivir halgo: Versión Original con subtítulos en Español.
Sala 3 - Breve reseña de la vida de un argentino en Madrid, por Osvaldo Antonio Ferretti. Sesión única: 10:00 de la mañana. Dada la larga duración de la presentación, se servirá un buffet frío a la hora de comer, y un caldo caliente para cenar. Precio de la entrada: 2.500 millones de pesos o sea unos dos euros. Cada día se incrementará el precio en 100 millones.
Salas 4 a 24: Soy ninfómana y qué! por Blanca Nieves la de los enanitos. No se reserva. Se recomienda comprar la entrada con antelación, bien en el teléfono 806 699669 o en la página web www.$$$visa$$$.com. Precio de la entrada: 100 euros. Prohibida la entrada a los menores de 18 años que no vayan acompañados de sus padres, tutores o párrocos.
Sala 25 a 40: Fotoblog de vísceras. Ultimos pies de foto: "En mala hora sacaste la cabeza por la ventanilla", "Seguro que por aquí no pasan trenes?" y "Esto no está enchufado. Probaré con la lengua". Prohibida la entrada a mayores de 30 años que no vayan acompañados por sus hijos adolescentes. Ultimos días. Próximamente: Ciclo monotemático sobre Iraq: Sangre y Arena
Sala 41: El Diario Rossa de Puchi. Entrada gratuita para chicoss. Se ssortearán 100 frassquitos de perfume entre las assistentas cortessía de Pachuli Tayo, la fragancia de las jóveness femeninass de hoy.
Sala 42: No me toques los cilindros. Road movie de las de antes, con borracheras, resacas, más borracheras y algo de sexo pero no mucho. Música de Luis Eduardo Aute. Sesiones: 02:00 AM en adelante. Se recomienda llevar tapones en los oídos. Al final se celebrará un espectacular concurso de eructos patrocinado por Heineken, la cerveza de los triunfadores.
Sala 43: El Blog de un demócrata de toda la vida por el Coronel Francisco Millán Cenicero. Una visión contemporánea de los males que azotan la sociedad: el ateísmo, la masonería y el comunismo. Porque no hay que confundir libertad con libertinaje. Acude!! Entrada gratuita. Recomendado por el Arzobispado de Madrid.
Sala 44: La pasión de Críspulo por Mel Giboso. Viva con todo detalle la sufrida vida de un joven con mala suerte. Sus primeros pasos, sus escarceos amorosos, su inadaptación al mundo que le rodea, su triste final. Versión integra con salpicaduras y todo.
Sala 45: A qué huelen las fotos? Fotoblog espúreo sobre la cotidianeidad del paisaje y lo etéreo de la existencia. Con música de Michael Nyman. Butacas extensibles. Pijama opcional. Se ruega no roncar. Descuentos para insomnes irredentos.
Trastero 1 (En el sótano, a mano derecha entre el depósito de aguas fecales y los servicios para minusválidos) - Soy un incomprendido y nadie me quiere. Sesiones: Depende de si hay algún espectador. Precio de la entrada: la voluntad. Con posterioridad a su pase habrá un coloquio-forum moderado por el autor.
Trastero 2 (En el sótano también, a mano izquierda, justo después de golpearse la cabeza con la traicionera viga que aparece de improviso) - Sí tienes, pero no llevo. Blog conceptual minimalista. No se cobrará la entrada a aquél espectador que haya comprendido algo de lo que iba el tema. El resto, a apoquinar como todos: 10 euros que para eso vais de intelectuales.
Trastero 3 (En el segundo sótano, al lado del cadáver descompuesto del anterior encargado de mantenimiento) - Yo la tengo pequeña. Diario-Blog de un acomplejado. Entrada gratuita. Abstenerse bromistas, camorristas y superdotados. Al final del acto un equipo de Psicólogos (todos ellos ex-campeones de lucha libre reciclados) someterán a los asistentes a una sesión de terapia intensiva. Presentación patrocinada por Crema Alargadora "El Misil"
Espero que encuentren lo que buscan aunque yo en su lugar miraría otras alternativas, a ser posible al aire libre, que son más sanas y no producen adicción
Ante la aparición del buen tiempo, el trinar de los pájaros, el aflorar de pieles morenas y demás características de la primavera que hasta ahora no habíamos tenido el placer de disfrutar, ha llegado el momento de hacer una pequeña prospección sobre lo que me depara el verano, que espero que este años sea algo rico en sensaciones y sentimientos (hay que ver qué cursi me pongo después de estar todo un día elaborando informes técnicos y económicos)
Así que, aunque no sepa a ciencia cierta qué voy a hacer, al menos si tengo un par de proyectos y resoluciones tomadas:
1.- Este verano tengo proyectado que me toque la lotería, que una actriz de hollywood que visita de incógnito nuestro país, se quede prendada de mis estupendas carnes y me invite a volver con ella, invitación que, por supuesto rechazaré, ya que no quiero ser considerado un hombre objeto, y que mi músico favorito me invite a ir de gira por todo el mundo con él, aunque sea para tocar la pandereta, las castañuelas o lo que se tercie. También he pensado en viajar al espacio exterior, fichar por Los Angeles Lakers y comer besugo fresco.
2.- Este año no voy a hacer régimen. El año pasado perdí 11 kilos y lo único que me preguntaban era a ver si estaba enfermo. Como este año sólo he recuperado la mitad de los once, estoy en mejores condiciones de partida y he decidido pasar de hacer esfuerzos. En vez de tops y shorts ajustados y de colores chillones me pondré mis viejas camisetas blancas de talla XXL, con restos de cerveza a la altura de la ya desaparecida barriga y pantalones holgados de chándar modelo peón de obra. Eso de ser metrosexual definitivamente no va con mi carácter.
3.- Ya me han confirmado hotel para el día 10 de Julio en Pamplona, con lo cual, este años podré dormir en una cama para mí sólo durante los San Fermines, tras varias años de pernoctar (es un decir) en coches, furgonetas, felpudos, alfombras y destartalados sofás y compartir habitáculo con roncadores, pies desconocidos de afiladas uñas, palancas de freno y de cambio y pequeños insectos anidados en largas melenas. Aunque precisamente la cama es lo que menos uso en semejantes fiestas, al menos sé que mis huesos y articulaciones no necesitarán el resto del mes de Julio para recuperar su curvatura y elasticidad habituales. Este año, el programa de actividades será el del año pasado que tan bien nos salió, comida a lo grande, sobremesa con café, copa de pacharán y mus a cuatro reyes, pequeña siesta, cena ligera y hasta que el cuerpo aguante que no tiene por qué ser mucho porque ya no tengo que demostrar a nadie de lo que soy capaz.
4.- Tengo previsto hacer una excursión en moto por la Costa Brava. Llevo años queriendo visitar a unos amigos en Tossa de Mar y en Palamós y, si este año consigo convencer a mi hermano para que me acompañe, nos iremos una semanita en Agosto. Aunque no me gusta nada la masificación que se produce en el Mediterráneo en ese mes, tampoco tengo muchas oportunidades de ir en otra época del año, y realmente me apetece mucho volver a visitar esos lugares.
5.- Voy a ver si puedo ir a uno de esos festivales de música al aire libre. El problema es que el lugar más cercano donde se celebra un evento semejante donde actúen grupos que me gustan a mí es en Cracovia, o Transilvania o un sitio así. Y para ir sólo es mucho palo. A ver si encuentro alguien con el que coincida en gusto músical. Y si ese alguien es una morenaza de tipo mediterráneo con interminables piernas, mejor que mejor (ya me he cansado de las rubias escandinavas)
6.- El resto del verano haré lo que he hecho siempre: trabajar lo menos posible, tomar el sol lo mínimo para tener un moreno con el que resulte medianamente atractivo, sofocar el calor a base de helados y cervezas bien frías, estar en casa sólo lo imprescindible, alejarme del ordenador para evitar las nocivas influencias que ejerce sobre mí, cuidar de que las perras no sufran mucho por las temperaturas y asistir a fiestas patronales en pueblos pequeños donde el humor, la marcha y el cachondeo están garantizados. Me han hablado muy bien de las fiestas de un pueblecito llamado Apatamonasterio.
Tengo un dilema. Estoy aquí sentado, delante de una hoja en blanco y tengo dos alternativas para rellenarla. O bien escribo un informe, pedido por nuestros insignes auditores, sobre los criterios económico-financieros que hemos utilizado para maquillar ligeramente nuestra cuenta de resultados o bien escribo el correspondiente artículo para mi querido blog.
El caso es que hoy me encuentro especialmente creativo. Tanto que esta mañana me he afeitado con el champú y me he lavado la cabeza con la espuma de afeitar. Así que tendré que escribir el maldito informe, que necesita mucha más invención y fantasía que un simple relato de aventuras de un semi-alcohólico obseso sexual con extravagantes gustos musicales.
Pero como también me he levantado muy vago (todavía llevo puesto el pantalón del pijama debajo del traje), voy a escribir el informe y publicarlo como artículo de hoy. Así que ahí va:
Muy Señores Auditores:
Les adjunto el informe que me solicitan con el fin de justificar aquéllos epígrafes referentes a las sumas anotadas en las correspondientes partidas contables integradas en la cuenta de Pérdidas y Ganancias, ya que plantean al parecer ciertas dudas sobre su compatibilidad sobre los usos y costumbres comúnmente aceptados y a las Normas Fiscales y Tributarias actualmente en vigor (1).
Amortización de activos
La dotación de la amortización de este año ha sido la siguiente: a los más activos les hemos amortizado un 20% el sueldo. A los demás, además les hemos amortizado las pagas extra, el servicio médico y hemos cambiado el cuarto de hora del bocadillo por los cinco minutos del pincho. Al principio han protestado un poco pero gracias a nuestro servicio de psicólogos (todos ellos ex-campeones de lucha libre reciclados) han finalizado por admitir los ajustes.
Inversiones Financieras Temporales
En este epígrafe están incluidas las cantidades que los directivos de la empresa nos jugamos a la primitiva, bonoloto, euromillón, cupón de la ONCE y a la lotería.
Reserva Legal
La empresa dota en este epígrafe las cantidades establecidas por ley
Reserva Voluntaria
Además la empresa dota voluntariamente una cuantía económica considerable a la compra de vinos de Rioja Reserva y Gran Reserva, Cognacs y Armagnacs VSOP y Napoleón, Whiskey de 12 años, Ron Añejo y otros bienes patrimoniales, en cuya amortización colaboramos semanalmente algunos.
Provisiones para Riesgos y Gastos
La empresa destina cierta cantidad de dinero a provisiones para Riesgos que incluyen:
- El riesgo de que te pille la mujer refocilando con la secretaria y tengas que buscar alojamiento en un hotel
- El riesgo de que debido al estrés del trabajo del directivo sean necesarias unas vacaciones en el Caribe o en un Balneario en Baden-Baden
- El riesgo de que los gases tóxicos que despiden las instalaciones industriales y que, por desgracia, tantas muertes de obreros causan al año, dañen la pintura metalizada de los coches de los directivos y haya que repintarlos
- El riesgo de que una ola de calor elimine la nieve de los Pirineos y haya que ir a los Alpes a practicar el esquí
La empresa destina cierta cantidad de dinero a provisiones para Gastos que incluyen:
- Estancia y Alojamiento del equipo directivo en el caso en que su equipo de fútbol llegue a la final de una competición europea. En el caso en que sea eliminado antes, cada directivo deberá elegir uno de los dos contendientes finales y hacerse seguidor de él, para poder asistir al evento.
- Gastos extraordinarios para paliar efectos sobrevenidos por los siguientes hecho probables: divorcios, accidentes de golf, padel y snowboard, comunión de los hijos, expiación de culpas mediante regalo de joyas, reformas en el chalet, subida de la gasolina y todo aquello que pueda causar un disgusto a los miembros de la dirección.
Gastos en Investigación y Desarrollo (I + D)
En este momento hay las siguientes investigaciones en curso con sus correspondientes dotaciones pecunarias:
1.- Investigación sobre si está más rico el Bacalao a la Vizcaina o al Pil-Pil
2.- Investigación sobre nuevas señas para jugar al mus
3.- Investigación y Desarrollo sobre fármacos psicotrópicos que incrementen el rendimiento del administrativo medio y para que se olviden de pedir un aumento de sueldo.
Es por eso que pedimos a nuestros ilustres auditores que acepten los criterios elegidos, no informen de nada negativo, que si lo hacen no cobran, y así podremos seguir optando al premio Empresa del Año que la revista Creative Management entregará el próximo mes
(1)Nota para los lectores del blog: Como ven hay que intentar anestesiar al auditor a ver si abandona y no sigue leyendo, aunque estos chicos de hoy en día son duros de pelar
Tras tres posts seguidos correspondientes a la categoría de Mucha Guasa, buscando un pequeño descanso, voy a publicar otro tipo de artículos bajos en tonterías y alquitrán. Necesito alguna neurona imaginativa para contener las hordas auditoras que todavía asedian mi despacho.
Así que ahí va un recuerdo de otros tiempos cuando era más joven, estaba muy delgado y la vida era mucho más sencilla. Es un relato verídico en un 95% ya que me he permitido ciertas licencias artísticas con el fin de hacerlo más ameno:
Apoyado en la barra del bar, apuraba el último sorbo de mi cerveza antes de pedir otra. Mirando fijamente a la chica que tenía enfrente, cavilaba sobre qué hacer. Nunca he sido un ligón de libro, de los que se acerca a alguna desconocida y consigue, mediante su labia fácil o un puñado de frases hechas, intimar lo suficiente para proseguir la velada juntos. Tampoco soy tan guapo como para no necesitar de algún buena base de conversación a la hora de iniciar una relación. Era evidente que ella estaba sola, que se había ido separando conscientemente de su grupo de amigas. Y era todavía aún más evidente que había clavado su mirada en mí, que estaba esperando a que yo me incorporara y me dirigiera a ella
Y allí estaba yo imaginando una estrategia de aproximación que tuviera alguna posibilidad de éxito. Por desgracia, era ya muy tarde y aquel día la ración de alcohol había sido aún más abundante de lo ya de por sí habitual. A pesar de que había conseguido frenar considerablemente el ritmo de ingestión, mis amigos y yo estábamos ya en ese punto donde lo que hace unas horas era un grupo cohesionado y alegre, se había convertido en una serie de zombies desperdigados por el local, con unos pocos aguantando el tipo y otros definitivamente entregados al sopor inconfundible de una enorme borrachera.
Algo tenía que hacer. Se trataba de una chica guapa con un tipazo increíble. Y con un gusto para los hombres muy especial, ya que, de entre todos los que estábamos en el bar, se había fijado en mí. Así que, a trancas y barrancas me dirigí hacia ella, y esforzándome por hablar claro y sereno le invité a tomar una copa. Ella me contestó:
- Claro, siempre me han atraído los hombres que usan ropa interior de color rojo
Vaya hombre! O la chica tiene rayos x en los ojos (mi sueño de infancia junto a ser invisible) o bien en alguna parte de mi pantalón, a la altura de la entrepierna se había producido un boquete que trasluciera mis partes más resguardadas. Disimulando como pude, que en mi estado dudo que fuera mucho, palpé la zona en cuestión, y, efectivamente, pude notar un descosido de gigantesco tamaño en la zona inglinal. En ese momento mi mente se trasladó a 30 minutos antes cuando había estado descansando en un altillo, ligeramente despatarrado, y ofreciendo una vista panorámica a toda la clientela del local (*)
Pronto pude comprobar que la chica era además inteligente, marchosa, simpática y que le gustaba mi particular sentido del humor. Yo estaba ensimismado. Más que nada por el generoso escote que tenía ante mis ojos. Aquello no podía ser un ligue casual de una noche y si te he visto no me acuerdo. No recordaba ninguna conjunción de gustos e intereses tan rápida en mis muchos años de salidas nocturnas. Sólo había dos problemas, la chica no bebía cerveza y le gustaban Tina Turner y Dire Straits. Qué le vamos a hacer, alguna imperfección tenía que tener.
Me contó que sólo había venido a pasar el fin de semana a la ciudad, a visitar a unas amigas y que desde el primer momento se había fijado en mí. Le había gustado mi seriedad, mi inquietante mirada y el buen humor con el que encaraba mi soledad. Yo le dije que no estaba solo, que había venido con el que estaba dormido sepultado bajo los abrigos, el otro dormido encima del altavoz gigante y el que babeaba sobre el escote de la rubia neumática de las grandes tetas.
Y pasamos el resto de la noche hablando, riendo y bebiendo. Fue una noche inolvidable, aunque casi todos lo que conozco de su desarrollo es porque ella me lo fue contando las siguientes veces que nos vimos. Lo que sí recuerdo es que fue demasiado especial para estropearlo con un broche de sexo que, en mis lamentables condiciones, puedo asegurar que no hubiese estado a la altura que se merecía. Así que la acompañé al hotel, nos besamos fugazmente y quedamos para pasar el día siguiente juntos y conocernos mejor.
Así comenzó la relación más seria, agradable y duradera que he tenido nunca con una mujer. Aunque no nos veíamos muy a menudo, o tal vez por ello, la recuerdo sólo por sus buenos momentos que eran mayoría aplastante. Y después de algo más de un año la relación terminó, por los motivos que supongo son habituales: llegó un momento en que había mejores alternativas. No creo que estuviera nunca enamorado de ella ni ella de mí.
Posteriormente me he cambiado de ciudad tres veces y he perdido su rastro. Hace años que no tengo noticias suyas. Supongo que estará bien porque es algo que todos nos merecemos y no tiene por qué no ser así.
(*) Lamento profundamente la fijación que tengo con hablar de mis partes íntimas. Prometo consultar el caso con mi terapeuta sexual.
Aviso Importante: ruego a los señores representantes de ls principales majors de Hollywood así como a los de Dreamwoks, New Line y Miramax, que, si quieren pujar por los derechos de pantalla de esta trilogía deberán esperar a las condiciones de venta de los mismos que se publicarán próximamente en la página web www.deestameforro.com. Muchas gracias.
RESUMEN DE LOS PRIMEROS CAPITULOS
El intrépido caballero Halloforn se despide de un fiel amigo y leal compañero que abandona definitivamente la Tierra Mierda para buscar fortuna allende los mares en los confines del mundo conocido. Apesadumbrado, Halloforn regresa a su castillo. Su Jefe de Guardia le comunica que en el vecino pueblo de Móstolern se ha reunido un cónclave de caballeros al cual él no ha sido invitado. Abatido por este nuevo revés, nuestro héroe se refugia en sus aposentos, recordando viejos tiempos cuando su presencia era obligatoria en cualquier reunión y era uno de los caballeros más admirados y valorados del Reino.
Agotado por tanto sufrimiento es fruto de horribles pesadillas. En medio de una de ellas, una voz suave pero firme le interrumpe:
- Despierta, Halloforn. Soy Heinekern, musa de los Espíritus Libres. Conozco tu pesar y sé el motivo que lo promueve. Ya no eres aceptado como antes porque eres el único que no posee aún el Anillo del Compromiso Eterno. Sólo si lo posees volverás a ser el de antes.
Al día siguiente, Halloforn pide consejo al sabio Gandul-f, que una vez puesto en antecedentes le hace la siguiente observación:
- Ten cuidado. Es una anillo traicionero. Muchos han sucumbido a su poder. Quién se lo pone pierde parte de su fuerza, de su riqueza, de su libertad. Aún así, es objeto de la codicia de todos, salvo de unos pocos elegidos. Y una vez puesto, quitártelo te puede salir muy caro. Si a pesar de estas advertencias quieres probar la fuerza del anillo deberás encontrar una doncella virgen, bueno, virgen no que si no lo llevas crudo, una doncella decía con la cual compartirlo. Que tengas suerte y ya sabes que sólo deseo tu felicidad. No tendrás problema en encontrar a alguien. Qué doncella se resistirá a atrap... , perdón a compartir la vida contigo.
Al día siguiente, Halloforn envía emisarios por todo el mundo, que porten la nueva de su deseo de encontrar una doncella para él. Adjunta su curriculum, junto a pertinentes datos de su físico y personalidad. Establece unas condiciones mínimas que ha de cumplir quién alcance la nominación, nombra a un tribunal examinador imparcial, compuesto de sus mejores amigos, y se retira a esperar noticias.
Pronto llegan raudos corceles, trayendo noticias de bellezas de los fiordos de Noruega, de las llanuras de Jutlandia, de los batzokis de Vasconia. El tribunal se mete de lleno en faena, recabando información y seleccionando o desechando las solicitudes.
CAPITULO FINAL: EL RETORNO DEL REY DE SOLTERIA (con acento en la e).
Los días se suceden y Halloforn está cada vez más inquieto. Duda entre seguir como hasta ahora, con todo lo bueno o malo que ello conlleva, o unirse al grupo de los poseedores del anillo. Apenas come, duerme mal, e incluso le aburre decapitar pobres. Sólo tiene una idea fija en la mente, lo que se ha convertido en una obsesión: las palabras de Heinekern, incitándole a que busque pareja para comprometerse.
Hay cosas que no le cuadran. No sabe qué es pero su sexto sentido le dice que algo no está del todo claro, que hay alguien que mueve los hilos y que puede obligarle a hacer cosas en contra de su voluntad. El, que en sus tiempos fue proclamado heredero del trono de Solteria (con acento en la e), la tierra del gozo, es presa de enormes dudas.
Finalmente, tras consultar con los más sabios, incluida la adivina Aramir (Fuster), le llega la súbita explicación de su desconfianza: Desde cuando las musas tienen pelo blanco, bigote y barba hasta la cintura? En realidad ha sido su mortal enemigo, el malvado brujo Salfuman, el que, poniéndose algo de rimmel en los ojos, se ha hecho pasar por la bella Heinekern para confundirle.
Halloforn debe renunciar a sus planes y corre raudo a hacia el lugar donde se llevan a cabo las deliberaciones del tribunal. Sólo queda una hora para que se cumpla el plazo acordado. Interrumpe en la sala de deliberación cuando está a punto de efectuarse la votación definitiva sobre las dos finalistas de las miles de solicitudes presentadas hasta el momento. Se elige entre la Tetona, digo, Teutona de los bosques de Baviera y la Orca (*) de las frías tierras del norte.
Ha llegado a tiempo. No habrá emparejamiento. Las cosas seguirán como hasta ahora.
Halloforn respira tranquilo. Buenos designios se proyectan sobre las recuperadas tierras de Solteria (con acento en la e), ahora que el rey ha vuelto.
(*) Cualquiera de las dos acepciones es válida, bien sea la de especie ballena asesina o la de integrante femenina del pueblo Orco
Supongo que algunos de ustedes se estarán preguntando sobre los resultados de mi oferta de ayer, si he recibido muchas proposiciones o si he sido vilmente ignorado cual coche de segunda mano que no ha pasado la ITV. Pues bien, lamento comunicarles que todo lo que derive del asunto es estrictamente confidencial y sólo disponible para mí y para los cualificados amigos a los que he nombrado miembros del tribunal examinador.
Pero sí que he de dirigirme públicamente a aquellas solicitantes que no me han enviado su dirección de correo para comunicarme en privado con ellas y a las que debo pedir aclaraciones, recomendaciones o peticiones de información adicional. Por ello, ruego a las que lo hayan hecho o no hayan enviado nada y a todos los lectores varones que se abstengan de seguir leyendo y dirijan sus ojos hacia otros lugares.
CONFIDENCIAL
Este mensaje va dirigido a:
Auditora: gracias por enviarme la foto de la lechuga pero no era eso lo que pedía sino una foto suya de cuerpo entero o al menos de la cabeza. Cómo? Que esa es su cara?? Le ruego me disculpe. En lo que concierne a su pregunta, le contestaré que no, que no necesito los papeles compulsados ante notario y certificados por el registro de Auditores de Cuentas. Tampoco necesito que me añada fotocopias de los mismos. Con el original simple me basta (y en su caso, me sobra)
Ninfómana: Muy amable su ofrecimiento a practicar idiomas y no, no tengo previsto viajar a Atenas a ver los Juegos. Aún y todo acepto gustoso su oferta de cursillo intensivo. Eso sí, le ruego que, tal y como se refleja en las condiciones, necesito fotos en ambos formatos así que haga el favor de enviarme la correspondiente foto vestida. Y ésta vez con una es suficiente, de acuerdo?
Naomicampbell: No dudo en que la oferta tiene su atractivo pero no suponía que alguna supermodelo pudiera mostrar interés. Así que le ruego actúe con su verdadero nombre y fotografías que eso de suplantar a otras personas es de mala educación y está penado por ley.
Motera: En relación a su solicitud para probar los cilindros, medir el diámetro de los mismos, la relación de compresión, el par máximo, comprobar el estado de las válvulas de inyección y demás características técnicas que me cita, no tengo ningún inconveniente en que se acerque por el concesionario y lo compruebe usted misma con sus propios ojos, o con lo que se tercie.
Barbie: La tapicería en cuero es opcional. Existe en dos versiones: en cuero negro, ceñido, ajustado, que realza las formas, salvaje, agresivo y provocativo, y en cuero marrón, elegante, sensual, original, distinguido e informal. Ambos combinan perfectamente con el resto del equipamiento y ofrecen una línea moderna y un look interesante.
Heredera: No necesito las declaraciones de Renta y Patrimonio completas. Es más, por mí, envíeme sólo los apartados de la declaración de Patrimonio referentes a: Bienes Inmuebles, Valores mobiliarios, Seguros de vida, Rentas vitalicias, Joyas, Pieles, Vehículos, Embarcaciones y Objetos de arte. Tendré que estudiar detenidamente los documentos ya que de ellos depende el régimen marital que contraigamos, bien sea en gananciales o separación de bienes. Le puedo asegurar que no me mueve ningún interés materialista sino que son simples detallitos sin importancia debido a que soy una persona muy puntillosa. Ah, se me olvidaba, en el caso de que tenga suscrito un seguro de vida, notifíqueme si incluye accidente de coche y si se puede cambiar al beneficiario.
Ingenua: No señora. Si quiere un coche diríjase a un concesionario de su ciudad.
Desesperada: efectivamente su hija tiene cara de buena persona. No dudo que es eficiente en las tareas domésticas, sabe coser y planchar y prepara unos pimientos rellenos de muerte. Pero ya le he dicho que lamentablemente me veo obligado a desestimar su amable oferta ya que no puedo obviar el cumplimiento de los requisitos establecidos para no ser acusado de trato de favor. Sí, el carnicero de la esquina me parece más adecuado. Gracias. Adiós.
Marujita: Como usted dice, la joven de la foto es atractiva y tiene buenas curvas. Pero por la calidad de la imagen, el hecho de ser en blanco y negro y el cartel que se vislumbra anunciando los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, me extraña que se la hayan tomado el pasado fin de semana. Que si quiero vender exclusivas? No señora, no me interesa lo más mínimo ser objeto de atención de la prensa rosa. Así que, por favor, busque por ahí que seguro que encuentra algún voluntario.
Manola: Veo que es usted una mujer fornida, de considerable tamaño y porte masculino. Me dice que la protuberancia de la garganta es un trozo de manzana que se había quedado atragantado y que en la foto desnuda se tapaba sus partes porque estaba sin depilar. Lástima también que en los de Hacienda se hayan confundido y le hayan puesto el equivocado nombre de Manolo en el apartado de filiación de su declaración. Una pena. No, no me gusta hacer el amor totalmente a oscuras, por qué lo pregunta? Tomaré en consideración su propuesta aunque algo me dice que aquí hay gato encerrado.
Por hoy ya basta. Espero seguir recibiendo solicitudes. Todavía no he decidido si llevaré a cabo mi plan pero me conmueve que haya tantas mujeres altruistas dispuestas a consolar a un hombre apesadumbrado. Y luego dicen que hay guerra de sexos.
Como ya dije en mi melancólico post del Viernes pasado, dentro de unos pocos meses, mi único verdadero amigo soltero me abandonará definitivamente. Por ello, y ante la posibilidad de finiquitar mis días en una asilo para ancianos dedicando mi tiempo a jugar al ajedrez con un militar retirado y a ver en televisión reposiciones de MacGyver y Las Chicas de Oro, he decidido dar un importante paso en otra dirección y comenzar a buscar una chica para formalizar una relación seria y duradera con la intención de, si la situación lo requiere y las circunstancias lo permiten, contraer esa palabra que se parece a patrimonio pero que en realidad quiere decir todo lo contrario. Por lo tanto:
SE OFRECE
Una auténtica ganga, una joya inapreciable hasta ahora sólo al alcance de unas pocas privilegiadas, un auténtico ejemplar en perfecto estado de revista de la especie animal en vías de extinción "solterus adineradus".
Características Técnicas:
Aspecto Exterior:
Tapicería en piel lisa sin protuberancias. Color blancuzco en invierno, posteriormente con el sol se vuelve rojo langostino, terminando en verano con un suave matiz café descafeinado con leche corto de café y dos terrones.
Dimensiones y pesos:
Altura 1,83 cms., de formas curvas y redondeadas, con un peso en vacío de 92 kilogramos que puede oscilar en virtud de los actos sociales a los que se acuda
Motor:
Número de Cilindros: Dos bien puestos
Distribución: Uno a cada lado
Sistema de inyección: En caliente, lubricado, de fácil acceso
Cilindrada: No está mal, no tendrá quejas
Potencia Máxima: está mal que lo diga pero muy potente
Velocidades: 5 velocidades, depende de la hora, el día y las circunstancias
Marcha Atrás: preferiblemente no.
Consumos:
Una cerveza en cada bar. Si la estancia es superior a los 5 minutos puede que dos. Para casos especiales consulte a su proveedor.
Datos Medioambientales:
No fuma. Partidario del reciclaje. Durante el afeitado o enjabonado cierra el grifo. No hace apenas ruido por las noches. Cumple con las normas medioambientales en materia de emisiones de escape reflejadas en la directiva EU 70/220-1999. Posibilidad de emanaciones etílicas en circunstancias extremas pero no son nocivas.
Prestaciones:
Velocidad máxima: En caliente: 1.500 palabras/minuto. En frío: 3 gruñidos/minuto
Coeficiente aerodinámico: poco pelo superior frontal, apenas resistente al aire. Si va descalzo hay posibilidades de mayor resistencia por lo que se recomienda el uso de calzado.
El ejemplar en cuestión es de conducción dócil y manejable, llevadero, ameno pues posee estudios superiores e inferiores, máster executive MBA, se expresa correctamente en ingés y francés, tiene conocimientos de español, y recientemente ha demostrado mucho interés en el griego (será por los Juegos Olímpicos). Paga puntualmente las comidas y las bebidas y es de carácter apacible y poco dado a los cambios de humor.
Otros:
Capacidad de carga: Ilimitada, si nos referimos a alimentos o bebidas. Muy limitada si nos referimos a mobiliario, enseres o seres vivos
aTracción: Delantera y trasero.
Maletero: Billetera de cuero con Tarjeta VISA Oro incluida.
Capacidad de remolque: Hasta 55 kilos si están bien distribuidos
Este producto se encuentra en posesión de certificaciones ISO/9000, AENOR y con estados financieros debidamente corroborados por la típica auditora insípida de cara de lechuga
Para más información consulte la página web www.solterodeoro.com donde se le informará detalladamente y sin compromiso de todo lo que usted desee saber
REQUISITOS PARA PODER ACUDIR A LA OFERTA:
- Mujer joven y atractiva, no necesariamente de ascendencia escandinava (pero se valorará)
- Foto de estilo Goyesco (es decir, vestida y desnuda)
- Certificado médico de que no se padecen las siguientes enfermedades: sífilis, gonorrea, esquizofrenia paranoide, trastornos alimentarios, horterismo y desviaciones musicales como autismo, sabinismo o bisbalismo
- Declaración de Renta y Patrimonio de los últimos 4 años.
La candidata habrá de poseer mentalidad liberal, ser abierta de mente y de otras cosas, amante de los animales y con familiares y amigos discretos y, a ser posible, invisibles.
Dada la alta calidad del producto ofrecido y para evitar posibles aglomeraciones, se establece un período de aceptación de solicitudes desde ahora mismo hasta el lunes a las 10 AM horas. Se contestarán todas personalmente y no se rechazará ninguna, salvo las que no cumplan las especificaciones antes reseñadas que son de obligado cumplimiento
Escarmentado por sus continuos fracasos, Críspulo se contempló desnudo en el espejo. Su grasiento pelo, su granulada piel y sus sobresalientes y amarillentos dientes, le estropeaban el reflejo de lo que él creía era un atractivo joven con poca suerte en el galanteo.
Pero aquel día iba a ser diferente. Había obtenido de la bibliotecaria un manual de conquista que parecía de fácil puesta en práctica. Lo único que tenía que hacer era conseguir un producto llamado desodorante, soltarse los botones de la camisa hasta el ombligo, dejando ver la Cruz de San Andrés que había heredado de su abuela y plantarse en mitad de la pista de baile, moviendo desacompasadamente las caderas y apuntando con el índice de la mano derecha del suelo al techo y del techo al suelo sucesivamente.
El éxito parecía garantizado, a pesar de que por la cantidad de polvo acumulado en la cubierta y los incipientes champiñones que brotaban de sus páginas interiores, el pobre Críspulo tenía sus dudas acerca de la idoneidad y actualidad del contenido del libro.
Otra preocupación asaltaba en estos momentos la mente de nuestro héroe. Y si, por un casual, tenía éxito y se veía en la tesitura de poder llevarse a la cama, en este caso al asiento trasero del Simca 1200, a una chica? Críspulo era virgen y su escaso conocimiento del acto sexual había sido adquirido leyendo los relatos de las revistas picantes, donde todo era perfecto, el macho poseía, además de un miembro descomunal, un aguante extraordinario que hacía llegar a las mujeres al paroxismo del orgasmo en repetidas ocasiones. Y a la bibliotecaria, que, además de ser una mujer de malas pulgas y vida sexual inclasificable, era amiga de su madre, no se había atrevido a pedir un manual de fornicación por lo que se vería obligado a improvisar. Tenía Críspulo un miedo atroz a la eyaculación precoz. Temía que sólo la visión de las primeras blancas carnes que se podrían ocultar debajo de unas faldas o unos pantalones, le produjera un chorreo de fluidos atropellados, que no sólo le dejarían peor de lo que estaba ya, sino que serían la comidilla del lunes siguiente por todo el instituto. Y las consignas oídas para evitar tal calvario, como pensar en la muerte, en un examen de matemáticas, o en su tía abuela desnuda, lo mínimo que le produciría sería un asco repentino y una bajada de humos instantánea.
Finalmente, para evitar males mayores Críspulo decidió que sólo el alcohol podría acudir en su ayuda. Tenía entendido, que una buena dosis prolonga la erección, retrasa la eyaculación y, de paso, eliminaría toda timidez y pudor para seducir a las muchachas en la discoteca.
Y así tenemos a nuestro amigo, dirigiéndose raudo a la tierra prometida, con los sobacos bañándose en Tulipán Negro, enseñando pelo en pecho, metal reflectante y moviendo su cuerpo con prestancia y garbo. Se dirige a la barra y consume raudo unos cuantos vasos bien repletos de licor. Cuando empieza a notar los efectos, cosa prácticamente instantánea porque él no bebe nunca, se dirige a la pista de baile a poner en práctica los movimientos ensayados previamente. Se instala en mitad de la muchedumbre y comienza su desaforado baile. Lamentablemente, en el segundo escorzo pélvico, la herencia familiar sale volando por los aires. Críspulo persigue el objeto metálico volador con la mirada, cada vez más confusa y torva y ve como cae en mitad de un grupo de fornidos muchachotes de los que frecuentan los gimnasios para desarrollar sus bíceps. Se coloca a cuatro patas y se dirige hacia donde piensa se encuentra el pobre San Andrés. Finalmente lo encuentra aliviado y cuando se pone en pie no deja de observar que unos cuantos tatuajes le miran de frente con signos poco amistosos. Para disimular, prosigue su enconado baile con tan mala suerte de que el juguetón índice, en vez de apuntar del techo al suelo, se introduce por el escote de la novia del más desarrollado de los gimnastas. Críspulo intenta balbucear una excusa en el preciso momento en que el alcohol desarrolla el más temible de sus efectos y una riada de líquido amarillo sale de su boca y acaba depositándose sobre el apretado pantalón en forma de campana del anteriormente citado novio de la chica a la que inadvertidamente le ha tocado los senos cuando se incorporaba de recoger su preciada medalla. No sé si necesitan un boceto de lo que siguió más tarde porque creo que más o menos todos ustedes se lo imaginan. Por ello, y por si hay algún menor de edad leyendo esto, y ya que Quentin Tarantino todavía no ha mostrado ningún interés en llevar la vida de Críspulo a la gran pantalla, omitiré los penosos detalles que sucedieron durante la media hora siguiente.
Al día siguiente, Críspulo devolverá el manual a la bibliotecaria, guardará el medallón en el lugar donde nunca debió salir, aguantará con estoicismo los dolores de todo su cuerpo y se consolará pensando que se libró de la angustia de saber si iba a estar a la altura una vez llegado el momento de estrenar su vida sexual.
Programa de Actividades para las Fiestas Patronales de Apatamonasterio (Vizcaya)
9:00 Horas.- Desayuno multitudinario en la Plaza del Pueblo.
Para todo el mundo, en especial para los más pequeños, se celebrará un desayuno en la plaza del pueblo. El menú consistirá en los siguientes plato
- Habas con Tocino
- Callos en su salsa
- Café con sopas o chocolate con porras
Se ofrecerá asimismo un menú macrobiótico para los que miran por su salud consistente en:
- Alubias de Tolosa con chorizo light
- Chuletillas de cordero deshuesadas
- Café descafeinado con sopas de pan integral o chocolate con churros
11:00 Horas - Concurso de Sokatira en la Plaza del Pueblo
Para ello se establecerán diferentes categorías:
- En Mujeres: Solteras, Casadas, Separadas con hijos, Separadas sin hijos, Divorciadas, Viudas en el mercado, Viudas retiradas, Vírgenes, Ex-monjas de clausura y Fulanas
- En Hombres: Sólo habrá dos categorías: Solteros y Cazados
13:00 Horas - Concurso de Guisos en la Plaza del Pueblo
Mujeres: Concurso de Marmitako. Se facilitarán los siguientes ingredientes: Bonito cortado en dados, Patatas, Tomate triturado, Pimiento Verde, Pimiento Rojo, Caldo de Pescado, Pimentón Dulce, Pimentón Picante, Aceite de Oliva Virgen Extra y Sal
El jurado estará compuesto por media docena de solterones de los que se reúnen los fines de semana en la Sociedad Gastronómica Tripalaris
Hombres: Concurso de Filete a la Plancha. Se facilitarán los siguientes ingredientes: Filetes ya cortados, Aceite y Sal. El ajo para picar no se suministrará este año porque Cruz Roja sólo se ha comprometido a enviar dos ambulancias.
El jurado estará compuesto por 6 presos de la cárcel de Basauri ante la dificultad de encontrar voluntarios entre la gente de la comarca.
15:00 Horas - Concurso de Quesos de Oveja en la Plaza del Pueblo
Sólo se admitirán quesos que cumplan con las normas de denominación de origen Idiazábal, el label vasco de calidad y la etiqueta Rediós que rico está, joxepi.
La oveja deberá provenir de la cantera de los montes colindantes. Se estudiarán de forma particularizada los casos en que, si bien la oveja viene de otras zonas, puede demostrar que sus padres nacieron en la tierra y sólo si sus ocho primeros apellidos son de raigambre inequívocamente vasca.
18:00 Horas - Concurso de Bersolaris en la Plaza del Pueblo
Competirán 45 afamados bersolaris de la zona. El tema elegido este año será: Kant y Hegel, dos concepciones distintas pero una misma filosofía. Se ruega a los concursantes brevedad en sus exposiciones, concreción en sus argumentos y que no hablen del Athletic.
Como artista invitado contaremos con la presencia del afamado showman y bersolari Txikitxu de la Caltzada.
23:00 Horas - Verbena popular en la Plaza del Pueblo
Amenizarán la verbena los conocidos acordeonistas James Majorear y Charles.Iturgy en lo que puede ser su último concierto en Euskadi antes de comenzar una gira europea que les llevará en primer lugar, a partir del 13 de Junio, a Estrasburgo. Esperemos que amplíen un poco su repertorio porque tocar siempre la misma melodía puede acabar exasperando la paciencia de los asistentes. Asimismo, confiamos en que Majorear llegue puntual a la cita, para que no se prolonguen los festejos más allá de una hora prudencial. El plato fuerte del evento consistirá en el abandono por parte de James de su acordeón en manos de Charles y éste, haciendo honor a su sobrenombre de "los dedos más rápidos de Left Riverside" (la Margen Izquierda para los no duchos en lenguas), nos deleite con su habilidad al tocar los botones de ambos instrumentos a la vez.
02:00 Horas - Fin de Fiesta en la Plaza del Pueblo
El fin de la fiesta consistirá en una arriada de bandera, un aurresku de honor, y un pequeño tentempié consistente en tortilla de bacalao, chuletón de buey y queso y nueces. Algo frugal para poder dormir a gusto.
Esperamos que el programa sea de su agrado. Si tienen alguna queja o sugerencia les rogamos la depositen en el buzón que se ha habilitado para ello, a ver si adivinan dónde? En la Plaza del Pueblo
El viernes pasado fue un día que difícilmente figurará entre los mejores de mi vida. Sufrí tres decepciones, una tras otra, que, si bien en sí mismas no eran como para hacer un drama, unidas entre sí me dejaron con la moral bastante alicaída.
La primera decepción fue la confirmación por parte de uno de mis mejores amigos (y el único verdadero amigo soltero que aún me queda) de que se va a vivir, por un tiempo no inferior a cinco años, a la otra parte del globo terráqueo. Reconozco que es un comportamiento algo egoísta, ya que éste era su sueño desde hace mucho tiempo. La verdad es que yo siempre le he apoyado en conseguirlo, le he animado a hacerlo e incluso he hecho algunas gestiones para facilitarle el camino. Pero, ahora que por fin se aclara el horizonte, no puedo dejar de sentirme desilusionado, ya que pierdo un gran amigo, un extraordinario compañero de juergas y, por el hecho que ya he comentado antes de ser soltero, un receptor excepcional para confidencias que sólo a él puedo contar.
La segunda decepción vino unas horas después. Llamé a un amigo, con cuya cuadrilla suelo quedar de vez en cuando, ya que algunos de ellos fueron compañeros míos en la Universidad, para hacer planes para el sábado, y por los ruidos de fondo que oía a través del teléfono, me di cuenta que estaban celebrando una fiesta en su casa, a la cual obviamente yo no había sido invitado. Yo no soy parte integrante de su grupo, porque siempre me ha gustado ir por libre y además están todos casados, pero para este tipo de celebraciones siempre me habían llamado. La primera reacción fue de rabia y de desprecio (pensamientos como "ellos se lo pierden" o "no les necesito para nada") pero una vez serenado el ánimo te planteas los motivos de por qué tu presencia no es requerida o incluso si puede que les sea molesta. Y, lógicamente, ese ego alrededor del cual todos fabricamos una imagen idílica de nosotros mismos se tambalea
La tercera decepción es demasiado personal y perdonen que me la guarde para mí mismo. Pero va en la misma dirección que la anterior, hundiendo más en mi interior la percepción de que no soy valorado en la medida en la que pienso debería serlo y que trae como consecuencia, la impresión de que, si las cosas siguen por el mismo camino, acabaré de lobo solitario viviendo en un mundo al que le soy indiferente, siendo libre e independiente, pero estando sólo al fin y a la postre.
Menos mal que soy de moral inquebrantable, y de carácter y buen humor permanentes, y pronto olvidaré estas decepciones o encontraré otros caminos por los que transite mi existencia.
Escrito el sábado a las 10:30 am, tras pasar una mala noche.
Es evidente que desde que escribo este blog algo ha cambiado en mí. Lo noto cuando me despierto, cuando voy de paseo, cuando estoy en el trabajo, cuando me rasco las axilas. No soy el mismo de antes. Estoy más relajado, más sonriente y más amable. Y sobre todo, más locuaz. Veamos cómo hubiese contado las mismas cosas el año pasado, y como las cuento ahora que soy "escritor":
Antes: Me he levantado esta mañana a la hora de costumbre. Me he duchado, afeitado, me he puesto el traje, he desayunado y me he ido a trabajar.
Ahora: Esta mañana me ha despertado el suave roce de una cálida piel. Las gemelas suecas que dormían a mi lado me han entrelazado con sus piernas de forma que me era imposible ponerme en pie. En ese preciso momento ha sonado el despertador y he abierto los ojos al mundo real. Al entrar en la ducha me he resbalado y me he dado con el grifo en los cataplines, tras lo cual, y a pesar del dolor creciente, y en un alarde de presteza inusitada, he conseguido lavarme la cabeza, afeitarme y cortarme las uñas de los pies en 24,5 segundos. Tras una intensa lucha entre el cruasán y la mantequilla en el que ha salido vencedor el primero, y perdedora mi corbata nueva, me he colocado inadvertidamente dos zapatos del mismo pie, con lo cual el camino hacia el garaje se me ha hecho más largo de lo normal pues no paraba de andar en círculos.
Antes: Con 14 años pasé un mes de colonias en Francia. Allí di los primeros besos en la boca a una chica.
Ahora: En el año en que un joven comienza a interesarse por el alcohol, las drogas blandas y los desplegables interiores, mis padres decidieron enviar a mi hermano mayor de colonias a Francia. Como en el lugar había una promoción de 2 X 1 al igual que en cualquier supermercado, recordaron que tenían un hijo más, una figura escasamente decorativa con la que de vez en cuando tropezaban en el pasillo y cuya presencia les había pasado totalmente inadvertida los últimos años. Así que me metieron en el mismo paquete turístico. Allí, conocimos a unas jóvenes italianas que tenían la extraordinaria costumbre, que pocas veces he visto repetida desde entonces, de desear los buenos días y las buenas noches con un sonoro beso en los labios. En aquella época uno se conforma con poco así que me pasé el mes entero deseando las buenas noches cada treinta minutos. Fueron 30 días maravillosos. En realidad fueron 37, porque mis padres al pasar a recogernos sólo se acordaron de mi hermano mayor, y tuvieron que volver a por mí a la semana siguiente. Desde entonces siempre he sentido una predilección especial por el francés, en su rama oral.
Antes: Estando en la Universidad hice de todo menos estudiar. Estaba todo el día de juerga hasta las tantas de la mañana. No me explico cómo pude terminar la carrera
Ahora: En la Universidad, además de la carrera propiamente dicha, hice numerosos cursos complementarios: desde cursillos intensivos de mus en condiciones extremas, análisis comparativo de diversos productos químicos, conocidos con el nombre genérico de vino peleón, coloquios sobre estiramiento de la asignación semanal, carreras de 100 metros vómito, cursos de dicción con lengua pastosa, safaris nocturnos en busca de hembras en celo. Me llevó cierto tiempo completar mi formación, teniendo en cuenta que en la sociedad de hoy en día, sólo las personas altamente cualificadas llegan a lo más alto. Y aquí, en la azotea, más pura la luna brilla y se respira mejor.
Antes: Mi vida laboral es bastante monótona. Aunque he cambiado varias veces de trabajo y de ciudad, nunca he conseguido acostumbrarme a madrugar, a pasar muchas horas en una oficina y a realizar una tarea que siempre se convierte en rutinaria
Ahora: Que levante la mano al que le guste trabajar! A mí, desde luego, no. Por eso intento evitarlo en la medida de lo posible. Siempre que me cambio de trabajo exijo ciertas condiciones, un despacho cerrado, un ordenador tapándome de la vista del que entra de sopetón, no vaya a ser que me encuentre recostado en mi silla, roncando con la boca abierta y babeando, y un acceso privilegiado a las máquinas de café, refrescos, bollería y condones si las hubiere. Quiero que el personal a mi cargo sea eficiente y trabajador, y que haga todo el trabajo por mí sin rechistar, y que mi secretaria sea de buena presencia, de moral intachable (o sea, que tenga mucha moral), discreta (de las que llevan su ropa a la tintorería y no la guardan años en un armario) y que domine varias lenguas. En contrapartida les ofrezco un jefe maduro, responsable, con talento, con sentido del humor.. y de qué me olvido??
Como ven, conviene estar prevenido antes de adentrarse en el peligroso mundo de los blogs. Si al poco tiempo notan ustedes cambios de personalidad, cierta propensión a la exageración, la hipérbole y a hablar de sus partes íntimas, no se apuren, son efectos secundarios normales que se arreglan con el tiempo (al menos eso espero)
Hoy voy a hacer un experimento. En vez de escribir por la noche, sentado en mi nueva mesa rococó, tomando una heineken y admirando mi cuerpo serrano en el espejo que tengo a mano izquierda, voy a escribir desde el trabajo, con la representante de esa insigne institución nunca suficientemente loada y alabada como es una empresa de auditoría, enfrente de mis narices, pensando que le estoy haciendo un memorándum sobre el nuevo criterio de amortización del utillaje. De vez en cuando, le dedico un par de sonrisas (no muy exageradas para que no crea que le estoy tirando los tejos) y alguna que otra frase tranquilizadora como "ahora mismo termino" o "ya verás como no va a haber ningún problema", mientras ella mamporrea una calculadora king-size sumando y restando números que yo sé positivamente que nunca van a cuadrar.
Y ya llevo dos semanas así. Imprimiendo informes, informando con cuadros, cuadrando números, numerando papeles. Buscando debajo de una piedra una prensa de 150 Toneladas que, según los registros contables figura en nuestro inventario pero que ni los más viejos del lugar recuerdan haber visto nunca. Y es que este es el problema de las grandes empresas. Que la mano izquierda no sabe lo que hace la mano derecha y ésta no sabe lo que hace el pie izquierdo y así sucesivamente. Eso sí, todo el mundo sabe lo que hizo cierto directivo en una noche loca haciendo demostraciones de break-dance africano en el mismo local en que decenas de trabajadores celebraban la jubilación anticipada de uno de ellos.
- "Perdona, pero me podrías explicar de dónde sale esta cifra?"
- Está muy fácil.... si tomamos como base... (y aquí es donde aplico yo esa inventiva que dios me ha dado y que me viene muy bien para llenar las páginas de un blog y otras cosas de las cuales no siempre me enorgullezco)
El caso es que este año no sé si voy a salir vivo del trance. Porque esta chica que tengo enfrente, que por si no lo he mencionado antes, tiene el mismo atractivo que un saltamontes, no me parece muy proclive a valorar y comprender los entresijos de la contabilidad creativa que aplicamos en la empresa. Estoy sopesando la posibilidad de mandarla que se entienda con el jefe de contabilidad, otro topo intranscendente con el que seguro haría mejores migas que conmigo. Hasta puede surgir un flechazo, que se casen y traigan al mundo vástagos anodinos con un portentoso futuro en empresas de audit... ejem, en la administración pública.
Mientras hablaba de ella, se ha ido a fotocopiar unos papeles lo que me ha dejado vía libre para consultar si alguien me ha dejado algún comentario y ver lo que otros insignes colegas de escritura han colocado en sus aposentos. Estoy por dejar inadvertidamente puesto el culo de xabe en la pantalla para que lo vea, se escandalice y no vuelva ya más por aquí. Pero... y si le gusta??
Ya ha vuelto. Esto de escribir en tiempo real es bastante divertido. Ahora me ha colocado unos 350 papeles más encima de la mesa. Con ellos ha tapado toda la superficie libre que quedaba, el módem, la foto de las perras y el programa de actos conmemorativos de la Asociación Cultural Muerte y Destrucción a la que me he apuntado recientemente. Se conoce que está esperando el escrito que le estoy preparando y como no paro de teclear pensará que estoy terminando el capítulo sobre la aplicación de coeficientes ponderados para troqueles sometidos a un uso intensivo superior a un turno de ocho horas. Pues se equivoca. En realidad le voy a dar el mismo informe del año pasado, cambiada la fecha y un par de cosillas más. Que a uno le gusta escribir cosas interesantes, con sentido y horas de maduración y no cualquier chorrada que se le ocurra.
Bueno, ya estoy imprimiendo el informe. Como os he dicho, he tomado el escrito del año pasado, le he cambiado la fecha, le he añadido un par de apartados recién sacados de mi manga y ahora se dispone a irse, agradeciéndome el tiempo dedicado a pesar de que ya sabe que soy una persona muy atareada. Y sin más, se va y cierra la puerta sin saber que al día siguiente va a ser la coprotagonista de un artículo colgado en la red.
Terminado este experimento, espero repetirlo en alguna otra ocasión cuando la situación sea más propicia o la visita sea más interesante. Si alguna mente calenturienta piensa que lo haré cuando algún bombón de esos que mandan ciertas empresas sin escrúpulos a dorarme la píldora para que contrate sus servicios, está muy equivocado. En esas circunstancias, lo último que se me ocurre es teclear tonterías para que luego las lean otros, aunque sean empleados de preclaras y eximias empresas de auditoría.
Estaba el lunes tranquilamente en casa viendo la tele y sacándome los mocos que después intentaba encestar, una vez resecos, en el cenicero de la mesilla, cuando sonó el teléfono. Eran las diez y media, y casi nunca recibo llamadas a esa hora. Mi primer pensamiento fue que tal vez era una chica preguntando si todavía me quedaba algo de Armagnac, aunque tuve que descartarlo inmediatamente tras recordar lo acontecido en las primeras horas del pasado domingo. Por lo tanto descolgué sin signos de babeo aparente y oí la voz de un amigo que me preguntaba si estaba disponible para ir a cenar. Ante la disyuntiva de abrir una lata de mejillones en vinagre o cenar de mesa y mantel, obviamente opté por lo segundo. Las perras ya estaban convenientemente paseadas y acostadas por lo que me encaminé al restaurante donde habíamos quedado.
Para ser un lunes el lugar estaba bastante concurrido. Allí había estudiantes universitarios, parejas románticas que todavía no han sufrido los desengaños del amor, padres con hijos y algún que otro espécimen de difícil catalogación. Lamentablemente, ningún atisbo de chicas de buen ver y mejor tocar, dispuestas a perder el tiempo y alguna que otra cosa más con nosotros. Pedimos una ensalada y algo de pescado y como mi amigo sólo bebe vino de aguja, una botella de Cresta Rosa.
El vino entraba de miedo. Antes de finalizar el primer plato ya habíamos terminado con la botella. Yo tenía un poco de aprehensión ya que al día siguiente tenía una importante reunión con la auditora de la empresa. Al imaginarme ante la susodicha, con su cara de pan sin sal, con pinta de no haberse refocilado nunca con un buen maromo (y si contaba conmigo para subsanar esa falta en su vida, que se vaya deshaciendo de la idea) pedí raudo una segunda botella.
Una vez terminado el postre y la segunda ración de vino nos dirigimos a la salida. Eran las doce de la noche, la hora ideal para tomar un decisión: a casa o una copita?. Mi amigo propuso tomar algo en un club de lenocinio no muy lejos de allí. Yo dije que JAMAS DE LOS JAMASES pondría mis sacrosantos y recientemente podados pies en un lugar semejante, y menos aún un lunes. Para llevarse a la cama a una mujer es necesario seducirla, cautivarla con la mirada, con palabras tiernas, gestos amistosos, conversaciones a la luz de una vela, suntuosos regalos, etc. Bueno, si te suena la flauta y puedes saltarte estos pasos intermedios mejor que mejor. Pero eso de ir a un sitio y que, antes de llegar a la barra ya esté alguna pelandrusca haciéndote una revisión de bajos le quita todo el encanto al tema. Por mucho que al oído le agraden las tiernas palabras, los ojillos se alegren ante la vista de tanta carne exteriorizada y alguna otra parte de tu anatomía reciba con alborozo y puesta en pie a las fuerzas de liberación, el mero intercambio de sexo por dinero supone una perversión del momento mágico del acto sexual (a que me ha quedado muy poético?)
Por ello, cambiamos la visión de una exhuberante brasileña en paños menores por la del taciturno beodo del cigarrillo a medio caer, sentado en la esquina de un bar cualquiera. La integridad moral a veces conlleva estos sacrificios. El único vestigio de mujer que se encontraba en el local era la avinagrada figura que se encontraba detrás del mostrador y de la que cualquier vestigio de belleza que pudo tener en sus años mozos, y ciertamente había pasado ya un largo tiempo desde entonces, había quedado borrado por años de alcohol y aburrimiento. Hace unos años semejante panorama no me hubiese importado. Hubiese seguido bebiendo hasta caer redondo y hubiese aparecido al día siguiente en casa, tumbado en la cama con la ropa aún puesta y con la certeza de que algo que había hecho y que recordaría según pasaban las horas, me produciría una sensación de vergüenza ajena que duraría unos pocos minutos.
Pero ahora soy otra persona. Un hombre de provecho, con responsabilidades, un horario fijo y tres bocas que alimentar. Un hombre que, de lunes a viernes, es un ejemplo de rectitud, madurez y responsabilidad, con hipoteca en el banco, VISA Oro en la cartera y despacho propio con diploma en la pared. Y además con una cita con una auditora con cara de auditora que me hablará del descuadre en las partidas del inmovilizado del balance mientras mi mente navega por los procelosos recuerdos del largo fin de semana, y que han dejado huella en mis reflejos mentales y en ciertas partes de mi cuerpo cuyo origen aún no consigo explicarme del todo.
Así que se acabaron las salidas nocturnas entre semana. Aunque llamen amigos, parientes cercanos o vendedores de biblias a domicilio mi destino es estar en casa, con bata y pantuflas, leyendo un libro o viendo la televisión. Estas saludables intenciones no se aplicarán en el hipotético caso de que la llamada de auxilio provenga de una bella dama que busque cobijo en los brazos de una hombre como yo (y aquí subrayo lo de maduro, responsable y con VISA Oro por si alguna está tomando nota)
Mis tíos se han mudado de la casona donde vivían a un apartamento más céntrico y es por eso que me han regalado la mesa que tenían en el despacho y que pertenecía a mi abuelo. Yo, para darle un toque moderno, he colocado el ordenador con lo que la cosa ha quedado tal y como queda en la foto.

La mesa es muy alta con lo que ahora el teclado me queda más o menos a la altura del cuello. Tal vez, a partir de ahora mis posts sean más elitistas ya que es difícil sustraerse al hecho de contemplar la realidad por encima del hombro.
Analicemos ahora lo que hay encima de la mesa:
- En primer plano, a mano izquierda hay curioso aparato llamado vídeo. Este extraño invento lo utilizo para unos fines paranormales, científicos e incluso educativos. Los viernes por la noche se producen unas extrañas emisiones provenientes del espacio exterior que son convenientemente capturadas por la caja negra que ven. Posteriormente mediante un complicado proceso de cables, una tarjeta sintonizadora, y altas dosis de ingenio las imágenes capturadas son visualizadas en el ordenador. Son imágenes codificadas de misteriosa procedencia. Utilizando mi clarividente mente, unos algoritmos sólo al alcance de unos pocos y cálculos matemáticos de gran dificultad consigo descodificar esas imágenes. Aparecen ante mí, unos documentales de contenido ciertamente educativo, de los que tomo buena nota. Todos los viernes sucede el mismo fenómeno. Al final del curso espero que de den un diploma.
La especie de áspid negra que está en el lateral de la pantalla es la cámara de videoconferencia. Apenas me atrevo a usarla pues por lo que veo produce radiaciones altamente peligrosas. Cada vez que la utilizo y me conecto veo a la gente que se desnuda debido, al parecer, a la increíble fuente de calor que emana tan pequeño artilugio. Incluso, a los varones veo que les produce tremendos picores en sus partes nobles porque no paran de sacudirselas con el fin de aliviar los efectos de la onda radiactiva.
El último elemento digno de mención es el teclado musical con el que hago mis pinitos como artista. Vean que he puesto unos altavoces de considerable tamaño para que toda la comunidad, del primero al último piso, disfrute de mis arpegios, trémolos y escalas polifónicas, y se vaya incrementando el nivel cultural del portal. Sé que un futuro me lo agradecerán (porque lo que es en el presente...). De paso le estoy enseñando a la vecina de nueve años del quinto, que toca la flauta dulce, la melodía de El Cóndor Pasa, porque no me vendría mal obtener unos euros adicionales, ahora que, en aplicación de la Ley de Extranjería, con una estratégica llamada telefónica puedo limpiar la calle de toda competencia.
El pasado sábado fue el día 1 de Mayo, día internacional del trabajador. Y como tal me sentí ese día después de las arduas tareas a las que hube de dedicarme en cuerpo y alma y de las que todavía no me he recuperado en su totalidad.
El primer trabajo que realicé, y uno de los más duros por cierto, fue levantarme de la cama. El viernes había quedado con unos amigos para tomar un par de cervecillas. Aviso al desinformado lector que en fines de semana la unidad de medida de la cerveza es la caja, o sea, traduciendo lo anteriormente expuesto, un par de cervecillas son 24 Heinekens. Así que me acosté con la mente obnubilada y la vejiga llena.
El día de autos, me sentía bastante mal. Abrí un ojo. Vi una melena rubia tendida a mi lado en la cama. Mi primera deducción fue que la belleza sueca de anoche había dejado al borracho de su novio escocés y se había venido conmigo, y es que al ingenio español no hay nada que lo supere. Conforme fui aclarando la vista, vi que de sus omoplatos y brazos seguí floreciendo la misma melena rubia y entonces pensé que a) la feria ambulante "La Parada de los Monstruos" estaba de nuevo en la ciudad y yo no me había enterado o b) alguna de mis perras se había vuelto a subir a la cama a pesar de que lo tienen totalmente prohibido desde aquel día en que en uno de mis sueños de contenido altamente erótico confundí...
Por donde iba? Ah si! El dilema de la melena adyacente. Bueno, supliqué con todas mis fuerzas para que no fuera la primera de las posibilidades ya que mi cupo de freaks, mutantes y sicilianas con bigote hace años que lo cumplí con creces. Además, esto me supondría devolver la chapita con la inscripción "6 años sin acostarme con un humanoide" que tanto sudor me ha costado obtener en la Asociación de Pervertidos Unánimes. Por fin despejé la duda al comprobar que efectivamente yo era el único bípedo que se encontraba en la cama en aquellos momentos.
El día continuó repleto de arduas tareas como elegir el vino para la comida, querer o no un órdago con dos reyes caballo, siesta de pijama o simplemente cabezadita en la mecedora.
El último trabajo del día fue planificar la noche que me esperaba. Como el fin de semana anterior había sido buen chico en éste me tocaba juerga doble. Además, un amigo me había llamado porque había quedado con dos chicas y una de ellas era lo suficientemente atractiva para que me gustara a mí, y lo suficientemente tonta para que yo le gustara a ella. Y como se va a negar uno ante tal invitación de un amigo. Así que, después de repasar por última vez los pasajes subrayados del manual de "Cómo triunfar en la primera cita sin gastar mucho dinero", me puse mis mejores trapos, saqué la botella de Paco Rabanne, gran reserva de 1.986 que guardaba en la alacena y me dirigí hacia el lugar de la cita.
Efectivamente mi amigo no se había equivocado en su descripción. La tía que me correspondía en suerte era tonta del culo. Durante la cena, la susodicha no paraba de hablar. Yo, para evitar que con tanto esfuerzo, la garganta se le resecase, no hacía más que llenarle la copa de vino. A los postres la chica ya estaba bastante desinhibida y nos deleitó con sus habilidades en la ingestión de flanes por la nariz. Asimismo comentó que tenía mucho calor y lo que ahora le apetecía era un lugar apartado, sombrío y donde pudiera ponerse más cómoda. Aquello era música celestial para mis oídos. Por ello, decidí tomar la delantera (una delantera preciosa, por cierto) y le propuse directamente acabar la noche degustando una copa de Armagnac V.S.O.P. (Valioso Semental Operativo y Preparado) en mi casa.
En ese momento sonaron las doce y se acabó el día internacional del trabajo y, como me propuesto contar únicamente lo que hice ese día, aquí termina mi post.
Hasta mañana.