Un par de películas que he visto últimamente en Calle 13, el canal de mis amores:

Los Crazies (The Crazies), también conocida como Code Name: Trixie, Hecatombe, The Mad People, Contaminator y Contaminación demencial. Creo que fue la primera película que dirigió George A. Romero tras La noche de los muertos vivientes, y es un poco dura de ver sin algo de alcohol o drogas. Va de un pueblo en el que se esparce por accidente un virus experimental del ejército que o te mata o te vuelve loco, o las dos cosas (normalmente las dos cosas). Los militares toman la zona enfundados en monos blancos y máscaras antigás, y comienzan los enfrentamientos con los enloquecidos habitantes del pueblo, que van a todas partes trotando y pegando tiros. En una escena especialmente memorable, un grupo de crazies (¿"loquillos"?) avanza por el campo disparando sus armas, y entre ellos va una pava barriendo el suelo (del campo, insisto) con una escoba. Great!
Al final parece como que mejora, pero es porque la propia película te va colocando con su musiquilla de tambores (yo no podía evitar acordarme constantemente de El Equipo A) y sus psicotrópicos desajustes de imagen y sonido (que no sé hasta donde tendrá culpa el doblaje). Hay que verla.

Brandon Lee, continúa la leyenda (Legacy of Rage). La grabé por recordar al malogrado protagonista de El Cuervo, y porque dirige Ronny Yu. Es una película tela de gay: Brandon Lee tiene una novia y un amigo mafioso, que lo ama en secreto. El amigo mafioso, despechado, le tiende una trampa a Brandon y este acaba en la cárcel. La novia va a visitarlo un par de veces, pero después de que el amigo mafioso, despechado, intente violarla, se fuga con un viejo que la pretendía desde que empezó la película. Está embarazada de Brandon, pero él (Brandon) no lo sabe. Cuando Brandon se entera de que su novia se ha largado con el viejo, se lía con un recluso gafotas que es clavado a Yoko Ono. El gafotas sale del trullo antes que Brandon, pero le espera, no como la novia. Total, que Brandon sale también y se reúne con Yoko, pero claro, la cosa no puede quedar ahí: reaparece la novia con el viejo y el niño, pero Brandon es feliz con Yoko y pasa de ella (aún no sabe que el niño es suyo). Al enterarse de que Brandon ha salido y anda liado con el gafotas, el amigo mafioso, despechado, secuestra a la novia y al niño. Al viejo lo matan en algún momento. Brandon se entera de que el niño es suyo, y acude al rescate junto con Yoko. Mueren todos menos Brandon, Yoko y el niño, pero Brandon decide criar al niño solo, y rompe con Yoko, el pobre.
Lo mejor de la película, aparte del rescate final (harto sangriento), es una escena del principio en la que Brandon se pega la gran carrera detrás de un autobús con una chinita en brazos. Un rato (pero un rato) corriendo a toda hostia. Los botes que daba la niña.
Cine
De la primera vi un cacho ayer, pero como la pillé más allá de la mitad, acabé por ver un documental sobre el Britannic (y claro, me quedé dormido). No opino.
La segunda mola. Aunque debo aclarar que no la he vuelto a ver desde que tenía 15 años (he superado ya los 27,5), así que no sé hasta que punto soy fiable.