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"¿Dónde coño está la sabiduría?"

el hombre máquina ¿Dónde coño está la sabiduría?

Me parece que aquí no, permíteme que te lo diga. O al menos no está explícita que sería lo bueno (a eso me refería en tu blog Hass). Además lo que a veces puede ser considerado como una actitud sabia, vista desde otro ángulo (igual de sabio) puede considerarse como una pérdida del valioso tiempo. Como por ejemplo, un dos tres, escribir este blog: (tic tac tic tac)
Se me ocurren muchos ejemplos. Decide tú si es una actitud sabia el continuar leyendo. A todo lo que llego es a decirte que si llevas mucho rato delante del ordenador y visitando blogs es mejor que no lo leas y te dediques a otras cosas. Si ya has hecho muchas cosas interesantes hoy y te acabas de conectar al ordenador, sigue leyendo. No te hará daño, aumentarás tu conocimiento que no tu sabiduría, gracias a que yo he aumentado la información disponible en internet.


Emilio Lamo de Espinosa: "Información, ciencia y sabiduría"
Catedrático de Sociología (Universidad Complutense) y director del Real Instituto Elcano
EL PAÍS | Opinión - 22-01-2004

En 1934, en su poema La roca, el poeta T. S. Eliot escribía: "Invenciones sin fin, experimentos sin fin, nos hacen conocer el movimiento pero no la quietud, conocimiento de la palabra, pero no del silencio, de las palabras, pero no de la Palabra". Y añadía:

"¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en el conocimiento?

¿Y dónde está el conocimiento que hemos perdido con la información?".

Cuando ciertamente vivimos anegados en información, con conocimientos crecientes, pero con la misma sabiduría de hace tres mil años, si acaso, no sobra comentar esta profunda intuición.

Pues, ciertamente, información, conocimiento y sabiduría son tres modos o maneras del conocimiento, pero de muy distinto alcance y desarrollo. La información nos proporciona datos, bits, nos dice lo que es y cómo es lo que es, puede ser digitalizada, archivada y transmitida. Hoy la encontramos en la red de la web mundial, donde basta acceder a un buen buscador, como Google, para obtener toda la información del mundo, la práctica totalidad de los libros clásicos y modernos, toda la música, todos los datos que deseemos. Ya casi nadie consulta una enciclopedia (por eso las regalan con los periódicos), pues es más rápido consultar Internet, inmensa memoria de la humanidad y gigantesco depósito de información acerca de todo. De modo que basta una barata conexión a Internet para tener acceso a bases gigantescas de información.

El conocimiento es otra cosa, es la ciencia, un saber que, a partir de muchos datos, y combinando inducción y deducción, me dice no lo que es, sino lo que puedo hacer. La ciencia es otro depósito, esta vez de teorías o modelos del mundo o, mejor, de partes del mundo, y me dice cómo hacer esto o lo otro. El conocimiento necesita información, por supuesto, pero lo importante hoy es que, al haberse democratizado el acceso a la información, ésta cada vez vale menos. Lo importante no es tener información; todo el mundo la tiene. Lo importante es discriminar la información relevante de la que no lo es, separar información y ruido. Y eso no es tarea de la información, sino del conocimiento científico. A medida que el bit de información baja de precio, sube el valor del conocimiento.

Pero el conocimiento científico tiene también sus límites. Pues la ciencia es un saber instrumental que me muestra qué puedo hacer, pero de ningún modo qué debo hacer. Lo sabemos al menos desde la crisis del positivismo clásico a comienzos del pasado siglo, cuando ese gigantesco pensador que fue Wittgenstein, y aludiendo justamente al tema de los valores (a la "muerte de Dios"), dijo aquello de que "sobre lo que no se puede hablar, mejor es callarse". Pues poco sensato podemos decir de los valores si los analizamos desde el discurso científico, de modo que, desde entonces, con el neopositivismo, la ciencia se ha construido eliminando los valores; la ciencia debe ser wertfrei, value-free. Y así es, pues de la buena vida, de lo que debemos hacer o no, del sentido último de nuestra existencia, sobre qué amar u odiar, qué es hermoso o repugnante, de eso poco sabe la ciencia.

De eso, ciertamente, se ha venido encargando la sabiduría.

Una forma de saber que, superior a la ciencia y, por supuesto, a la información, trata de enseñarme a vivir y me muestra, de entre todo lo mucho que puedo hacer, lo que merece ser hecho. De modo que, sin sabiduría, la ciencia no pasa de ser un archivo o panoplia de instrumentos que no sabría cómo utilizar. Información, conocimiento y sabiduría responden así a tres preguntas muy distintas: ¿qué hay?, ¿qué puedo hacer?, ¿qué debo hacer?

¿Todo así de claro? Por supuesto que no, pues, como señalaba antes, los ritmos de desarrollo de unas y otras formas del conocer humano son muy distintos. En 1999 había 500 millones de páginas web; en 2002 se calculaban ya 6.000 millones. Se estima que el volumen de páginas web de que disponemos y, por lo tanto, el volumen de información accesible mediante un simple enchufe a Internet se doblan cada tres meses a un ritmo frenético, y lo cierto es que nadamos en masas de información.

El ritmo de desarrollo del conocimiento es más difícil de medir, pero diversas estimaciones rigurosas concluyen que el stock de ciencia válida se ha venido doblando aproximadamente cada 15 años, que es también el ritmo al que se doblan las revistas científicas especializadas y el branching (la ramificación) de especialidades científicas. Y, desde luego, nadie puede poner en duda que se trata de uno de los pocos ámbitos donde podemos hablar con rigor de progreso, pues es difícil dudar que hoy sabemos (o, para ser más precisos, conocemos) bastante más que hace 100 años, y entonces más que hace 200, etcétera. Razón por la que no pocos (yo entre ellos) creemos que, si hay una variable independiente que pueda explicar la historia, ésa es el progreso de los conocimientos. Y todo parece indicar que, tras las dos previas revoluciones científicas, la que pone fin al neolítico para iniciar la historia de los primeros imperios, y la revolución científica europea del siglo XVII, la actual revolución científico-técnica no ha hecho sino comenzar. Podríamos visualizarlo diciendo que ambos crecen en progresión geométrica, pero la información lo hace cada tres meses y el conocimiento, cada 15 años.

Sin embargo, la sabiduría de que disponemos no es hoy mucho mayor de la que tenían Confucio, Sócrates, Buda o Jesús, no parece haber mejorado mucho en los últimos tres mil años y, lo que es peor, no sabemos bien cómo producirla. Tampoco diría que ha retrocedido, pero sí que es casi una constante que ha variado poco o nada en los últimos siglos. Razón por la cual la lectura de la Ética a Nicómaco, de Aristóteles; el De constantia sapientis, de Séneca, o el Sermón de la montaña, de Jesús de Nazaret, tienen hoy tanto valor como cuando fueron publicados, mientras que (como decía Whitehead) la ciencia progresa olvidando sus clásicos, y nadie que desee saber óptica lee hoy la de Newton. Pues si hubiéramos progresado en sabiduría como lo hemos hecho en conocimiento, esos viejísimos textos morales carecerían de valor, como carece de valor actual el Tratado elemental de química, de Lavoisier.

Y hay más aún. Pues si bienes cierto que la ciencia carece de sabiduría, sin embargo se autodefine -y es aceptada casi siempre- como única forma de saber válido. Como ya señalara Thorstein Veblen en 1906 en el primer texto de sociología de la ciencia, "el sentido común moderno sostiene que la respuesta del científico es la única auténtica y definitiva". Puede ser, pero da la maldita casualidad que no responde, ni puede responder, a las preguntas más importantes. No otra cosa dirá Habermas mucho más tarde: "Cientifismo significa... la convicción de que no podemos ya comprender la ciencia como una forma de conocimiento posible, sino que más bien debemos identificar conocimiento y ciencia".

Pero en esa medida, en la medida en que aceptamos, erróneamente, que la ciencia es el único saber válido, ella misma se transforma en un disolvente de todo otro saber alternativo posible, y, por lo tanto, en disolvente de todo saber de fines, en disolvente de la escasa sabiduría de que disponemos. Con el resultado paradójico de que cada vez sabemos más qué podemos hacer (cada vez podemos hacer más cosas), pero sabemos menos qué debemos hacer, pues incluso la poca sabiduría de que disponemos la menospreciamos. Ciertamente, invenciones sin fin, sin finalidad, sin objeto. Así, por poner un ejemplo, sabemos que podemos clonar seres humanos; pero, ¿cuándo y por qué es razonable hacerlo?

Vivimos, pues, anegados de información, con sólidos y eficaces conocimientos científicos, pero ayunos casi por completo de sabiduría. Sospecho que Eliot tenía toda la razón y nuestro problema es que no somos capaces de producir sabiduría, al menos al ritmo al que producimos conocimiento.

Escrito por "el hombre máquina" a las 20:25 en IDEAS . Enero 24, 2004.

Comentarios

"Además lo que a veces puede ser considerado como una actitud sabia, vista desde otro ángulo (igual de sabio) puede considerarse como una pérdida del valioso tiempo."

Quizás por eso sea tan difícil explicitar la sabiduría. Me estoy rayando un poco, te paso la pelota...

Ahora sí ahora sí, me viene... quizás lo que para mí sería sabio hacer para tí no tendría sentido el hacerlo, porque cada uno tiene su vida montada de distinta manera y con sus respectivas virtudes y flaquezas. Puta vida. Grandiosa vida.

Escrito por el hombre máquina a las Enero 24, 2004 08:32 PM

Primero de todo, permite que sea yo quien decica si mi sabiduría aumenta o no leiendo tu blog. Como bien dices en tu comentario, los comportamientos sabios son muy subjetivos.
Yo no creo que importe mucho si la sabiduría de la humanidad ha evolucionado mucho o poco, porque la sabiduría que tenían todos los que comentas no pudieron transmitirla totalmente. Una diferncia más entre información, conocimiento y sabiduría es la facilidad de transmitirla. Por lo menos en occidente es realmente difícil buscar verdadera sabiduría y saber reconocerla cuando la tienes delante. De hecho, probablemente han existido personas más sabias que las que has dicho, pero no llegaron a intentar transmitir su sabiduría, probablemente porque sabían lo inútil que hubiera sido intentarlo. Si nisiquira somos capaces de entender a los sabios que conocemos.
Creo que lo importante es que cada uno sepa buscar la suya de sabiduría. Uno de los mejores libros que he leido y que mejor lo explica es Siddhartha, de Hermann Hesse. Para buscar sabiduría a través del conocimiento, hay que acerlo con el conocimiento oriental, que en este sentido siempre ha ido por delante de occidente.

Vaya rollo que he soltado...

Escrito por sola a las Enero 24, 2004 09:34 PM

Gran orador
convocador de estados de animo.
Debe ser un lujo tenerte sentado en la mesa,
darte de comer y dejarte suelto en la palabra.

Escrito por Francisca a las Enero 24, 2004 09:38 PM

Un apunte que creo que está claro, pero por lo que decís no estoy seguro.
Ese texto no lo he escrito yo, es de El País.
Yo he escrito la "introducción".
Francisca, por lo dicho antes, no sé si va por mí. A mí me ha dejado de piedra!! Y siempre gusta que te digan cosas buenas o sea que si no iba por mí, sino por el autor del texto, cállate para siempre jeje ;D

Escribo mejor que hablo, que no es mucho pero ya es algo jiji.

Me ha hecho pensar en lo importante de decir las cosas buenas de la gente.

Me encantan tus rollos Sola (nick a todas luces temporal porque como te dijo Cicerone tú no te puedes quedar sola).

Escrito por el hombre máquina a las Enero 24, 2004 10:02 PM

Me parece un texto bastante barullero. No se ha definido en ningún momento el concepto sabiduría. Quizá yo me equivoque, pero sólo se han dado nombres de autorías morales ¿Es la moral la Forma de la sabiduría? ¿los amorales, gente como Al Capone, la versión turbia del Marqués de Sade o la capacidad de control universal de Catalina el Grande no tienen en su poder la sabiduría? es una tontería decir que tenemos más o menos sabiduría.
¿Cómo vamos a medirla? ni por comparaciones. Se pueden medir conceptos como las palabras (que es, al fin y al cabo, el valor mínimo de la información), o el conocimiento aplicable (a través de patentes, explotación de recursos, proyectos de investigación...). Pero pretender decir que no somos más sabios es una verdadera pérdida de tiempo porque la relatividad de los actos no admiten medidas estándar. Estos asuntos responden de manera diferente, según la pregunta. Y el caso es que no sabemos ni preguntar.

Por otro lado, sin mayor definición de malicia, me gustaría decir que la "sabiduría" de oriente no es mayor o más adelantada que la nuestra. No es por etnocentrista (del mismo modo nos podría dar clases de reflexiones individuales un nanuk o de respeto natural un habitante del amazonas), pero la diferencia consiste en que como hay tramos que chocan, nos parce que ellos son más ricos.
Cortázar ironizará sobre este punto en Rayuela, diciendo "que la sabiduría oriental es como un escorpión que pretende su muerte con su propio aguijón"
¿Acaso no es esa la esencia de una sabiduría pura, sin conocimiento ni información?

Escrito por La culpa es del otro a las Enero 24, 2004 10:39 PM

Yo cre que sí podemos ver cuando alguien es más savio o menos. A menudo encontramos personas que sin ser grandes pensadores tienen grandes dosis de sabiduría. Por no entrar en comparaciones entre otros ni en juicios de valor, los comparo conmigo misma, y veo que son más sabios. Los admiro y trato de escucharlos por eso. Tambien escucho a los que considero menos sabios, pero de otro modo.
Con lo de oriente no pretendo decir que tienen la sabiduría del mundo ni más grandes dosis de sabiduría. Me refiero a cuando yo he tratado de buscar la sabiduría a través de libros o otras fuentes de conocimiento que no son de persona a persona. Encuentro reflexiones ineresantes más facilmente en textos de origen oriental. También sé de otros publos de otras partes del mundo que me parecen muy interesantes en este sentido. No considero que unos sean mejores que los otros. "la pureza esta en la mezcla" (Jarabe de palo) No quiero convencer a nadie que mi modo de buscar es mejor que el suyo, me conformo con mi camino que ya es mucho...

Otro rollo más... (suerte que te gustan ;))

Escrito por sola a las Enero 24, 2004 11:16 PM

Espero que a ti también te gusten los rollos. Lo siento si parece que te he criticado, no era, ni mucho menos mi intención. Tampoco he pretendido sentar cátedra ni romper los moldes a nadie (menudos moldes para el que se vayan al traste con sólo palabras). Era únicamente intentar expresar ese sentimiento de sabiduría, el de la duda constante. Es algo así como cuestionar el pensamiento externo y sumirlo de continuo en una espiral que se tiene que relacionar con el mundo.
Sí, suena a pirado, pero es el fundamento de cualquier peli de Woody Allen. No sé como funcionan esto de los blogs, pero parece sencillo, me gustaría que el hombre máquina pudiese exponer esto más amenudo, ya que perdemos el tiempo, reírse de los artículos serios puede ser una buena forma de perderlo...

Escrito por La culpa es del otro a las Enero 25, 2004 12:43 AM

"Era únicamente intentar expresar ese sentimiento de sabiduría, el de la duda constante."
Si la duda constante, aparte de inseguridad, comporta sabiduría éste es tu sitio.

Yo pongo muchos artículos y entrevistas y me encanta comentarlos con los asistentes al blog.
Por cierto bienvenido.
Bienvenida Francisca.

Escrito por el hombre máquina a las Enero 25, 2004 09:29 PM

Puestos a subjetivizar sobre el conocimiento y la sabiduría, ahí va una frase de Oscar Wilde:

"Me levanto por la mañana, me miro al espejo y pienso que no sé (o no soy) nada pero cuando salgo y me comparo, creo que soy Dios"

Más o menos dijo esto o similar

Yo estimo que el autor del artículo lo que pretende reflejar, entre otras cosas, es que los avances tecnológicos no aportan más sabiduría ni más democracia. Se ha acelerado la transmisión de ideas y de noticias pero eso sólo ha beneficiado intrínsecamente y, como siempre, a unos pocos poderosos. Pero de sabiduría, nada de nada

Escrito por cicerone a las Enero 26, 2004 11:56 AM

A mí también me parece que el autor la idea importante que quería transmitir es que mucho conocimiento, mucha sociedad de la información pero de sabiduría nada de nada.
Él dice que casi estamos estancados yo creo que hasta se podría decir que en general vamos para atrás, me parece muchas veces leyendo los periódicos y viendo las noticias.

Escrito por el hombre máquina a las Enero 26, 2004 02:35 PM

bueno mi punto de vista,creo q la sabiduria se obtiene dependiendo de ti, por ejemplo en lo q leas, en lo q experimentas, en lo q veas y muchas otra cosas mas... Por ejemplo el libro q he leido y a hecho un impacto profundo en mi vida ha sido la "Biblia",aun q no crean ese libro tiene mucha sabiduria y conocimientos cosas ni ke te imaginas q aun en estos tiempos siguen siendo vigente .......
bueno como dije primero este es mi punto de vista.


...............good luck.........

Escrito por georgelyn a las Marzo 4, 2005 05:42 AM

me gusto mucho mirar este punto de vista me gustaria conocer mas afondo y participar

Escrito por MARCELA a las Marzo 7, 2005 11:06 PM

Hola Marcela, si quieres participar yo estaré encantado. Sólo tienes que ir dando tu punto de vista sobre cada tema.
Saludos
Pablo

Escrito por el hombre máquina a las Marzo 14, 2005 01:25 PM

Dijo un hombre inteligente: Entre el sabio y el necio, el tonto está excluido. No se esfuerzen, solo un sabio reconoce la sabiduría. Amen.

Escrito por Miguel Gómez a las Abril 10, 2005 07:16 PM

Hermoso día, les doy mi punto de vista, hacerca del valor de la sabiduria y la sabiduria, la informacion y el conocimiento, son parte de nuestra cultura , pero ni la ciencia ni la informacion te ayudan a ser mejor persona, saben los sentimientos de una persona manejan la vida y el destino de la persona, una persona que tenga gran cantidad de informacion en su cabeza y sea instruido en todas las ciencias, y sin sabiduria que le dirija que hacer y como emplear lo que sabe, lo que sabe puede llevarlo a undirse mas, su corazon le llevara a caer en cosas bajas, y algo tan excelente a mi parecer como la ciencia podria ser usado por aquella persona a cosas tan bajas, segun lo que tenga en el corazon, la ciencia y la informacion osea, el conocimiento y los datos, serian y son usados como herramientas por los sentimientos de los hombres para conseguir lo que quieren o lo que desean, la sabiduria en cambio en parte es la disiplina del corazon y del espiritu, la sabiduria nos dirije por caminos rectos, nos dirije por felicida y a mas felicidad para nosotros mismo, como dicen ama, a tu projimo como a ti mismo, amar a las peronas no es el fin sino el principio para una sociedad mejor.
No estoy en contra de la ciencia ni la informacion, solo digo, que sobre un corazon recto y puro, se pueden edificar las demas cosas sin temor a a que se derrumben, si a nosotros se nos hubiera enseñado primero sabiduria, luego la ciencia, ¿Cómo seria nuestra sociedad?.

Escrito por Neuromante_001 a las Julio 31, 2005 06:54 AM

información ciencia conocimiento sabiduría pensamientos

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