patrocina el post XDD - Vaya punto el TravoltaLa "noche mágica" que Travolta pasó con Lady Di
Me sentí como un sapo que se ha convertido en príncipe". El actor estadounidense John Travolta recurrió a una de las metamorfosis clásicas de los cuentos de hadas para recordar, por primera vez desde 1985, lo que definió como "una noche mágica": la velada que pasó en la Casa Blanca, en la cual bailó con la princesa Diana.
La escena, ocurrida el 9 de noviembre de ese año, recorrió el globo y fue sumamente comentada. La foto tomada por Pete Souza, uno de los fotógrafos oficiales de la Casa Blanca, figura entre lo más selecto del archivo presidencial de todos los tiempos, y varios oportunistas venden copias por Internet.

Sin embargo, los protagonistas jamás hablaron del asunto. Lady Di murió en un accidente automovilístico el 31 de agosto de 1997. Y Travolta evocó públicamente aquel baile recién el domingo, durante un programa especial de la cadena estadounidense ABC News, con motivo del 50º cumpleaños del actor, que fue recogido ayer por la agencia ANSA.
Ocurrió durante un viaje oficial del príncipe Carlos y su esposa. "Queríamos que la princesa la pasara bien y, como no era una cena de Estado, la primera dama, Nancy Reagan, pudo tomarse un poco más de libertad", contó hace un tiempo Linda Faulkner, entonces secretaria de ceremonial del ex presidente Ronald Reagan.
"Les escribí para preguntarles si había algunas personas a quienes desearan ver —recordó el domingo la esposa de Reagan—. Cada uno mandó una lista, y en la de ella estaba John Travolta". Otros invitados fueron el cantante Neil Diamond, el actor y director Clint Eastwood, el actor Tom Selleck, y la soprano lírica Leontyne Price, mencionada por el príncipe.
Linda Faulkner solía mostrar la lista de invitados al director de la banda de la Marina, para que eligiera el repertorio apropiado para cada velada. Aquella noche se inclinó por una selección de bandas sonoras de las películas de Travolta, quien se había hecho célebre en 1978, tras el estreno de Fiebre de sábado por la noche. Price ofreció un breve recital, y los invitados se desplazaron al ala este de la Casa Blanca, donde ya estaba instalado un pequeño conjunto de baile.
"No tenía la menor idea de que aquella noche hubiera algo planeado para mí —confesó Travolta—. Sólo me sentía privilegiado por haber sido invitado a ese evento en honor de Diana y del príncipe Carlos. Me hallaba en el punto más bajo de mi carrera y, sin embargo, estaba en ese salón. Me sentí como un sapo que se ha convertido en príncipe".
Travolta contó que a las 21.30 Nancy Reagan se le acercó con una demanda confidencial: "Tengo un pedido especial de la princesa Diana —susurró—. Siempre tuvo el gran sueño de bailar con usted. ¿Bailaría con ella?"
El conjunto arrancó con ¿Bailamos? y, cumpliendo con el protocolo, Reagan sacó a bailar a Lady Di, y el príncipe Carlos, a la primera dama. Tímido y "hecho un manojo de nervios", confesó, el actor se quedó esperando la señal.
Cuando el conjunto comenzó con Fiebre de sábado por la noche y Grease, la secretaria le indicó que era el momento. "Me miró horrorizado y dijo: '¡No puedo interrumpir al presidente!'. El presidente estaba al tanto, pero Travolta no lo sabía. Prácticamente lo empujé, y al mismo tiempo juntamos al príncipe con Suzanne Farrell, la bailarina clásica.".
Travolta se acercó a Lady Di: "Disculpe, princesa, ¿le gustaría bailar?" "Inclinó la cabeza, me miró y se ruborizó —contó el actor—, y entonces dijo: 'Me encantaría'. Había muchas personas bailando, por lo que pensé: 'Bueno, si algo no sale perfecto, podemos pasar inadvertidos '. Pero como habían empezado a tocar un popurrí de las canciones de mis películas, la gente dejó de bailar".
"Estábamos bailando solos —continuó—. Dije: 'Dios mío, estamos en medio del salón con todo el mundo mirándonos'. Por todas partes había cámaras. Como ella bailaba muy apretado con Carlos, comenzó a bailar conmigo bastante apretado. Entonces, suavemente le tomé una mano y puse mi otra mano en el medio de su espalda. El sentido era: 'Déjeme llevarla porque realmente sé lo que hago'. Ella captó el mensaje y todo anduvo bien. Teníamos por delante todo el tiempo del mundo".
"Travolta se soltó pronto y comenzó a bailar como en sus películas, y ella iba a la par en los pasos —recordó la secretaria de ceremonial—. El príncipe era mucho más un bailarín de salón, girando con su delicada bailarina. Apenas terminó la música, los invitados no sólo aplaudieron sino que también vitorearon, algo que jamás vi ni volví a ver en la Casa Blanca".
El vestido de terciopelo azul marino que llevaba Diana, diseñado por Victor Edelstein, se hizo famoso precisamente por su baile con Travolta, a pesar de que la princesa también bailó con otras estrellas. En 1997, la casa Christie's lo vendió en 225.500 dólares, en una subasta a beneficio de enfermos de sida y de cáncer. Hoy se exhibe en el palacio de Kensington.
Travolta contó que a las 2 de la mañana paró a un maletero en el aeropuerto de Washington: "¿Sabe una cosa? Esta noche bailé con la princesa Diana". "Ya lo sé —le replicó el maletero—, lo sabe todo el mundo".
Extraído de Periodista Digital
bonita foto!! QUE GENIAL........ viva Travolta...... es un grande y está pa comérselo........ bueno estaba.......
BEXETS!
Me gusta la foto sí! Y el Travolta me cae bien, me alegro de que Tarantino lo "redescubriera" igual que hizo Santiago Segura con Tony Leblanc.
"Devolver a la vida"... que bonito.