Vale, tengo una historia más divertida.
La ducha goteaba. Un metrónomo marcando el ritmo de todas las operaciones de la casa.
Vino el técnico ayer andando con sus botas y se metió en el baño “¿tiene algo para poner aquí? Es para no manchar... ¿un periódico?”. Lo colocó rápidamente en el plato de ducha. Se metió dentro y se puso a manipular. Yo le dejé que trabajara y volví en un rato a curiosear. En ese momento él giró la llave pensando que el chorro saldría por un sitio pero salió del grifo de arriba empapándole entero. “Cuidado no se moje” es lo que hubiera dicho mi madre, así que lo dije.
Cambió la pieza y me explicó porqué goteaba. Admitió que podía no ser que cerráramos mal el grifo, como había mantenido hasta entonces, y se fue.
Ya sola, levanté el periódico y ví todas las letras pegadas en el plato. “Para no manchar...”
¡Cuidado no se moje!
eso me recuerda que a mi hermana le han regalado un metrónomo para tocar el violín, en qué hora...
también cuando inundé a la señora de la casa de abajo de Oropesa y tuvo que sacar los colchones a la calle... segúnn ella caían chorros de agua de las paredes y los techos: surrealista.
Escrito por Xtina a las Abril 20, 2004 11:27 AMmás que nada porque también vino el fontanero y yo no podía parar de reirme, cuando el hombre no hacía más que mirar detrás del vater y por el sumidero como si fuese un catalejo...
XD
Muy bien, me ha gustado.
Escrito por El Crítico Enmascarado a las Abril 21, 2004 12:25 AM