Podría estar escuchando una nota constante, ambiental, mientras observo… un cuerpo que se enfrenta a su monstruosidad… encerrado en un espacio agobiante que es a la vez amplio… las deformaciones que parecen de algún modo invisibles a otros ojos, normales...
Ayer conseguí por fin sacar un ratito entre el trabajo y las clases para ver la exposición “el Espejo y la Máscara” (Casa de las Alhajas) y aún no me he podido sacar de la cabeza estos cuadros…