Tengo un nuevo vicio: los ambigramas. Todo ha empezado con una etiqueta en mi mesa. De entre las muchas cosas que suelo tener por ahí encima tenía últimamente pululando una etiqueta de la tienda oysho, que en algún momento jugando inconscientemente debí girar hasta invertirla y ¡oh sorpresa! gran descubrimiento: se lee exactamente igual al girarla 180 grados (influye la tipografía, claro, ahí está la gracia) y es que además ya antes me había preguntado el porqué de un nombre tan extraño… y aquí mi respuesta tardía. El caso es que en un primer momento pensé que se trataba de un palíndromo, pero ahora ya puedo afirmar que su nombre es ambigrama y lo cierto es que es divertido hacer tanteos, jugar con las letras, girarlas mentalmente… creo que entras en una dimensión espacial que te evade un poco de tu realidad (como cuenta el libro de Betty Edwards “Aprender a dibujar con el lado derecha del cerebro”).
Escrito por Elena H a las Marzo 15, 2007 02:28 PM