Una dos tres lágrimas artificiales en cada ojo. Me he sentado para retomar la lectura, pero con el libro ya abierto entre las manos he quedado perpleja al ver las letras emborronadas a través de las gotas y he decidido finalmente poner un viejo disco que solía hacerme llorar.
Me quedo quieta y observo a mi alrededor buscando el origen del sonido. Estoy sola en el campo, junto a un edificio bajo, antiguo, rodeado de varias filas de fregaderos. Perpleja e hipnotizada por el ritmo perturbador, primario, que golpea con profundidad, atraida por las extraños cambios de ritmo, preguntandome por la mente retorcida que creó una composición tan perturbadora... de pronto percibo un destello... una gota se escapa de uno de los grifos y termina estrellándose contra la pila. Me acerco un poco a los fregaderos. El movimiento vertical de las gotas completa el espectáculo sonoro. Experiencia inolvidable a las 7 de la mañana, en un camping de la sierra de Gredos.
guuuaaau!!! vaya regalo acabo de recibir!!!
(y con portada original!!!!)


dibujillos mientras hago que veo el eurobasket (con claro homenaje a Gasol que juega con lo que parece un ovillo pero es evidentemente una pelota)

He soñado que se me había perdido la sombra.