Julio 22, 2004

Faltas

Siempre quise tener un nombre o un apellido, al menos, que contuviese una tilde. Ese acento gramatical que otorgase a mi nombre el peso que le correspondía, la cadencia sonora que él y yo merecemos, el peso gráfico que le hubiera dado el toque final a mi firma, ininteligible, pero tan mía. Lástima que ni mi nombre ni mis dos apellidos tengan tilde.

Los críos, y no tan críos, tienen la insana costumbre de no aprenderse el lugar de una sola tilde. Les faltan horas de lectura desde pequeños, que les formen la imagen mental de las palabras y les familiaricen con ellas de modo que queden indisolublemente unidas por los siglos de los siglos hasta que el Alzheimer los separe. Puedo justificar un leísmo o un laísmo, porque soy la primera que mete la gamba en ello, aunque intento corregirme por todos los medios, pero las faltas de ortografía me ponen nerviosa, me molestan. Por eso, cuando yo cometo una, me cabreo pero bien.

Posted by Irene at Julio 22, 2004 05:12 PM
Comments

Al final te acostumbras.

Germán Muñoz Jiménez,
con tildes y virgulilla.

Posted by: Germán on Julio 23, 2004 12:49 AM

Mmm... ¡ay la virgulilla de mi niño!

Posted by: Rear Window on Julio 23, 2004 12:51 AM

González Pérez (Se nota mi origen alemán)

Para los disléxicos la ortografía tiene su aquel, no te cras...

Posted by: Fatalidad on Julio 23, 2004 12:48 PM

Yo tengo un apellido que se puede pronunciar en inglés y en español.

El nombre tiene acento, pero es feísimo.

Posted by: Adrian on Julio 26, 2004 05:22 PM

Ehm, sólo por curiosidad... ¿acaso no se pueden pronunciar todos los apellidos en inglés?...Uhm, ¿quizá se refiere a algo tipo `cat´, `Güinchester´, ete-cétera...?

Posted by: S. on Agosto 6, 2004 07:37 PM
Post a comment