Soy una mujer muy condicionada por los consejos y manías, y tengo mi vida hecha a los mismos.
Cuando como, mastico mucho la comida, porque una vez oí que si no la masticas, es malo para tu estómago, que tiene que hacer más trabajo. Cuando tomo una medicina, miro mucho las horas que han pasado desde la anterior, porque una vez leí que era perjudicial tomárselas sin control horario. Cuando me desenrredo el pelo, agarro los mechones de aquella manera, para no arrancarme pelos innecesariamente, porque una vez me dijeron que los tirones indiscriminados acababan por convertirte en una persona calva precoz. Cuando cambian la hora, puedo pasar minutos y minutos al lado de dos radios diferentes, sintonizadas en dos emisoras diferentes, con el reloj parado en la hora en punto, segundero incluido, hasta que dan las señales, y puedo ponerlo a andar tranquilamente. Cuando organizo los libros de la estantería, paso una regla para que estén todos al mismo nivel, y ninguno se salga. Cuando hago una foto, puedo estar un buen rato preparando la cámara, cuando sería más sencillo darle a "auto" (la foto va a salir igual, seguro) y no paro hasta conseguir que lo que quiero sacar esté encuadrado en condiciones; los objetos no se me quejan, pero las personas sí. Cuando hago un puré de patatas de bolsa, mido hasta la última gota la cantidad de leche y agua que tengo que ponerle, y cuando hago algo de comer, o de postre, me pasa lo mismo. Cuando escribo un post, y pulso "publicar", es muy posible que retroceda, y una vez leído ya en el blog, vuelva al editor para cambiarle algo.
Algunas de estas manías, como tantas otras, tienen su recompensa: las cosas salen mejor y yo me siento más eficaz. Pero la mayoría de ellas pueden ser metidas en el saco de las gilipolleces que no valen para nada, y que encima te están haciendo perder el tiempo. Una vez leí algo al respecto: si esas manías no hacen mal a nadie, adelante con ellas, son tus propias excentricidades, pero si suponen un impedimento para llevar una vida normal, cuidado, tendrás que ponerle remedio cuanto antes.
Por suerte o por desgracia soy consciente de ello. De manera que últimamente tengo una manía más: deshacerme de las manías.
Posted by Irene at Noviembre 4, 2004 03:27 PMOh. Así que fué por los tirones de pelo...
Posted by: Somófrates on Noviembre 4, 2004 04:00 PMPues mira a mi lo que me jode es que me cuenten supersticiones, porque aunque piense que son chuminadas, al final sólo por si acaso acabo haciendo absurdos rituales. Como no dejar nunca el bolso (o bolsa, o macuto, en fin, eso) en el suelo, porque se va el dinero. A veces aunque me falten manos, acabo usando los dientes por no dejarlo apoyadito ni un segundo.
Posted by: haditjé on Noviembre 4, 2004 04:31 PMcurioso, lo de no dejar el bolso/cartera/mochila en el suelo siempre lo habia asociado a evitar que se llene de polvo.
Tu di que si, Irene, que tu mania le ahorra trabajo a mi procesador de textos.
Posted by: El Hombre Malo on Noviembre 4, 2004 08:17 PMNo me lo creo.
Que no, eso de que te digan que "Si haces X entonces Y" y tú alegremente lo creas y apliques no me lo creo.
Seguro que haces mayonesa incluso en esos días.
Claro que nada es tan defintivo como ser "adolescente hormonado", a la sexta se te quita el respecto a las "supersticiónes" y al clero.
Posted by: Jónatan on Noviembre 5, 2004 03:38 PM