Hace
muchos años, era yo un peque.... me acuerdo tendría como 3 o 4 años (nadie me
cree pero yo tengo recuerdos desde bebé, pregúntenle a mi madre que dice que
cuando hable le explica los significados de los balbuceos...) me regalaron un
pollito, de esos que pasan vendiendo por la calle, de colores y todo. Total, era
un pollito verde, y andaba tan emocionado el nene que se durmió con el,
resultado? amaneció apachurrado... pobrecito.
Para que no me
regañaran lo escondí abajo del fregadero de la cocina. Dije que lo perdí y me
creyeron. Pensaron que había huido. Hasta que varios días después, el olor a
podrido me delato.
Hasta la fecha se ríen y pues
lo comparto. Después les comento que paso con el conejo, porque ha! hubo un
conejo.
There is no great genius without some touch of madness.