Conozco perfectamente la teoría.
Por una parte, una parábola. Los ojos que busco en sueños, densos, profundos, que atrapan y dejan en caída libre. Su piel, tersa. Su rostro, desdibujado, aún por definir, aunque desde luego existe. Su voz, suave. Ella, quimera de mis noches sin fin, que quizá no se revele nunca, esquiva como seda flotando. La que pararía mis latidos si apareciera frente a mí, como un relámpago en mi cráneo.
Por otra parte, otra parábola, esta de signo inverso. La persona a la que conoces desde hace algún tiempo. Esa amiga con la que te llevas de maravilla, con la que poco a poco vas cogiendo confianza. Esa persona tan increíble, tan maravillosa, que has ido descubriendo pasito a pasito. Aquella en la que te sorprendes pensando cuando dejas la mente libre. Esa amiga que ha ido yendo a más, sin darte cuenta, desde el mismo momento en que te la presentaron, cuando la pasaste por alto y a la vez algo te cautivó, y sin la que ahora no podrías respirar un solo instante. El ying para tu violento yang (que dirían Ortega y Pacheco), la respuesta a todas tus preguntas.
Dos parábolas flotando en un espacio infinito, transformándose con el tiempo, pero manteniendo sus estructuras internas intactas. Y tú, mera partícula subatómica vagando según campos que no entiendes, mecido en fuerzas ajenas, cual pedazo de madera deshecha flotando en las corrientes del Índico. (pero te alejas y... caramba, yo veo un punto XD jacobo rules).
La teoría dice que podrías encontrarte con una de las parábolas, cruzarte con ella de casualidad, verte atraída por su perturbación en el espacio-tiempo (un punto no interseca, a todo esto XD). Dependiendo de la trayectoria que lleves, podrías pasar rozandola en un breve instante infinitésimo, apenas la tangente, o podrías permanecer cercano a ella durante un tiempo, durante el que te acercas hasta llegar al momento en que las piezas del engranaje encajan, y desde el cual solamente te alejarás más y más (I know the pieces fit / 'cause I watched them fall away), un minúsculo desfase en el ángulo que provoca que en unos pocos milisegundos (dependiendo de la frecuencia y de la amplificación) el mecanismo salte por los aires -y ya se sabe: según Murphy, aunque lo vuelvas a montar siempre te sobra alguna pieza. Incluso podría pasar que la cortaras (la recta de tu trayectoria) dos veces, para alejarte después irremisiblemente... (caramba, no me voy a preguntar cuántas veces puede cortar cierta trayectoria a la parábola en este universo, a riesgo de conocer la respuesta... ).
Lo que la teoría no cuenta es si ambas parábolas pueden llegar a intersecarse en un solo punto, un punto como uno mismo es. El sentido común dice que sí, si se tocan por los vértices, sin embargo parece imposible en la enormidad del vacío, improbable, increible. Una figura completamente simétrica, armónica, perfecta. Nada podría acercarse a ella, pienso yo, pues la energía que irradiaría sería inaudita, casi en el espectro de lo visible, como un aura a su alrededor, infundiendo inspiración en todo lo que la rodeara. Una figura sobrenatural, improbable, luminosa.
Una vez, cuando tenía 17 años, miré al sol.
PS: Disclaimer: producto del delirio de la gripe. Necesito saber de qué película he sacado la última frase, por si el respetable lo conociera, porque se me ha metido en la cabeza y no consigo ni sacarla, ni localizar su origen...