Kinder Happy Hippo
Amanda Gamera
Una vez más nuestros amigos de Kinder se han vuelto a superar en el siempre competitivo mundo de las galletas. Confieso que en un principio me resistí a probarla; a priori la forma de hipopótamo pretendia ser graciosa sin embargo a mi me transmitía un mal rollo intrínseco que se vio confirmado con la posterior cata de la galleta. El color y la textura podrían llegar a recordar a esa especie de pseudoalmendra grandota rellena de crema chunga y recubierta de galleta que elabora Doña Jimena y que aparece en nuestras casas en épocas navideñas. Pero nada que ver con este entrañable producto del que seguro daremos buena cuenta en esta sección, el Happy Hippo es demasiado inquietante en su sabor, tanto que, a pesar de su ridículo tamaño, ni siquiera te dan ganas de repetir.
Casimiro Godzilla
De verdad les digo que estaba predispuesto a que me gustase esta mierda, principalmente por su absurda estética de hipopótamo albino y porque parecía prometer un nivel de empalagamiento sólo comparable a un sangüich triple de nocilla y leche condensada. Y sí, es empalagoso y dulce del copón, con una galleta de textura algo similar a la del Kinder Güeno y una lefa interior cuyo sabor bien se podría describir con el sangüich anteriormente citado. Pero el balance general es que resulta ser una puta bazofia: ridiculamente pequeño, las almedritas se caen (o escapan) sólo con mirarlo y bochornosamente caro. Ni siquiera resulta placentero decapitar o mutilar al hipopótamo a dentelladas.
Perpetrado por Amanda y Casimiro a las Enero 20, 2004 11:18 AM
peaso de invento de la kinder, no dejan de superarse, son los willie wonka del presente:poseen el secreto de la empalagosidad!!! pagaría por saber exactamente la composición de esa crema interior inigualable.