¡¡¡ Trasladados a www.lametonesdeamor.com !!!

Selector de Amor

 




lametonesdeamor@yahoo.es
 

Octubre 01, 2004

Y ya no estaba allí

Sus vecinos más bondadosos siempre le habían considerado un viejo cacharrero y excentrico, un pobre diablo que vivía atrincherado en su casa sin más compañía que los insectos que se pudiesen colar por el piso y las ventanas. Muchos más, la mayoría de hecho, no dudaban ni un instante a la hora de decir que Piotr Trofimovich no estaba cuerdo, que no se podía valer por sí mismo. También se decía que de no haber sido por las frecuentes visitas de su hermana Valeriya, que le regañaba como si de un crio se tratase, el hombre no se hubiese preocupado ni tan siquiera por comer ni asearse.
La rutina, fiel compañera del Hombre en su viaje por la vida, suele ser para los más signo de tranquilidad. Por eso, cuando en la casa de Piotr Trofimovich dejó de verse el resplandor de una luz en el salón, de abrirse los póstigos de las ventanas y de oirse el habitual refunfuño del viejo, la Señora Mikulchik llamó a Valeriya preocupándose por la salud de su hermano. Apenas unas horas después ésta acudía a la silenciosa casa con decenas de ojos indiscretos mirando, tan rápido se extienden estos morbosos cotilleos en el barrio. Ni siquiera habían pasado diez minutos cuando Valeriya salió por la puerta, aún con cara de preocupación.
- Se ha encerrado en su habitación y está todo hecho un desastre. Dice que no quiere verme, ¡qué no quiere ver a nadie, me grita! ¡Dios mio, qué he hecho yo para merecer semejante carga! ¿Me harán un favor? ¿Sí? ¡Ay, gracias, Señora Mikulchik! ¿Me llamarán otra vez si sigue así de raro mañana? Muchas gracias, es usted una santa.
Por supuesto, la Señora Mikulchik tuvo que llamar de nuevo a Valeriya porque su hermano no se había contentado con seguir "raro": cuando, impelido por una mezcla de curiosidad y piedad, Andrei Korovkin se atrevió a visitar al hermitaño Piotr, ¡éste le amenazó con hacer explotar una bomba! Tal escándalo hizo que de nuevo Valeriya se presentase en un santiamén, con la paciencia bajo mínimos y con la reprimenda a punto. Pero para su sorpresa, nada más atravesar el dintel de la puerta del recibidor su hermano salió de su habitación a recibirla.
- Por fin has venido, te estaba esperando por...
- ¿Pero qué me dices, loco? ¡Estás demente! - interrumpió ella, empezando con su discurso - ¿Cómo puedes decirme esto después de amenazar con volar por los aires todo el vecindario? Y por no hablar de todo el jaleo que has armado en los alrededores con tu reclusión.
- Calla, tonta, ¿no ves que era mentira?
Valeriya, ofendida, se paró a mirar a su hermano un segundo para comprobar si, como paraecía, estaba más alto, radiante. El efecto de dos días de encierro no debería haber sido precisamente lo que estaba viendo: un Piotr erguido y jovial como un jovenzuelo.
- ¿Y tú por qué tienes esa cara de pendenciero, ahora? - le espetó ella.
- Porque he estado reuniendo el valor para hacer lo que voy a hacer a continuación, y necesito tu ayuda. Ahora por fin me siento lo bastante loco como para pedirte tu colaboración.
- ¡Ya te digo que no...!
- Shhh... no grites, no te voy a pedir nada complicado. ¿Me escucharás? ¡No contestes! Te lo diré por fin, lo quieras o no. He creado la máquina del tiempo...
- Ahora sí estás loco.
- Todo lo contrario, querida, nunca he estado más lúcido - lanzando una mirada gélida, de seguridad cuasi sobrenatural que la sobrecogió durante unos instantes. O su hermano decía la verdad o estaba rematadamente ido.
- Mira, estoy cansada de ti y de tener que velar por ti noche y día. ¿Cuántos años llevas sin salir de esta casa? Si con este jueguecito acabamos de una vez por todas con esta última tontería que te ha dado, adelante, ¿qué quieres?
- Nada, sólo que te sientes en ese sofá mientras yo utilizo la máquina del tiempo. Me enviaré al futuro. Sólo unos minutos porque no puedo precisar con exactitud el tiempo del viaje. Prefiero que sea así, breve, porque perderse en el futuro sería terrible; de este modo, si cometo alguna equivocación será a pequeña escala. Calculo que me podría equivocar en un par de horas, a lo sumo.
- Pero, querido, ¿no ves que esto no tiene ningún sentido? ¿No ves que no te va a llevar a ninguna parte?
- ¡Pues si es así tú tendrás razón! - Rugió él en un acceso de cólera. - Sólo te pido que te sientes aquí, en el salón, y que cuando vuelva me cuentes todos lo que ha sucedido en mi ausencia. ¿Sí? Y si fracaso, ¡mejor para ti! - ante este grito, ella se giró, más enfadada aún si cabe y se dejó caer en el viejo sillón verde, el único que parecía mantenerse en pie entre los carcomidos muebles de la estancia.
Piotr Trofimovich no pudo disimular una sonrisa de triunfo ante aquel gesto de desesperación de su hermana. Se dirigió de nuevo a su atestada habitación y de allí extrajo lo que Valeriya pudo identificar como el mueble de su vieja Sigma 100-8, pero la máquina de coser había sido reemplazada por una serie de bobinas y palancas y demás instrumentos electrónicos. El viejo orate encendió la máquina e inmediatamente empezó a revolotear con sus manos por los mandos del armatoste.
- Mira atentamente, Valeriya - dijo ominosamente Piotr señalando el reloj que descansaba encima de una vetusta silla -, son exactamente las nueve y trece minutos. Cuando la manecilla gire sobre el minuto catorce accionaré la palanca. No sé lo que me espera, ni a ti tampoco - y soltó una risa entre dientes.
Aquel momento se hizo eternos para los dos, pero apenas trascurrieron diez segundos cuando la manecilla más larga de la esfera tapó la decimocuarta marca. Piotr giró el interruptor y el sofá verde empezó a vibrar, con una atemorizada Valeriya encima. Y desapareció, sin más. Piotr Trofimovich se quedó solo en la habitación.
Un minuto estupefacto. Después la explosión de júbilo.
- ¡Ha funcionado! ¡Aleluya! ¡Milagro de la Ciencia! - Y empezó a bailar con una imaginaria corista, dando brincos extasiado. - ¡Oh, esto es increible! Pero debo esperar, debo ver cuando regresa. Sí, debo tranquilzarme.
Cuatro minutos. Nada. Diez minutos. Nada. Una hora. Nada. Dos días. Nada de nada. Piotr empezó a pensar que su experimento había sido un fracaso, que nunca más vería a su hermana.

Nada más lejos de la realidad. Fue un rotundo éxito. Nada más accionar la palanca, la máquina-sofá viajó por el entramado del espacio-tiempo diecisiete minutos y cincuenta y un segundos adelante. Cuando volvió a aparecer, en el mismo lugar del Universo, la Tierra había avanzado 31.905 kilómetros en su deriva espacial alrededor del Sol, exactamente la distancia desde la que Valeriya pudo ver el globo terrestre antes de morir.

Perpetrado por Amanda y Casimiro a las Octubre 1, 2004 06:21 PM
Comentarios

para eso están los conejillos de indias digo yo...
un final digno del ken follet de marras, sí señor.

Jake || Octubre 1, 2004 11:31 PM

Es la grandeza del espacio-tiempo. Te trasladas en el tiempo pero no en el espacio. Supongo que tuvo un error con los ejes de coordenadas. Vaya lástima desperdiciar el sofá; fijo que a Ichi le hubiera gustado tenerlo.
Creo que fue una muerte rápida por el cambio súbito de presión. Le estallaron las venas y no tardaría mucho en morir. En cambio si el cambio hubiera sido mas gradual, podrían haberle hecho una recompresión si el tiempo de exposición hubieran sido menos de cinco (5) minutos. Pero no había una nave cerca; la MIR ahora es un submarino.

Zeros Metallium || Octubre 2, 2004 12:26 PM

Vaaaya... Aun así yo pagaría por el invento. Se me ocurren cienes y cienes de posibles aplicaciones. Por ejemplo, ya no tendría que bajar nunca más la basura.

Andrés || Octubre 4, 2004 10:36 AM

Muy bien, sr. Andrés, pero se ha preguntado ¿y si le cae a alguien la bolsa en la cabeza?
Recuerde que la tierra ejerce una atracción sobre todos los cuerpos, incluídos aquellos que están a una distancia de dos (2) minutos. Acabaría cayendo sobre la tierra. Y quizás sobre la cabeza de alguien (a menos que no se desintegre en la atmósfera).

Zeros Metallium || Octubre 4, 2004 11:03 PM

...¡pues que se joda!
(otro intento de meterse en sabiudría monstruosa)

Jake || Octubre 5, 2004 02:50 AM

¿Quién coño ha tirado la basura????

Bleeding Satanasito || Octubre 5, 2004 04:36 AM

(...)

Andrés (disimulando) || Octubre 5, 2004 10:03 AM

Buenisisisisimo. Prosigan.

Tones || Octubre 5, 2004 01:25 PM

Grasias miles, esta es la primera entrega de Historias de Amor (ojos que miran con ilusión, imposiblees de borraaar).
Ejem...

Casimiro y Amanda || Octubre 5, 2004 01:56 PM
Apórtenos su sabiduría:









Terclee su Código PIN-k


¿Recordar informacion personal?