Agosto 11, 2005

REVERSA

Al otro lado de la barra están los ojos que me niegan cruzando dardos entre silencios sin apenas sostener la mirada. Hemos vuelto al momento antes de entregar los labios a la humedad de una madrugada sorda de música. Yo pechos buscando retener tu espalda, tú brazos alargando distancias entre mi escote y tu camiseta mojada. Amanece entre nosotros, el deseo naufraga.

Agosto 10, 2005

DESPIERTA

Que sí, por dios qué me has dado que no sé más quién soy. Que sí, me niego a matar, en vez de pelear me pongo a correr. Me bebo el calor de tu piel palmo a palmo, canario. Comida la noche me tienen tus ojos oscuros como dardos. Tú boca labios manos dedos vello negro... sábanas rosas rojas condones y cigarros.