Elegí un mal momento para dejar de esnifar pegamento

Sancho: !Pido ordenéis lo que queráis, Don quijote!
DQ: Que enviéis este e-mail a Dulcinea, Sancho amigo: "Os espero esta noche en el Chat de Insula Barataria. Si no me encontráis, buscadme en Google".
Don Quijote, entonces, dibujando una sonrisa, entregó su alma a la Web.