Marzo|13
En las buenas y en las malas
Llegó el momento de cerrar los ojos y lanzarse. Y luego, ver quiénes están y quiénes no al abrirlos de nuevo.
Enero|18
Enero| 7
Cero egoísmos para 2009
Primer propósito de año nuevo: dar golpes en lugar de solo recibirlos
Noviembre|15
Imposibilidades
Sé que no es imposible, solo que contigo no es posible.
Pero bien!
Septiembre|19
Mi don: una caja de brownies
Hace días que vengo experimentando una necesidad de escribir. De regurgitar miles de sensaciones/opresiones en un papel o, por este mundo que nos tocó vivir, en una pantalla plana. Me resulta estúpido (por decir lo menos) presentar este tipo de carestía, pues cierto es que escribo a diario ¡y a veces demasiado! A veces hasta llegar a una ebullición de hastío
Aunque la finalidad de estas líneas era filosofar sobre otras banalidades, esta breve introducción me apartó del fondo del asunto (las banalidades, pues) y terminé dándole vueltas en la cabeza (como si ya no la revolviera bastante) a la forma, al código del que me valgo para expresar tanta ligereza existencial, al simple hecho de escribir.
Ya hace unos buenos siete u ocho años que mi ego llegó a la conclusión de que la escritura era uno de mis pocos dones. Y lo de pocos no lo digo por una trillada falsa modestia ni por jugar al atormentado escritor de blogs autocompasivo que se autodescalifica por deficiencia de autoestima; hace tiempo también (y me permito hacer la primera de muchas divagaciones, pues eso pasa cuando escribes por necesidad) que concluí que lo mío es una parautoestima(1). Digo pocos, porque un don, un verdadero don, no puede ser cualquier cosa ni una vaina que se tenga por borbotones, le restaría especialidad y trascendencia al asunto, creo yo. Se trata de un tipo de regalo de los Dioses que permite que un mortal, sin esfuerzo alguno, pueda realizar actividades que para otros pueden ser un verdadero dolor anal, una cosa que va más allá de la simpleza de hacer unos brownies sabrosos o coser la punta de una media. Por ende, si crees que tienes muchos dones a) no sabes lo verdaderamente trascendental del asunto, b) eres un mitómano, c) eres un egomaníaco d) Te crees Dios (el verdadero no creo que lea estas atrocidades) e) Todas las anteriores. (Ya me fui nuevamente por otro lado!)
Septiembre| 9
Stupidity Hall of Fame
¿Se puede ser tan estúpida de una manera tan excelsa y sostenida? La respuesta es sí y por eso me autoelijo miembro fundadora del Stupidity Hall of Fame.
Nota: este nuevo rol no mermará mis labores como directora de debates en el club de la amargura





