En estos nueve meses en los que he escrito y vosotros habéis leído, no he tenido nada que contar ni nada que escribir. Escribía para mi, porque me apetecía, por pasar el tiempo, porque pensaba que tenia algo que contar. La vida transcurre y te das cuenta que lo que antes te parecía esencial, ahora te parece una perdida de tiempo. Hay que saber dar a cada cosa su lugar y su momento. Y la verdad, ya no me veo con ganas de seguir escribiendo. Nunca he tenido nada que contar, pero me entusiasmaba escribir, ahora ese entusiasmo pasa a otras tareas que ocuparan mi tiempo. No es que me sienta deprimida ni nada por el estilo, es simplemente que ya no me apetece escribir.
Fue bonito mientras duro, fue bonito ver como escribía y luego al leerme ni me reconocía, fue bonito como suscitaban mis escritos comentarios entre todos los que me habéis leído. Han pasado muchas cosas desde que empecé a escribir, muchos momentos inolvidables, muchos sentimientos enlazados, mucho silencio también, y ahora ya es hora que me decante por otros mundos, donde gastar mi tiempo.
A sido un placer pasar estos nueve meses conmigo y con vosotros, gracias a todos los que me habéis leído, a todos los que habéis estado ahí, a todos los que habéis escrito algo sin tener nada que decirme, intentar seguir el camino que elegís y ser felices porque aunque este muy nublado, creerme y tener fe en ello; cada día sale el sol.
Atentamente, esto no es un adiós; es un hasta siempre, Electra