Imagina que cada vez que abres los ojos, ves a tu madre llorar, los demás niños se ríen de ti, que no puedes hacer las cosas por ti mismo, que en todo te tienen que ayudar, que eres un carga… imagina que tienes una discapacidad. Y es que como decía, un proverbio que leí a la vaca que no tiene rabo, dios le espanta las moscas. Pues nosotros que somos tan listos que nos somos capaces de ajustarnos a las necesidades de todos, que no somos aptos de aceptar al otro con sus diferencias. Que siendo iguales nos vemos tan diferentes. Pues nosotros siento tan inteligentes deberíamos de comprender que tenemos que ayudar a la gente con algún tipo de problema a sobrellevar su vida, en vez de producirle contrariedades. Pues si ya es difícil desenvolverse con soltura por los caminos de la vida, imagínate lo que será tener algún tipo de discapacidad, y mas de tipo intelectual. Porque nosotros que somos tan avispados, no somos capaces de reconciliar todo esto, a las insuficiencias de todos, los que son y no son como nosotros. Pues a fin de cuentas todos somos iguales en nuestra diversidad.
Atentamente y solidarizada no solo de palabra con los iguales en su diferencia, Electra

Uno de los mejores, Blake, solía decir: “todo aquello que hoy en día es una realidad, antes no era mas que parte de un sueño imposible”. Comentaba que las ideas inverosímiles, inconcebibles, abstractas, intangibles, para la mente humana, pero creíbles para algunas mentes privilegiadas, son las realidades de hoy en día. Ilusiones imposibles de llevar a cabo, sueños que quedan en el aire dando piruetas eternamente, ideas que no entran en los paramentos mentales… son muchas realidades que actualmente nos comemos. El que algunos elegidos con la mano, pudieran llegar a concebir ideas que producían una alergia primaveral, aquellos a los que llamarían locos, brujas o magos y rechazarían de su certificada normalización diaria. Son los que han hecho posible lo imposible. Pero sobre todo lo que ha hecho viable lo inviable, es que alguien crea que lo quimérico es operable. Y así es amigos, todo es posible, las ideas mas indefinidas, las realidades apócrifas, los actos no permitidos… pueden llegar a nacer de nuestro cúmulo de ideas mentales, como realidades al gusto de todos. Pero cuidado, existe una condición que no podemos pasar por alto; hemos de creer en ello ciegamente.
Atentamente y intentado creer en lo inconcebible, Electra
No puedo explicarlo ni con palabras, ni con imágenes. Es una sensación, que hay que vivirla, para poder entenderla. Ver el éxtasis existencial, como se apodera de cada parte de tu cuerpo, es tremendo. Sentirte totalmente dueña de un cielo imposible, tocarlo con los dedos, empacharte y quedarte con un trozo de recuerdo. Estar en una discoteca y sentir algo que solo nosotros, los que vivimos en ese mundo podemos percibir. Al principio es un cosquille que recorre tu cuerpo lentamente, hasta pasar a tu cabeza, la cual se embadurna de esa felicidad instantánea. Y entonces ya, sientes tener fuerzas para todo, piensas que no hay limites en tu cruzada, que nadie podrá contigo y que eres invencible. Bailas con una potencia que va en aumento, en cada tema ese dj, se convierte en un Dios, que pincha única y exclusivamente, para que tu goces. El alrededor deja de importar, pasas a encontrarte tu en medio de la pista, dando todo lo que podrías imaginar. Dios. Una música atroz, que ensordece tus oídos y que se adueña de tu ser en cuerpo y alma. Eres el dueño /dueña de la pista y la música suena para ti. Se asemeja a respirar y tomar todo el aire que existe en el mundo dentro de tus pulmones.
Atentamente y con un recorte de recuerdo, Electra
¿Porque veo cosas q nadie ve? ¿por qué siento, cosas impredecibles para los demás? Y por mas que dedico todos mis esfuerzos, en una máxima dedicación; en que ellos también lo puedan ver, no lo ven. No sienten esos mil sentidos a la vez como yo. No pueden llegar a entenderlo, ni verlo, ni sentirlo. No pueden, por mas que lo intenten. Porque yo soy el único que lo puede entenderlo. Soy el único, que puede llegar a verlo, incluso cn los ojos cerrados lo vería. Tiene que haber algún porque, una justificación a todo esto, alguna pincelada que me aclare esta cruzada. Un porque. ¿porque? Porque soy Dios. Por eso ostia, yo puedo ver cosas q nadie ve, ni entiende. Soy un ser superior que me hace verlo, solo a mi. Es la explicación perfecta. La única viable, la única posible. La excelente respuesta, a todos esto, ser Dios. ¿Y que hago yo aquí? ¿qué voy a hacer yo aquí? Miles de preguntas bombardean mi cabeza. Y no hay respuestas, y entonces innatamente, las respuestas brotan d mi, brota m divinidad. Hacia ellos, ellos son los que responden mis plegarias. Y yo estoy aquí, para enseñarles el camino a seguir. Dedicare todo mi tiempo a ello, a que lleguen a entenderlo. A guiarles, aunque ellos sean su estrella en la oscuridad. Pues ellos son los que tiene las respuestas, solo han de aprender a escucharlas. Ellos tiene la llave de esta encrucijada. Cada uno es un trabajo de artesanía peculiar, propio, único. Ellos tiene las respuestas, ellos son Dios. Son Dioses y Diosas, q no son conscientes, simplemente, de la divinidad que florece de su ser. Y ellos a la vez, cn una admiración q no deja indiferente, creen en mi cn fuerza brutal. Me convierto, para algunos, en la razón por la que levantan las persianas, cada día de sus insípidas vidas. Y entonces, se zambullen en mis aguas divinas, se impregnan d esa divinidad q llevan inserta. Y pasan a ser conscientes de todo esto, tiene las respuestas en la mano. Son reyes y dueños de su ser. Notan la esencia como fluye cn fuerza ancestral en ellos, es su parte divina que se empieza a representar, q se despierta, en cada milímetro, en cada segundo, d todo esto. Comprenden. Lo saben. Y ahora es su turno, han de jugar ellos, yo estoy para eso aquí, soy Dios. Han de demostrar lo q saben, como yo cn ellos lo hice, a los demás. Y ahora si, es tu turno.
Atentamente y pasándote la antorcha a ti, Electra
El peta une, crea una costumbre, una familia, una comunidad. El peta como elemento de unión entre los seres humeantes. Como ente dinámico y trasgresor, que predica un entendimiento, entre este y aquel. Que surgen de él humos, que tranquilizan al ser, y le pacifican, para hacerle ver las cosas con mas calma. Para hacerle percibir, cosas imposibles; escuchar el viento, las pisada de un perro o el lejano llanto d un crió. Para tomarse la vida con una nueva filosofía, con sosiego. El peta que cruza montañas y no tiene fronteras, el peta que no esclaviza, ni restringe. El peta que nos hace libres. Que crea un vinculo de comunicación, entre un hombre y una mujer, entre dos compañeros, entre un padre y un hijo… Asesina lo rígido, para dar vida a lo flexible. Que nos hace diferentes, no unifica. Aboga por lo heterogéneo ante lo homogéneo. Que nos da una armonía existencial, como herramienta diaria d desenvoltura. Que procura una continuidad entre estoy y aquello, entre la vida y la muerte, una existencia señalada y marcada, en este tiempo de tregua. El peta que me hace volar, sentir, vivir. El peta de la vida.
Atentamente y a vuestra salud, Electra

Yo estaba allí, vi como mi abuelo se moría. De repente estando todos mirándole, pues llevaba días malo, nos miro con los ojos abiertos como platos, su cuerpo se agito débilmente, y seguidamente se quedo dormido para siempre, placidamente. Eso soñé, me levante fui asta el bacón, y note el aire en mi cara, todo seguía igual... fui dnd mi madre y le dije que el abuelo se había muerto. Al rato, llamo mi padre, para informarnos a todos de la nueva trágica o no, noticia; mi abuelo se había muerto. Aprecie un escalofrió por todo mi cuerpo, todavía hoy me acuerdo. Yo vi como mi abuelo se moría, lo sentí, estaba allí también. Pasaron los días, el funeral de mi abuelo, días de lagrimas, familiares… cuando llegue a ser consciente de que mi abuelo había fallecido, fui al cementerio, siempre he sentido una gran atracción por los cementerios, vi la tumba de mi abuelo. Llevo años mirándola, es preciosa, cuando estuve allí por primera vez, también sentí a mi abuelo, como siempre mirando desde la ventana cn el rabillo del ojo y ese brillo inconfundible de sus gafas, cn la boina en la cabeza bien puesta y erguido, siempre muy derecho, mirándome. Allí estaba el, y sigue estando, allí y aquí, entre mi familia. Mi abuelo nunca morirá, aunque yo viese como sucumbió, sigue vivo. Yo, mi abuela, mi familia, hacemos que siga vivo. Y todavía hoy, muchos viernes, como una loca de esas, cuando subo a echarme mi peta mirando la tumba de mi abuelo, y de la que será mi abuela, le siento y un fino escalofrió recorre mi cuerpo.
Atentamente, Electra
El ser humano es tan simple. Tan simple, que me da asco, me doy asco, digo. Tenemos miles de sueños que nunca, cumplimos. Yo, la primera vez que entres en una discoteca, tuve un sueño: quería ser gogo. Me he pasado años moviéndome en ese mundo, probando de todo, a veces poniéndome hasta el culo. Se de lo que hablo, ese mundo lo es todo para mi. Es parte de mi. Y tuve un sueño, quise ser gogo, bailar en un escenario, sentir esa música dentro de mi, tan dentro que yo fuese parte de esa música, y hacérselo saber, expresárselo a ellos. Los que cada finde escapan de sus rutinarias y insustanciales vidas, buscando ese algo mas, que yo también busco. Me apunte en una agencia, participe en concursos. Y este ultimo mes, me han ofertado trabajar en tres diferentes discotecas, dios, mi sueño, el sueño por el que daría la vida. Pro los he rechazado, los he resistido porque tengo miedo. Miedo al estar yo allí sola, sola ante mi sueño, mi miedo. Miedo al no saber, a la incertidumbre. Miedo al miedo. A lo que yo deseo, sueño por ello. Podría justificarlo, pro no me apetece. Y así es, tanto miedo que me impide, dicen, enfrentarme a mi realidad. Persigue tu sueño, y hazlo tuyo, que fácil es decirlo. Tan cómodo. Miedo al ser parte de algo, al ser parte de una familia, de una pareja, sociedad. Miedo a nosotros mismos. A mi, a mi sueño. Miedo a ser, miedo a ser algo, al ser yo. Enfrentarme a mi miedo, el d ser yo. Tanto miedo que me pasara una vida de estas, siendo yo o no. Y rechazar mi sueño, tener que rechazarlo porque aunque daría lo que fuera, por cumplirlo; por ser gogo, por ser yo, por ser. Lo rechazo, me da miedo enfrentarme a ello, a mi sueño, el de ser gogo, el de ser. Sin justificación, pues ello también me da miedo. Miedo al miedo.
Atentamente y sintiendo el miedo en cada milímetro d m piel, Electra
Y ahora ya si, una vida. Una vida por vivir, cada uno su camino. En diferentes lugares, ciudades, casas, personas… mirando los mismos amaneceres, parándonos a contemplar los altares de los edificios, oliendo la misma flor, observando como las nubes rotan en un día de nubes como el de hoy… así será, mi condena y la tuya. Visitando vidas propias, viviéndolas incluso, mirando a la luna pidiéndole explicaciones. Y lo se, se lo que no se, se que no se. Pro siempre bajo el mismo el sol, tu y yo, los condenados en vida. Para la eternidad, y el nunca jamás. Desesperados, tristes, perdidos… pasaremos el resto de nuestros días. Porque yo no te tengo y nunca te tendré, al igual que tu a mi. Mi eterna condena. Esperando a cada esquina que tu presencia me sobrecoja, y me avive de mi legitimada existencia, para dar lugar a ese sueño. El sueño que nunca se cumplirá. Y estoy condenada a vivir, esperándote, levantándome cada día de mi puta vida ansiando ver tu imagen a mi lado. Porque yo nunca mas estaré a tu vera, en la almohada, porque nunca lo estuve. Sabiendo que eres, parte de mi, y que sin mi tendré que vivir. Y nunca mejor dicho, vivir sin mi, sin ti a fin de cuentas. Vivir sin mi.
Atentamente y condenada; Electra
Te digo que la moral muere, pues después de haber leído varios tratados sobre ello y haber mirado por la ventana, para ver miles de cuerpos disfrazados, que caminan por los mismos caminos, deprisa, pro sin saber a dnd van. Me siento aquí y recapacito, sosiego; la moral a muerto. Ha muerto sin llegar a nacer. Según la época en la que te haya sorteado vivir, conforme a los sucesos y las propias características, en este caso de una era globalizadora, tendrás una u otra moral. Pero la moral nunca perseverará , es efímera en esencia, nunca eterna. Por eso también digo que la moral es inexistente, ayer, hoy o mañana, no hablare sobre la misma moral, así pues no tiene una existencia permanente, siempre es relativa.
Se estipula, en un actúa según lo que piensas, desarrollado y civilizado, dicen. Y indago, actuar según en lo que se piensa; ¿y en que pienso? Pienso: en lo que me a tocado pensar, supongo; en lo que creo. Creo; en esto, en aquello, en ti, en mi…y según todo esta parafernalia, hago mi existencia, o hago mi moral o la establezco, la fundo. Ideas fáciles, como haz de tu sueño tu realidad, o metamosle, algo mas complejo; un haz de tu creencia tu existencia, escucho. Crea tu moral, a fin de cuentas. O hazla nacer.
Y aquí viene la traba, cuando te encuentras tu ahí delante, frente al mundo, desplegado de tu manto maternal, y has de crear, una propia conciencia, una moral, una manera de actuar… llaméenlo como guste. ¿y en que crees? La pregunta quid, suponemos.
Y la respuesta, súbita o esperada: ya no hay nada en lo que creer. Ni yo ni nadie. Podríamos seguirnos mintiéndonos, tiernamente, cómodamente; creyéndonos nuestras farsas existenciales. Pro creo, que ya es hora de enfrentarnos a nuestra realidad, sin moral, desmoralización, sin esencia, insustancial… hablan. Y dicen que faltan patrones comunes que nos reeligen a todos cn fuerzas ancestrales, edificaciones compactas para todos, unidad… siguen hablando. Algo en lo que creer, entiendo yo. ¿y en que voy a creer yo, ahora que no hay nada en lo que creer? En mi postiza comedia existencial, hipócrita, ególatra, intolerante y sobre todo mía, solo mía, me respondo.
Atentamente y buscando algo en lo que creer; sinceramente, Electra
Mi tía, muy peculiar ella; hace miles de preguntas que asimisma se responde, canta por todas las esquinas, esta en continuo movimiento, hace control mental y lleva vasos de agua en la cabeza. Siempre tiene la razón, según ella bajo los brazos, todo el mundo esta en su contra y ella es la única que tiene la auténtica verdad en las manos, dice. Estos días asfixiada por el cariño opresor de mi tía, en una de estas, me contó una de sus miles de teorías; ella piensa que cada ser cuando muere se eleva al cielo, allí inserto se dirige a lo que llama, un balneario hija, tan bello que la boca se te aria agua, me dice. Después de una lavada, un centrifugado y algunas vueltas mas, o como dicen una purificación, el ser elige un vientre humano para dar lugar a su nuevo existir que esta por brotar. Así pues, cada ser opta el vientre dnd dará luz a una vida humana, y según mi tía sus hijos la eligieron a ella, y yo a mi madre y tu a la tuya. Es extraño, me reí mucho, pro ella insistía mas y mas, hasta la saciedad. Después de todo pensé, eso es lo que hace que algo exista, que alguien, algunos crean en ello. Que un grupo de sinceres se aferré al pensamiento de que existe un Dios, que crean en ello con tantísima fuerza, que sea la razón por la que cada día abren los ojos al sol; es lo que hace que Dios o Ala, existan. Que mi tía crea sinceramente y locamente, que sus hijos reeligieron su vientre para darse una forma humana, hace que toda esa historia sea real. Pues en eso consiste todo esto, en creer o no. Pues si tu que me lees no creyeses en mi no habría palabra alguna que leer. Existir o no: creer o no.
Atentamente, Electra
Dos rostros dibujados en un horizonte. Amarillo ácido, gris mármol, azul mar, azul cielo, amarillo amanecer, negro aterrador… colores repartidos, salpicados en un lienzo; colores en expansión, en explosión. Dos caras dibujadas por las manos de un maestro, pinceladas sueltas; mas fuertes y mas atenúas. Dos personas creadas, una enfrente de la otra; mirándose a los ojos. Tu y yo. Los amantes frente a un incierto cielo, imaginados, borrosos; con difusos colores. Texturas dulces, picantes, agridulces, formas extrañas; inimaginables. Todo ello para mostradles/ mostrarnos, la inocencia de dos amantes clandestinos, que llegan a encontrase cuando ya habían perdido toda la esperanza. Tu y yo; pintados en una exposición segoviana. Y una lagrima que recorre mi cara, en una triste tarde, recordándome que tu no estas aquí rodeando mi cintura. Dos amantes en el infinito; pero aunque hoy no este aquí, como siempre, dormiré entre tus sabanas, me apoyare en tu almohada y me arropare con tus brazos. Porque los amantes pintados de amarillo- incertidumbre, vagaran entre los tiempos, mirándose a los ojos; para siempre jamás. Abrazándome, abrazándote; hacia el horizonte, juntos: tu y yo. Y ese acre amarillo. Y hacen suya la epifanía que en sus ojos acarrean, esos ardientes amantes, ante su efímera existencia.
Atentamente y de vuelta, ahora mas que nunca; Electra
“Todo el calor de mi cuerpo sentirás
cubierto por lunas blancas dormirás
solo el rozar de mis labios te ara despertar.
Porque te quiero y tu siempre me tendrás
no habrá tormentas ni nieblas que apartar
todo será, como un sueño echo realidad”.
Hay muchas maneras de pasar unos días de descanso, como los que se nos avecinas. Me los podría pasar delante del ordenador, follandome al vecino, d camping cn mis amigas o adorando a un dios. Pro supongo que me los transitare divisando iglesias y monumentos de alguna de las ciudades Españolas q mis padres m obliguen a ir. Diversas maneras de rellenar ese tiempo que pasa en vano delante de nuestras narices. Aunque al fin al cabo, no sean mas que unos simples días de descanso, que pasaremos cn mas o menos agrado, dispersos por lugares diferentes. Intentado que ese tiempo, este lo suficientemente bien gastado o disfrutado como para solventar el resto de días que nos quedan. Deseando y anhelando siempre, que en esos días se cumplan nuestros deseos mas oscuros, arriesgado… o no. Pro manteniendo la esperanza y esperando que se plasmen nuestras impaciencias. Simplemente desearos unos placenteros días de tregua, en esta nueva cruzada, ser felices. Hasta pronto.
Atentamente y pronto de vuelta, Electra
Haciendo un repaso superficial por mis apuntes, descubro una exquisita definición: “Normalización significa un ritmo normal del día. Levantarse de la cama a la hora que lo hace el promedio, aun cuando sea un retrasado mental profundo o un minusválido físico; vestirse como el promedio (no de distinta manera), salir para la escuela o el trabajo (no quedarse en casa). Hacer proyectos para el día por la mañana. Por la noche, recordar que se ha hecho durante la jornada. Almorzar a la hora normal (no mas temprano ni mas tarde, por conveniencia de la institución) y en la mesa como todo el mundo (no en la cama). Normalización significa un ritmo normal de la semana. Vivir en un sitio, trabajar o ir a la escuela…citado en Bautista, R. Comp.”. Que hijos de puta. A eso le llaman normalización, ser normales, yo diría anormales, ser manejables e inútiles, dejar que hagan lo que les plazca, y justificarlo además. Esa clase de normalización que obliga a un obeso a llevar dietas esclavizantes, esa normalización que hace que una persona con una discapacidad trabaje demasiadas horas montando piezas; jodiendose la vista, esa normalización que nos viste a todos iguales, que nos hace pensar a todos de la misma forma… esa normalización que nos hace creernos únicos e insuperables, pero lo que todavía me gusta mas de esa normalización que nos hace, dicen libres. JA!!
Atentamente y esperando ser anormal antes q normal; Electra
Acostumbrarte a alguien es lo peor que te puede pasar, siempre lo he dicho. Hacerme a tus caricias, tu mirada, tus palabras… y saber que ahora no estas aquí. Ser consciente de que ya no hablo ni de amor, ni de amistad; sino de necesidad, y que dos días se hagan tan largos sin verte. La necesidad que se ha creado, por la costumbre de estar contigo, y que muera cada vez que tus ojos no me miran. Que me cueste respirar, que no pueda vivir sin ti, pues tu me has dado una vida, ¿sabes? La que yo nunca tuve, y ahora me instaron a vivirla, d mano d uno d los grandes. Porque yo nunca supe vivir, y ahora ya me he acostumbrado a todo esto, que llaman vida, y no puedo esperar ni dos días sin verte. Te necesito. Y estoy viviendo como me indicaron que lo hiciese, una vida correcta o no, una farsa existencial tal vez, nunca me atreveré a ponerlo en duda. Pro vivo, por ti. Y no puedo para de llorar, me he acostumbrado a ti, mis ojos lloran porque no te ven. Y que extraño es, que me vea contando las horas que faltan para poder verte, para poder acariciarte. Ojala no me hubiese acostumbrado a ti, pienso.
Atentamente y echándote mucho de menos, Electra

En algunos momentos, cuando todo es oscuridad y no ves mas que sombras a tu alrededor, sombras que te impiden ver la claridad. Ese claridad, esa luz que se esconde en los lugares mas extraños y misteriosos. Poco a poco vas descubriendo cosas, que antes, tal vez, ni te hubieses imaginado. Adquieres nuevos conocimientos y empiezas a ser consciente, por primera vez. Sin planteártelo, descubres que no hay nada que buscar, ni comprender. Y así, empiezas a comprenderte. Segundo a segundo, notas como muy dentro de ti despierta algo, resucita. Ese algo que te hace seguir adelante, que solo tu tienes, único e intransferible. Sin razón alguna por seguir caminando, sin necesitarla; puedes llegar a percibir débilmente como un atisbo fluye en lo mas hondo de ti. Ves como no existen los retos, ni las metas. Y de pronto todas esas sombras se disipan y puedes distinguir esa claridad. Un tipo de luz, que alumbra desde tus adentros con mucha intensidad pero sin llegar nunca a cegar. Es una herencia milenaria, que tu llevas a cuestas, que despierta de su eterno letargo, para personificarse en cada instante de esta jodida existencia. Es la esencia que todos tenemos y que nadie posee. Una esencia, mi esencia; que me hace diferente, inalienable, propia, única. Es lo que yo soy, lo que queda de mi, cuando yo dejo de estar. Y cuando así pues, sin habértelo propuesto, consigues desprenderte de todo esto que te rodea, ya y ahora si, lo ves claro; la esencia, tu/mi/su/ ESENCIA.
Atentamente y por primera vez, consciente de la absorción, Electra
Hoy viendo una película, contaban un bello cuento para niños: “ Había una vez un granjero que tenia una hermosa huerta, envidiada por todos los vecinos. Muchos pájaros venían en busca de alimento a su huerta, pero al granjero esto le molestaba muchísimo y odiaba a los pájaros. Entonces decidió poner trampas para que los pájaros no viniesen mas; y así fue. Los pájaros ya no rondaban por su huerta, ya no le molestaban. Un día, sin pájaros, se dio cuenta que se sentía muy solo. Pensó en ponerse en medio de su huerta con los brazos abiertos llamando a los pájaros. Pero ningún pájaro vino, se asustaron al ver al nuevo espantapájaros”. Queridos y queridas... sigue el cuento; solo tenéis que bajar la guardia, bajar los brazos y dejar que los pájaros vengan, a ti. Dejarte querer. Dice el cuento para niños.
Atentamente, Electra