Duerme bien, panarria cordobesa,
y tiñe de rojo las playas maltesas.
Ojalá en tu densa abundancia fueras capaz, al menos una vez, de mirar el agua clara y bañarte en ella, y no escupirla porque las uvas estén verdes, sino unirte a las risas de lo que hubiera venido, de lo que está por venir o de lo que venga, lo que vino se fue y no vuelve, pero el agua que fluye es siempre la misma una y otra vez, ¿un vasito?
Escrito por cierzodelbosforo a las Septiembre 4, 2007 02:39 PM