Demasiadas reglas:
código de criculación,
pseudoreglas subjetivas para blogs,
deberes y derechos -que siempre son menos o mas banales-.
Demasiadas cortapisas
a mi razón
que no siempre tiene la culpa.
Demasiadas imposiciones,
obligaciones;
demasiadas leyes absurdas
que tampoco valen para tanto.