Ayer huyó con alas de metal,
el invierno llama a la puerta;
los martillos adornan mis oidos con su
dong, dong, dong,
los amaneceres que diluyen cafés con leche y cubatas;
verdades a medias y ahuyentadores besos sin prisas
ni lengua
Escrito por J. Trallero a las Noviembre 16, 2003 01:43 PM