Todavía tus palabras bailan claqué por mi cabeza
mientras miradas heladas de heavy metal
atruenan en mis oidos.
Cuando la paz es imposible: las declaraciones de intenciones
son más falsas que algunas declaraciones de amor
llenas de trampas;
así no hay quien confie
en ni dios.
La primera plana de la prensa diaria
lleva la sonrisa auténtica que me regalas.
Lo bueno y lo malo es relativo
y sin embargo resulta sencillo observar
actitudes, miradas, expresiones, palabras,
que defraudan,
que cansan,
que agotan,
el respeto y las mejores intenciones
incluso en ciertos casos la educación.
De poco vale hacer borrón y cuenta nueva
cuando no cambian las maneras
egoistas, puñeteras y predeciblemente
asquerosas.