Todas las bendiciones
las propias y las impropias,
las humanas y las divinas,
las dadas y las recibidas.
Bendita sea la virgen
que nucna lo fue tanto,
por los clavos de cristo
que bendigo y maldigo
a siniestro y diestro.
Benditos sean tus labios
que me muero por besar
antes de dormir
cada noche alargada.