Hay espinas que amoratan
coronas que ciñen la testaruda cerviz,
hay ruedas que aplastan
tiempo atropellado por un conductor que se dió a la fuga.
Hay amores que sólo parecen amor
y señales de prohibido circular
teñidas de sangre.
Parece siempre la misma canción
que te voy a decir que no sepas ya,
que quieres que te diga
que no sepas ya.
Parece mentira
que no sepas ya que el amor
no es fábula ni cuento; sólo dulce pelea,
sólo dos sin dejar de ser 1+1.
Parece mentira
que pidas consejos cuando menos falta hace
que no sepas intuir en ciertas sonrisas
más que en torrentes de palabras borrachas.
Y es que hay
miradas que delatan,
hay manos que tatúan dudosas
caricias a fuego y tinta,
hay bocas que no pueden evitar
besar a mentir,
aunque a veces hay mujeres
que cambiar por casi todo.