La chica más hermosa fue también la más traidora, como cabía esperar y por más que me esforcé en no creérmelo. Que ni era tan bonita ni tan perfecta. Que ni era tan facil ni tan increible.
El volumen del televisor excede en decibelios la tolerancia de una sobremesa de Mayo. Y la amistad entre mujeres es demasiado falsa para mi gusto; cuestión de prioridades equívocas y egoístas. No lo digo por decir, aunque es tan solo una opinión. Y poco más.
Me rompió el corazón y no puedo evitar recordarla mientras escucho un documental sobre hipnotismo, la que fue su mejor amiga me trajo las últimas noticias sobre ella: "En el trabajo parece que le va bien aunque anda con un tio rico ahora, el hijo del jefe, y no se si eso tendrá algo que ver -sonrisa - se ha vuelto un poco pedante, como si el dinero..."
Irónico, ella que tanto la defendía en aquellos tiempos se ha erigido en juez y jurado condenándola por ser como siempre fue. Acabé mi te con hielo y me despedí de las dos esperando no volverlas a encontrar. Esperando también que mis peores amigos resultasen un tanto mas leales y menos traidores que aquella a quien ella llamaba su mejor amiga. Irónico.
Escrito por J. Trallero a las Diciembre 30, 2003 03:39 PM