Como casi cada año las compras de navidad de última hora, el regalo concreto que no hay en ningún sitio, las colas kilométricas que evito yendo a la hora de comer -tener que merendar en vez de comer -, todo sea para que los reyes no falten este año; ya se sabe, hay errores -u olvidos - imperdonables.
Escrito por J. Trallero a las 5 de Enero 2004 a las 07:02 PM