Ya casi cayó en el olvido tu nombre,
no me costó reconocerte, pero si recordarlo.
Han pasado años y no te eché casi de menos,
recordé también otras cosas
de ti,
que tampoco me gustaban tanto.
Lo que cuadra y lo que no.
Tardé en recordar tu nombre ¿llevaba ch?
... o era y?...
Yolanda, surgió por fin
346 pasos mas tarde
paso más
o paso menos.
A ver si nos llamamos un día de estos.