Ni dejamos llegar el mediodía. 5 balas y un hueco donde apoyar el percutor, no vaya a ser que nos volemos la pierna en una sacudida del caballo; con un disparo basta, no es necesario una lluvia de balas si has apuntado bien el primer tiro.
Escrito por J. Trallero a las Abril 15, 2004 02:49 PM