No se pueden hacer tres cosas a la vez.
Bang bang!
Ya no quedan balas.
Acaba siendo cuestión de preferencias.
Estaba tan bonita que me dolían los ojos.
Escribió un guión que no llevaba a ninguna parte
y daba vueltas sobre si mismo.
La gente ya no es como recuerdo, como solía ser.
Una luna creciente y una estrella planetaria.
Un trago de whisky templado.
Ritmo de novela negra, entre canción y canción.
Tanto tópico barato.
Escrito por J. Trallero a las 2 de Mayo 2004 a las 11:26 PM