Cuando todo está tan claro
tiene que haber una mentira
de por medio,
siempre las hay,
hay confianzas que dan asco,
hay sinceridades que son para echarse a llorar
o reír,
hay explicaciones a las preguntas correctas.
Cuando todo está tan claro
es porque la ceguera no te deja
ver el resto,
porque se te nubla el cerebro.
Cuando todo está tan claro
suele ser una ilusión.
Cuando todo está tan claro
nada acaba por ser lo que parecía.
No creo. Simplemente nos sorprendemos de cuando nos llega una verdad porque no estamos acostumbrados a ella.
Escrito por Jesús a las Junio 9, 2004 11:30 PM