Es el momento de poner los puntos sobre las íes,
de contonear un r´n´r a contraluz,
de malabares con las palabras que juegan a mentir,
de besarte por que sí,
de beberme dos botellas a morro de buen vino,
de bailar bajo la tibia lluvia de verano:
No es un mal día para todo esto
y para tantas otras cosas.