Es pequeño, peludillo, ágil y mira entre dudando
si comerte a mordisco dulces y suaves
o morder con traviesa e incordiante insistencia;
se llama ron
por el ronroneo de motor a las 11 de la noche
y por el color entre blanco y marrón
de ron a medio envejecer,
con un par de años parece añejo
quizás
y se curará de ciertas arañantes manías
que me marcan cada dos días
quizás
y no será ese gremlin con temor acuífero
quizás
y seguirá siendo tan crecientemente imprescindible
quizás
y quizás reclamará versos a maullidos
quizás
y continuará velando hecho un ovillo en la almohada mis sueños
quizás
y esperara a pie de puerta ciertas llegadas
quizás
y continuará pensando que las 7.00 es la hora de despertar
- y no lo es, coño, que aún queda casi una hora –
quizás
y perseguirá sombras y moscas
quizás
y seguiré sin comprender como un día no quería
tener gato
sin saber lo que me esperaba
tal vez
por eso.
Mira tu por donde que la lluvia no me gusta pero los gatos sí.
Escrito por Jesús a las Junio 26, 2004 02:33 AM