Día a día estoy más viejo
extrañamente obvio pero difícil de aceptar
sin embargo
es bueno envejecer,
uno adquiere memoria
y relatividad,
aprende perspectiva de caballero,
y crecen las orejas
para callar y escuchar.
Día a día echo más de menos
a aquellos “viejos” irrepetibles
que se llevó el tiempo
que no volveré a oír
contando sus batallas que perdí,
quien supiera lo que ahora sé
para hacer el esfuerzo de que perdure
lo que cuentan,
de mantener la atención por un rato más
que podría ser su último rato.
En esas cosas de la muerte
nunca se sabe
cuando dirá – la vieja furcia –
la última palabra.
sip...
yo hace años me dedicaba a sonsacar historias a mis abuelos, a indagar cuántos apellidos se sabían...
ahora están cada vez más viejos y con menos ganas de contar nada... o a veces dudas hasta qué punto es realmente un recuerdo o una invención...
y se hacen más pesados, y a veces huyo de su vera buscando más juventud... y sé que les echaré de menos, pero huír es la forma más cobarde de no ver el final...
(dios k asco doy, siempre hablando de mi)
Escrito por mon a las Junio 30, 2004 04:37 PM