Juan Marcos era un jentelmán, que es algo así como un madelman pero con más jentel que debe ser la elegancia que aqueste destilaba por dos costados. Elegancia y saber hacer savoir faire-
Juan Marcos sabía hacer huevos con bacon, unos petas cojonudos bien liados y consistentes y combinaba como nadie las camisetas con tres vaqueros que tenía negro deshilachado, azul agujereado y el vaquero viejo, gastado y tan cómodo que era como su segunda piel- y a los que su vieja se las tenía jurada.
-¡Un día de estos voy a tirar con ellos! que vas vestido que dicen siempre las vecinas en la tienda que pareces un drogadicto; que se creen que no me entero, pues sí, y lo peor es que tiene su parte de razón. Juan Marcos sólo las madres utilizan los dos nombres de uno, los colegas lo llamábamos Juan para abreviar- , tendrías que empezar a vestir conforme a tu edad que ya tienes 28 años, fíjate que arreglado va siempre Agustín el novio de tu prima.
-Mamá, Agustín es un pijo y además es gilipollas, yo soy
un jentelmán
Así remarcando la J y el acento final. Su madre se quedó pensando si Juan Marcos la estaba vacilando, pero se lo tomó bien. Como todas las madres que se precien se toman las discusiones con sus hijos. Y aplazó la condena futura e irán a la basura como que me llamo Ursula de los tres vaqueros de su hijo. Juan Marcos. El Jentelmán.
Simplemente me ha gustado mucho el escrito, antes de entrar al sitio esperanzador...
Escrito por JAS a las 2 de Julio 2004 a las 10:19 AM