Cambios de tiempo y de planes,
dinero que no cuadra cuentas,
anonimatos con nombre propio
y firma al bies.
Aunque no digas quien
puedo afirmarlo sin error
extremadamente.
Sudores fríos de incertidumbre,
arados de tiempo,
significados visibles que optas
por complicar
o quedar en el detalle
que ni destella
-en la anécdota, es un decir-.
Interpretaciones tantas como mentes.
Miradas, la mitad que ojos.
Palabras que acaban siendo condenatorias.
Xa falaremos que non me quero enfadar.
Uf, me recuerda a mis examenes de contabilidad...
Escrito por Jesús a las Julio 14, 2004 05:42 PM