Porque quedan muchas ocasiones sin esperanza
tantas cosas que denunciar
la extremaunción otorgada por tercera vez
así no hay quien se muera;
déjenme morir en paz conmigo mismo
En la hora de mi muerte que llega siempre
cuando menos me lo espero
tengo a los pies de una cama que no es mía
una guadaña de torcida sonrisa
y un as de copas que escondo en la manga del pijama
Prefiero morir borracho
a ser mi propio testigo.