Las ideas han permanecido
encerradas en si mismas,
mesas vacías, palabras sueltas,
posibles buenas noticias,
irrumpí sin vuelta de hoja,
sin posibilidad de marcha atrás.
Huellas dactilares polvorientas,
cartera de clientes, urgencias
impertinentes.
No encuentro nada entre los anuncios por palabras.
Demasiadas – aún más –excusas
de las que son habituales
sin ser solicitadas.