Diciembre 07, 2004

Cadena (II)

Más eslabones de una cadena interminable

Hay un próximo café que no acaba de ser un último,
hay un último que nunca cuenta veinte,
hay veinte ocasiones en las que juraste venir,
hay venidas que no consumaste por más que lo deseé,
hay deseos condenados a ser ciertos y no hacerse realidad,
hay realidades que ninguno creyó y es como si nada,
hay nadas tan etéreas, tan falsas, tan vacías, tan solas,
hay soledades acompañadas de multitudes de multitudes,
hay multitudes que casi nunca tienen razón, esta vez sí,
hay veces que recuerdan a otras veces en que también sí,
hay síes sin noes, que afirman o que niegan demasiado,
hay demasiados reproches que es mejor ignorar,
hay ignorancias pedantes, sobrevaloradas, insoportables, tan de hoy,
hay un hoy que no queda más remedio que vivir,
hay un mañana del que no sé que esperar,
hay esperas que se esperan andando en impacientes círculos,
hay que andar con pies de plomo y sin empeñar la palabra,
hay palabras que valen menos de la mitad de lo dicho,
hay dichos que tienen tanta razón que molesta,
hay molestias cardíacas que cortan la respiración,
hay respiraciones con ecos de cama,
hay camas que añoran pesadillas infantiles,
hay infancias sin juguetes, sin tiempo, sin años,
hay años que envejecen pasados los 40 con estilo,
hay estilos que no quiero ni para ti, ni para mi,
hay parejas que sólo saben ser dos,
hay dos manos, dos ojos, dos pies, dos orejas… y ni por esas,
hay esas -elípticas ellas- que resultan inolvidables,
hay inolvidables olvidadizas, olvidadoras, despistadas,
hay despistes que abocan fracasos y otros dignos de sonrisa,
hay sonrisas irresistibles por lo extensas,
hay extensiones yermas y otras floridas; también las extensibles,
hay extensibles corazones que hacen trampas a tiempos y azares,
hay azares que huelen a azahar, que dicen la última palabra,
hay últimas palabras analgésicas que pretenden poner a cada uno en su lugar,
hay lugares que nadie se merece, aunque los añore así,
hay "asís" que ni son de esta manera ni nunca lo fueron,
hay nuncas que son realmente nunca y son tan incómodos,
hay incomodidades necesarias, casi dolorosas,
hay dolores intensos e inconfundibles,
hay confusiones que jamás llegan a desconfunsionarse,
hay jamases que poner como final.

Escrito por J. Trallero a las Diciembre 7, 2004 03:14 PM
Comentarios
Escribir un comentario









¿Recordar informacion personal?