Enero 18, 2005

Poeta o caballero...

El tipo creía que era un poeta, que sus cartas de amor, inconexa amalgama de diálogos de películas, trozos de poemas y adverbios en exceso derretían a cuanta mujer las leía.

Pero sus cartas, demasiados folios, demasiado vocabulario en desuso y mal usado - dije ya que demasiados adverbios - eran un ladrillo, un coñazo, un tostón. No era tan poeta, ni tan caballero, ni tan culto, ni tan irresistible; pero siempre hay una chica ni tan impresionante que se deja impresionar.

El resto no da ni para un cuento y menos con final feliz, la vida real no hace buenas migas con la ficción o la fantasía. Hay divorcios perpetuos, ruletas que nunca ganan, más mus ciegos de los deseados. That´s life.

El tipo creía que era un poeta cuando la vida le había mostrado que no quedaba poesía en su vida y le faltaba talento para inspirarse en las desgracias. Cuando a uno las desgracias sólo le dan para llorar es un llorón y no un poeta. No es un juicio duro, es que siempre adoré los personajes secundarios con estilo y "savoir faire" y el tipo seguía pensando que protagonizaba su propia vida y a ratos ni eso. Tan importante como la entereza es saber caer, o planear, o sonreir.

Aunque el tipo creía que era un poeta y lo más triste es que ni siquiera era un buen perdedor aunque lo hubiera perdido todo. Ironía cruel.

Escrito por J. Trallero a las Enero 18, 2005 05:26 PM
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