Conducir no te permite escribir viajando;
lo echaba de menos.
No salen los versos ni más largos ni siquiera mejores
tampoco más rápidos,
-acunada por el vaivén duerme la dormilona
chica que quiero-
revista Lisboa inclinado valle hacia
el mar,
callejeamos por Alfama como es de rigor,
subimos el Barrio Alto,
y como un tajo recorrimos "O río texo"
de lado a lado,
ahora la vuelta a casa,
siempre más cansada que la ida.