Hay días de oro y días de mierda.
Me planteo opciones que no tuve en cuenta
anteriormente,
sucesos que preferí negar, pero sucedieron,
resacas que preferí acallar con aspirinas.
¿Cuántos pasos hay de mi piso a la calle?
Nunca he seguido mis propias indicaciones
¿Por qué iba a hacerlo esta vez?
Vuelvo a volver a empezar.
Escrito por J. Trallero a las Febrero 8, 2005 09:48 PM