Febrero 14, 2005

Una cita que no necesita confirmación

Mi gato se muere de sueño por los rincones,
anoto versos que se agotan de repente,
los ruidos callados que recuerdan a alguna gente;
que se fue dejando la melancolía anclada a los riñones.

Resulta difícil –no imposible- distinguir ciertos "ahoras"
de aquellos "antes"
el impertinente teléfono que me saca de las cavilaciones
incómodos a estas horas
para recordarme que en el bar de siempre a la hora
habitual,
con el retraso de rigor,
estarán los mismos que llevan estando años.

Perfecto, allí nos vemos
para hablar de los viejos tiempos,
para ahogar ciertas penas,
para jurarnos lealtad sin palabras,
para matar el tiempo antes
de que nos asesine.

Escrito por J. Trallero a las Febrero 14, 2005 10:20 PM
Comentarios
Escribir un comentario









¿Recordar informacion personal?